Mare colabora con varias fábricas para buscar nuevas salidas a los residuos

De la valorización de lodos a la recogida de plásticos agrario

La empresa pública Mare no se conforma con recoger y tratar los residuos urbanos de la región y ha puesto en marcha varios proyectos en colaboración con empresas para mejorar la gestión de residuos que generan. Los acuerdos han sido firmados con industrias como Biomasa de Cantabria, Solvay, Fermacell o Nestlé. También está desarrollando un proyecto piloto para la recogida de los plásticos agrarios, con el fin de evitar que queden dispersos por el campo.


El Gobierno de Cantabria, a través de la empresa pública de residuos Mare, está impulsando la colaboración con empresas la región para mejorar la gestión de algunos residuos, aplicando el principio de proximidad al lugar en el que se generan.

Uno de estos proyectos más ambiciosos de Mare es tratar de convertir los lodos de las depuradoras, que se acumulan sin uso, en fertilizantes y sustratos para uso agrícola o forestal, y para la recuperación de espacios degradados. Con la colaboración de Solvay y Biomasa de Cantabria, los ensayos tratan de comprobar si varios residuos y subproductos industriales que ahora no encuentran salida en el mercado pueden tener eficacia en la inertización y valorización de los lodos de depuradora, que se acumulan sin uso. De esa forma, se resolverían dos problemas a la vez. En los ensayos se están utilizando las cenizas de la biomasa y un producto químico con poder higienizante, las arenas carbonatadas resultantes del proceso industrial, en ambos casos residuos no peligrosos.

De tener éxito estas pruebas, podría obtenerse una línea de sustratos y fertilizantes que, además de dar valor a estos residuos, favorecería el crecimiento vegetal y la fijación del carbono en espacios degradados o podría utilizarse para recuperar materia orgánica en suelos sobreexplotados. En este proyecto participan también Depuram, el grupo andaluz Valora, y Tecnosolos Galaicos.

Colaboraciones con empresas

No es la única vía de colaboración entre Mare y las empresas privadas. A Fermacell le suministra desde 2013 papel y el cartón procedentes de la recogida selectiva de residuos domésticos en acera y de la recogida puerta de puerta de cartón comercial, un material que luego se selecciona y tritura en las instalaciones de El Mazo. Estos residuos se convierten de nuevo en materia prima en el proceso de fabricación de paneles de fibrayeso en la empresa radicada en Marina de Cudeyo. Gracias a este acuerdo se podrá reciclar –hasta su finalización en 2020– nada menos que 24.000 toneladas de papel y cartón.

También con Nestlé tiene un acuerdo de colaboración que persigue dos objetivos. Por una parte, se trata de analizar si es posible gestionar en Meruelo los residuos de la fábrica de La Penilla que son asimilables a domésticos. Por otro lado, se estudia la cogestión de los lodos que generados la planta en el digestor anaerobio que tiene la depuradora de San Román. Las pruebas en laboratorio e in situ se llevan a cabo a lo largo de todo 2017.

Recogida de plásticos agrarios

Otra de las pruebas que está haciendo Mare está relacionada con la retirada de los plásticos agrarios, una plaga en el campo. Mare está ensayando un modelo para gestionarlo eficazmente que sirva para toda la comunidad autónoma. El proyecto piloto se está llevando acabo en los municipios de Valdáliga y Val de San Vicente y su área de influencia, y en esta experiencia la empresa pública cuenta con la colaboración de Aspla, fabricante de estos plásticos, y de la Sociedad Cooperativa Ruiseñada, de Comillas.

Son algunos ejemplos de las actuaciones impulsadas por Mare para favorecer un mayor aprovechamiento de los residuos y la disminución progresiva de los que tienen como destino final el vertedero. Esta forma de entender los residuos como potenciales recursos es uno de los pilares de la economía circular y la idea que subyace en la redacción del Plan de de Residuos de Cantabria 2017-2023, cuyo objetivo último es “la obtención de beneficios ambientales a través de la optimización de los recursos presentes en los residuos y la disminución de los efectos que producen tanto su vertido como los derivados de su gestión” y que, básicamente, son el consumo de energía y las emisiones de dióxido de carbono.

 

Un modelo de gestión de residuos orientado a la sostenibilidad

Los compromisos del Gobierno de Cantabria en relación con la gestión de residuos, se llevan a cabo a través de la empresa pública Medio Ambiente y Residuos de Cantabria (Mare), que tiene encomendada la recogida de residuos domésticos (tanto lo que se denomina fracción resto o no seleccionado como la selectiva de envases ligeros y papel-cartón), su tratamiento, y la gestión de los 35 puntos limpios repartidos por toda la región.

Mare recoge los residuos domésticos de 75 municipios de Cantabria y los transporta hasta su centro de reciclado o vertido; también retira los envases ligeros depositados en contenedores de 88 municipios y el papel y cartón en 87. El resto de municipios de Cantabria realiza la recogida con medios propios, ya sea individualmente o de forma mancomunada.

La vicepresidenta de Cantabria, Eva Díaz Tezanos, en una vista a las instalaciones de Meruelo.

La selección, clasificación y tratamiento de los residuos domésticos se lleva a cabo en el gigantesco Complejo Medioambiental de Meruelo y en los centros de reciclaje de El Mazo y Candina. En 2016, en Meruelo se trataron 223.573 toneladas de residuos domésticos, de las cuales un 20,5% se recuperaron o se convirtieron en compost), otro 48,5% se utilizó como combustible (valoración energética), un 20% fue destinado al vertedero, por no tener otro uso, después de un proceso de pretratamiento. Si a esta fracción se le añade otro 7% de rechaces en los proceso de valorización, se puede concluir que solamente un 27% de la basura que entró acabó finalmente en el vertedero, por lo que es un modelo orientado hacia la sostenibilidad.

Antes de 2020, los residuos domésticos y comerciales reutilizados a través del reciclado de las fracciones de papel, metales, vidrio, plástico o biorresiduos deberá alcanzar, como mínimo, el 50% (en conjunto). Ahora mismo, en Cantabria ese porcentaje es del 44,5%.

Suscríbete a Cantabria Económica
Ver más

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba
Escucha ahora