Desarrollo Rural inyecta 16 millones a 72 empresas agroalimentarias
Setenta y dos empresas y productores del sector agroalimentario cántabro recibirán 16,4 millones de euros en subvenciones entre 2025 y 2027. Detrás de esa cifra hay 57,6 millones en inversión privada comprometida: nuevas instalaciones, maquinaria, ampliaciones. Un programa enmarcado en la Política Agraria Común del que se benefician sectores tan distintos como el lácteo, el cárnico o el panadero.
La demanda creciente de productos agroalimentarios de calidad y el prestigio que arrastra todo lo asociado a la región han acelerado las inversiones de ampliación y la creación de nuevas empresas, un proceso que la Consejería considera estratégico no solo para la economía regional sino también para fijar población en los núcleos rurales.
El sector lácteo concentra las operaciones de mayor cuantía, algo que no sorprende en una comunidad donde la industria quesera lleva años en plena expansión. Quesería Lafuente encabeza la lista con 5,4 millones de subvención para apoyar una inversión de 21,2 millones en sus nuevas instalaciones —la operación más grande de la convocatoria y una de las apuestas industriales más ambiciosas del sector en Cantabria en los últimos años—.
El Buen Pastor recibe otros 2 millones de ayuda sobre una inversión de 5,8 millones. Valles Unidos del Asón tendrá 517.000 euros, Andía Lácteos de Cantabria 315.000 y Fercar Láctea 149.000. Un bloque que concentra la mayor parte del dinero público repartido.
El agua mineral origina la segunda operación más grande de la convocatoria. Manantial de Fuencaliente recibe dos millones de subvención para hacer frente a una inversión de ocho millones en su planta.
En bebidas, Destilería Siderit obtiene 367.000 euros para afrontar mejoras por valor de algo más de un millón, mientras Orujo de Potes y Cervezas Artesanales de Cantabria reciben 23.000 y 25.000 euros respectivamente. La presencia de destilerías y cervecerías artesanales en la lista refleja la consolidación de un segmento que ha crecido con fuerza en Cantabria en los últimos años.

Los negocios de panadería y pastelería también tienen una amplia presencia en la lista. Barquillos y Galletas Tanis recibe 541.000 euros para un proyecto que requerirá una inversión de 1,5 millones. Gómez Pan, Panadería Piélagos, Panadería del Nansa, Panadería y Pastelería de Rosa, Pastelerías Sobrino y Humar Artesanos figuran también entre los beneficiarios, lo que da una idea de la vitalidad de un sector que combina producción industrial con elaboración artesanal.
En el apartado de sobaos y quesadas —productos con denominación propia y tirón comercial fuera de la región— aparecen Sobaos Serafina, Joselin Sobaos y Quesadas y Etelvina Sañudo.
En el sector cárnico, por su parte, se apoyan los proyectos de Hapi Ibérica Alimentación, con algo más de un millón de subvención sobre una inversión de cuatro millones; Agrocantabria, con 382.000 euros; Embutidos La Pepita, con 165.000 euros, y Salami SA, con 173.000.
Entre las cooperativas, Bio Cantabria recibe 759.000 euros y Hortícola Altamira 46.000. Y en el apartado de alimentación elaborada y productos preparados destaca Tu Cocina Tradicional, con una ayuda de 172.000 euros.
La convocatoria alcanza también a autónomos y a pequeñas empresas con proyectos de menor dimensión. Varios productores individuales figuran en el listado junto a sociedades con inversiones de unos pocos miles de euros. Son, en muchos casos, negocios familiares asentados en municipios pequeños cuya continuidad depende de poder acometer mejoras que de otro modo resultarían inasumibles. El programa no busca solo respaldar a la gran industria alimentaria, sino mantener activo un tejido productivo disperso por toda la geografía cántabra.
La subvención cubre de media el 28% de la inversión prevista en cada proyecto, aunque los porcentajes varían según el tamaño de la empresa. El resto lo pone el beneficiario, con recursos propios o financiación bancaria.
Otras ayudas
La Consejería de Desarrollo Rural gestiona también, dentro del mismo marco de la Política Agraria Común 2023-2027, las ayudas directas a agricultores y ganaderos de la región. La edición de 2026 de la Solicitud Única —que es como se conoce esta convocatoria— moviliza en Cantabria alrededor de 60 millones de euros entre los fondos europeos, la aportación del Ministerio y la financiación autonómica. Es la cuarta convocatoria que se realiza en el marco del periodo de programación actual.
A diferencia de las ayudas a la inversión industrial, están dirigidas a complementar la renta de los productores primarios y a incentivar prácticas sostenibles. Los regímenes incluidos abarcan desde la ayuda básica a la renta para la sostenibilidad hasta pagos asociados a ganaderos extensivos de vacuno, ovino y caprino, pasando por incentivos a la agricultura ecológica, el bienestar animal, la conservación de recursos genéticos, el mantenimiento de hábitats o el fomento de pastos. Son, en buena medida, las ayudas que sostienen la base productiva del sector.
La consejera María Jesús Susinos la ha calificado como “la convocatoria más importante de esta Consejería”, destacando que estas ayudas “contribuyen de manera decisiva al desarrollo de las zonas rurales” mediante actuaciones orientadas al rejuvenecimiento del sector agrario, la modernización de las estructuras y explotaciones, el refuerzo de la competitividad de las explotaciones y la protección del medio ambiente. “Apoyan y complementan la renta de los agricultores y ganaderos, al tiempo que se impulsa un modelo productivo más sostenible y respetuoso con el entorno natural”, resume.



