Naotech logra imprimir grandes piezas en 3D

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Aunque su historia es breve, la impresión tridimensional ya puede considerarse como la nueva revolución industrial. Son tantas las promesas que encierra esta nueva tecnología que está llamada a cambiar el modo como se fabrica prácticamente cualquier objeto.
De ahí el interés de muchas empresas por explorar sus posibilidades de desarrollo, que hasta ahora han venido asociándose a la fabricación de gadgets o, como mucho, de maquetas y prototipos. Pero donde la impresión en 3D puede causar un enorme impacto es en los sectores industriales, alterando radicalmente las actuales cadenas de producción.
Entre quienes están desarrollando una tecnología propia en este campo se encuentra la empresa cántabra Naotech. Esta firma, casi tan joven como la difusión en nuestro país de la impresión 3D, ha puesto en marcha, en colaboración con la Universidad Europea de Madrid, la primera generación de robótica (OS3D) aplicada a la fabricación de piezas de gran tamaño o complejidad, utilizando la impresión en tres dimensiones.
Esta nueva tecnología está orientada a dos grandes sectores, el transporte –ya sea automoción, aeronáutico o ferroviario– y la construcción. Sus creadores, encabezados por Daniel Bustamante, han superado ya la fase de las pruebas en prototipo y se encuentran en puertas de presentar oficialmente su sistema, que abarca todas las etapas del proceso, desde la fabricación de la impresora y el programa que la hace funcionar, hasta una línea de investigación en materiales reciclados que servirán como materia prima para la fabricación de los componentes. “Esto no es un proyecto software o TIC; esto es un proyecto muy grande, con ambiciones también muy grandes y con costes muy altos”, señala Bustamante para subrayar la importancia del reto que tienen por delante.

La llamada del 3D

La idea de enfocar la actividad de Naotech hacia la impresión en 3D surgió tras tomar contacto con esta tecnología emergente en Silicon Valley, a donde Bustamante había viajado en 2012 como ganador del programa Yuzz para jóvenes emprendedores. El potencial que encerraba ese nuevo sistema de fabricación les animó a investigar en direcciones todavía poco exploradas, como la impresión de piezas de grandes dimensiones.
Como destinatarios de sus investigaciones pensaron en dos sectores, el transporte y la construcción, en este último caso inspirados por uno de los socios de Naotech, el arquitecto Guillermo Baraja, interesado en las posibilidades que abre la impresión en 3D para el diseño de estructuras complejas. Además de resolver los problemas técnicos, buscaba reducir costes, porque hacer una doble curvatura de hormigón es muy costoso y con la tecnología desarrollada por esta empresa cántabra no tendrá costes añadidos. De hecho, se podrán hacer encofrados con cualquier geometría y no habrá que limitarse a las piezas prefabricadas que tanto condicionan el diseño de los edificios.
“No nos metemos en la fabricación en serie de una misma pieza, porque la impresión en 3D perdería sentido” –señala Daniel Bustamante–, “pero sí nos centramos en series cortas o en piezas de grandes dimensiones”.
Este mismo enfoque cabe en la fabricación para el sector del transporte, que requiere muchísimos componentes plásticos imposibles de hacer en una sola pieza. Los suministradores resuelven el problema fabricando varias, que después deben ser ensambladas, o tienen que recurrir a moldes muy caros, que sólo se rentabilizan con series muy largas. Con el sistema de Naotech no será necesario el molde y esas piezas de gran tamaño y de geometría complicada se fabricarán directamente con su robótica en 3D.
“Para nosotros sólo se trata de cambiar un código de instrucciones en una máquina”, explica el consejero delegado de Naotech. “Hemos intentado que la variedad o la complejidad sean gratis y democratizar el diseño”, añade.
Con su sistema la libertad de diseño es total porque la impresora que han creado es capaz de operar en nueve ejes mientras que las impresoras en 3D convencionales lo hacen en tres.
Otras de las ventajas de esta revolucionaria tecnología son la de minimizar el impacto ambiental de los procesos de fabricación, porque no genera residuos, y la de reducir el consumo de energía. Además, Naotech apuesta por el uso de materiales reciclados en la fabricación de componentes plásticos.

Un clúster en el Reino Unido

Buscando mercados para su tecnología, la firma cántabra se ha incorporado a un clúster empresarial creado por una escuela de negocios de la Universidad de Cambridge. El dinámico mercado ingles será una buena piedra de toque para Naotech que prepara ya el lanzamiento comercial de su tecnología OS3D (Over Size 3D) con una presentación en Londres a finales de este mes de mayo, y otra en Madrid, todavía sin fecha, en las que se hará una demostración del funcionamiento de su robótica para la impresión en 3D.
Su procedimiento está en fase de patente, pero el objetivo de sus creadores no es licenciarlo, sino explotarlo industrialmente y fabricar lo que necesiten sus clientes. Un salto cualitativo que requerirá importantes inversiones en instalaciones y maquinaria pero que está impulsado por la convicción del papel revolucionario que va a jugar en un futuro cada vez más próximo la impresión 3D.

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