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Colegios profesionales: una garantía para la sociedad

Casi una treintena de colegios profesionales, a los que próximamente se va a unir el de Periodistas, promueven en Cantabria el ejercicio responsable de sus asociados y protegen sus derechos como ejercientes. Uno de sus objetivos inmediatos es adquirir más importancia en la toma de decisiones del Ejecutivo cántabro de cara al futuro de la región


Los colegios profesionales agrupan en Cantabria a unos 20.000 titulados. En algunos casos, a todos los ejercientes, como ocurre con aquellas profesiones en las que es imprescindible la colegiación, como los médicos, enfermeros o abogados. Pero incluso en aquellos gremios en los que la colegiación es libre, se han convertido en un referente para los profesionales y las instituciones y están más vivos que nunca. Internet les ha ayudado a tener un contacto más directo con los titulados de su sector y multiplicar sus servicios.

Los colegios profesionales aparecieron para defender los intereses de los asociados y ajustarlos con los derechos de los destinatarios de sus acciones. Otro de los cometidos de estas instituciones amparadas por el Estado es defender la profesión de posibles injerencias de los poderes públicos y de terceros, combatiendo el intrusismo.

No se puede garantizar que los servicios que ofrecen los profesionales sean de una calidad suficiente sin actualizar su formación de acuerdo con los progresos que experimentan los sectores donde ejercen, y los colegios se convierten en el lugar donde ponerse al día, a través de las conferencias, seminarios y actividades divulgativas que organizan.

La mayor parte de estos organismos cuentan también con plataformas específicas para facilitar la inserción laboral de sus miembros. De hecho, muchos de ellos ponen en contacto a las empresas con el perfil profesional que necesitan.

Valores deontológicos

El cumplimiento estricto del código deontológico es otra de las funciones de los colegios. Ejercer la profesión de acuerdo con unos principios éticos marca la diferencia entre la solvencia profesional y la mala praxis. Por ello, los organismos tienen la obligación de vigilar y regular que sus asociados respeten el código de valores y, de este modo, se aseguran que los ciudadanos o clientes cuenten con las mayores garantías en el servicio prestado. En caso de que algún miembro de ese colectivo no ejerza la profesión según los principios deontológicos, los colegios tienen la potestad de sancionar esas conductas. También pueden denunciar las intrusiones profesionales.


El impulso de la obra civil

Los ingenieros de Caminos modernizan el país

El visado de proporciona protección a los proyectos de ingeniería.

El papel de los ingenieros de Caminos, Canales y Puertos es ponerse a disposición de la sociedad y mejorar su calidad de vida mediante la industria de la ingeniería y la obra pública.

Desde 1982, estos profesionales cuentan con el apoyo de una demarcación regional que renovó su Junta Rectora en abril del año pasado y actualmente está encabezada por el decano Ezequiel San Emeterio.

El principal cometido de la institución es promover la solidaridad profesional entre los ingenieros, facilitar una formación constante e impulsar las competencias de la profesión, así como fomentar la empleabilidad.

Otra de las misiones del Colegio es potenciar el visado de trabajos profesionales. Se trata de una de las funciones más reseñables, ya que permite garantizar la seguridad de los proyectos y las obras. Incluye toda la documentación necesaria para ejecutar el proyecto (memoria y anejos, planos, pliego de condiciones, presupuesto, estudio de seguridad y salud, de impacto ambiental, etc) y regula los procedimientos constructivos.


Representa a 20.000 titulados

La Unión Profesional agrupa a 28 colegios profesionales de la región

Reunión de la directiva de Unión Profesional.

La Unión Profesional Cantabria es una institución privada de interés público liderada en la actualidad por Ezequiel San Emeterio, decano del Colegio de Ingenieros de Caminos, y formada por todos los Colegios Profesionales de Cantabria.

El organismo abarca a 28 colegios profesionales de la comunidad y representa, por tanto, a más de 20.000 titulados. Además de ordenar y defender los derechos de estas profesiones, la UP se vertebra sobre tres ejes: la deontología, una formación de excelencia y el acto profesional.

Ronda de contactos

Durante los últimos tres meses, la asociación ha mantenido contactos con los partidos políticos a los que ha transmitido la idea de que, a la hora de tomar decisiones para el futuro de la comunidad autónoma, se tenga en cuenta el conocimiento, el talento y la capacidad de los profesionales. Como resultado de esta colaboración con las administraciones estatal, autonómica y local, ya ha conseguido que los colegios profesionales puedan asesorar al Consejo Económico y Social de Cantabria, un órgano de carácter consultivo que se ha puesto de nuevo en marcha en esta legislatura.

Según el presidente de la UP, Ezequiel San Emeterio, “el futuro de Cantabria no se puede diseñar sin contar con el apoyo de los profesionales que mejor conocen su realidad”.

Colegios Profesionales

Los colegios profesionales, además de defender los derechos de sus colegiados y ordenar el ejercicio de su actividad aportan mucho más. A ellos puede recurrir cualquier ciudadano siempre que detecte una mala práctica del profesional que le haya prestado un servicio, ya que supervisan los códigos deontológicos, que garantizan el comportamiento ético.

La diferencia entre los colegios profesionales y las asociaciones y sindicatos es, precisamente, el control sobre el ejercicio profesional a través de estos códigos deontológicos.

Entre las metas de los colegios está el proyectar sus valores a la sociedad, incrementar la comunicación, facilitar información y formación continua a los colegiados y a la ciudadanía y mejorar la colaboración con la administración pública.

Otro de los retos es sumergirse en la transformación digital y luchar contra el ejercicio irregular de las profesiones, una problemática que hasta hace poco tiempo quedaba fuera de su control, ya que el ámbito de actuación de los colegios recae únicamente sobre sus colegiados.


Ingenieros Industriales

Garantía de gestión para las industrias

Fernando Mantilla, María Valderrama, Rafael Canales, Martín Vega, Pedro Hernández, Óscar Presmanes, J. Antonio Muñoz, Yolanda Lechuga, Rafael Rodríguez, Luis Vellido e Ignacio Errea.

El Colegio cántabro de Ingenieros Industriales agrupa a cerca de 600 profesionales y sociedades del sector, cuya actividad se centra, mayoritariamente, en la construcción, la explotación y el mantenimiento de instalaciones productivas que hay en la región.

Su propósito es defender los intereses de los colegiados, consumidores y usuarios y ofrecer un amplio programa de cursos y jornadas, tanto presenciales como online, para que sus asociados se mantengan al día y conozcan las novedades de la profesión.

El Colegio también dispone de una bolsa de empleo para facilitar la inserción laboral de sus miembros. De ahí que uno de los apartados de su web con más visitas sea el que proporciona información a las compañías sobre el perfil de los inscritos.

El Colegio ofrece un servicio de información a los ciudadanos donde pueden consultar los estudios para acceder a la profesión o las condiciones técnicas necesarias para autorizar instalaciones domésticas o industriales.


Graduados Sociales tiene más de 200 colegiados

Los defensores de la justicia social para las empresas y los trabajadores

De izquierda a derecha, Lucía Santos, Amado Prendes, Belén Campos, Héctor de Juan, Ana Arpide y Miguel García. FOTO:  MARÍA CASUSO

Fundado en 1972, el Colegio de Graduados Sociales de Cantabria está presidido actualmente por Mª Belén Campos Echevarría y tiene más de 200 colegiados. Los graduados sociales están presentes en asesorías y despachos profesionales, en la Universidad impartiendo formación, como responsables de recursos humanos en las grandes empresas, como técnicos superiores de Prevención de Riesgos Laborales, como mediadores en el ORECLA, en los Juzgados de lo Social, en los sindicatos asesorando a los trabajadores y en el cuerpo de gestión de la Administración Pública.

La profesión de graduado social no solo es titulada, sino también colegiada. Por tanto, una vez se finalizan los estudios de grado en Relaciones Laborales, es obligada la colegiación para poder ejercer.

El graduado social forma parte de una de las profesiones jurídicas existentes en España, reconocidos dentro de la Ley Orgánica del Poder Judicial como operadores específicos en materia socio-laboral, de seguridad social, así como en materia fiscal y concursal, interviniendo en procesos judiciales en el ámbito laboral. 

La presidenta destaca “la importancia de nuestro emblema profesional; la balanza de la justicia, una rueda dentada que simboliza el trabajo y, lo más importante, nuestra leyenda ‘Justicia Social’, convirtiéndonos en defensores de la justicia social para empresas y trabajadores, tanto cuando les asesoramos como técnicos especialistas, como cuando acudimos a los tribunales”.

Mas del 80% de pymes y micropymes están gestionadas por graduados sociales, “pero nuestra mayor aportación a la sociedad es que en nuestros despachos se evita que muchos procesos lleguen a los Juzgados”, añade.

Las apuestas más importantes del Colegio en estos momentos son la formación, mediante la Escuela de Práctica Laboral, y la Bolsa de Empleo.

Al ser una profesión que requiere una actualización constante, “estamos en continua formación. Por este motivo, el Colegio, planifica un calendario anual de acciones formativas que abarcan todos los sectores por los que se mueven habitualmente nuestros profesionales, destacando las relacionadas con la gestión de recursos humanos, Derecho del Trabajo y la Seguridad Social, Derecho Procesal, Contabilidad y Fiscalidad”, enumera.

La Bolsa de Empleo tramita las ofertas presentadas por las empresas. “No nos quedamos solo en el mero trámite, nos encargamos de completar la formación de los colegiados que la integran, ajustándola a los perfiles más demandados teniendo como objetivo final que los puestos sean cubiertos por los candidatos que ha presentado el Colegio”, explica la presidenta, que también destaca el Servicio de Orientación Jurídico Laboral, de carácter gratuito, que atiende dudas y consultas de cualquier ciudadano, autónomo, empresa u ONG sobre las dudas y consultas legales.


Cuentan con mil miembros

Los economistas y su compromiso cultural

Miembros de la Junta de Gobierno colegial con el Economista del Año 2018, Luis Torre Crespo.

El Colegio de Economistas de Cantabria es uno de los que más ha crecido en estos últimos años de todo el país. Su actividad comenzó en 1982 con apenas cien afiliados, una cifra que nada tiene que ver con los mil actuales.

La mayor preocupación de esta institución es mejorar la empleabilidad de los economistas, así como garantizar que realizan su actividad en las mejores condiciones de eficiencia y servicio a la sociedad. Para favorecer la inserción laboral de sus colegiados, cuenta con la Agencia de Colocación, una plataforma gratuita que tramita las ofertas de empleo y abarca amplios espacios de la economía.

Medio centenar de seminarios

Su Escuela de Economía, Administración y Finanzas imparte alrededor de 50 seminarios y otras actividades de formación cada año. En estos eventos, se abordan los permanentes avances que se producen en los diferentes ámbitos de la profesión.

El Colegio también se ha comprometido con la cultura y la solidaridad, y ha creado un coro lírico para recaudar fondos con fines benéficos.


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