Emprendedores de Cantabria

oxidación avanzada: Limpieza ecológica para la industria alimentaria

Eurozon gana el I Certamen de Emprendimiento de Torrelavega

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La empresa cántabro-vasca Eurozon ha obtenido el primer premio en el certamen para emprendedores organizado por la Cámara de Comercio de Torrelavega con un sistema de limpieza y desinfección destinado a la industria alimentaria basado en el agua ozonizada, que evita el uso de los productos químicos convencionales y reduce sensiblemente los tiempos y costes.


La industria alimentaria sabe que buena parte de su futuro pasa por la elaboración de productos cada vez más saludables. De ahí el auge de las líneas bio. Pero la atención que se presta en los procesos de producción y elaboración para garantizar ese carácter ecológico chocan con una contradicción, la del empleo de agentes químicos en la limpieza y desinfección del equipamiento industrial.

El ozono, un antiséptico natural que está en el aire, ha demostrado ser una excelente alternativa,  creando una atmósfera antimicrobiana que evita los riegos de contaminación en la elaboración de alimentos, pero una empresa cántabra, Eurozon, ha dado un paso más y ha patentado un sistema de ‘oxidación avanzada’ para la limpieza de equipos y recintos, que prescinde de productos químicos y supone un sensible ahorro de agua.

Su idea ha sido reconocida recientemente con el primer premio en el I Certamen Abierto de Emprendimiento, convocado por la Cámara de Comercio de Torrelavega. Y los creadores de este sistema de oxidación avanzada, José Luis Otero y Josu Serna, confían en que sirva de respaldo para que este método de limpieza y desinfección sea homologado en instancias europeas para su empleo en la fabricación de productos ecológicos.

Tres funciones en un solo proceso

El sistema de ‘oxidación avanzada’ está pensado para la limpieza y desinfección en la industria alimentaria.

Las industrias alimentarias están sometidas a un rigurosa normativa sanitaria para evitar los riesgos de contaminación. Y no solo durante el proceso de elaboración, también en la limpieza posterior de los equipos, suelos y paredes. Uno de los residuos más laboriosos de eliminar, y con más riesgo de contaminación, es la grasa animal, especialmente la de pescado, por su capacidad para convertirse en campo de cultivo de bacterias y virus.

Actualmente, para disolver la grasa se emplea una espuma, que se retira después con agua a presión a una temperatura de entre 60 y 90 grados. Una vez limpios de grasa los equipos, se procede a su desinfección con productos químicos, que de nuevo han de ser retirados con agua muy caliente a presión. Esas aguas industriales procedentes de la limpieza y desinfección pasan después al sistema de depuración. Se trata, pues, de un proceso en dos fases que exige una elevada cantidad de agua y de energía para calentarla, y que supone una carga de trabajo añadida para las estaciones depuradoras.

Es en este proceso de limpieza donde el sistema de oxidación avanzada hace valer sus ventajas, simplificándolo y ahorrando costes y carga contaminante. “Nosotros damos un tratamiento al agua de limpieza antes de usarse –explica José Luis Otero– y basta con una sola pasada. Con una inyección de agua de oxidación avanzada proporcional a la presión, desengrasamos limpiamos y desinfectamos”, explica. “Hacemos las tres funciones en una sola pasada y con agua fría”, resalta.

La otra ventaja es que todo el proceso solo requiere un 40% del agua que emplean los procedimientos actuales. Para dar idea del ahorro que esto puede suponer hay que tener en cuenta que un matadero viene a consumir unos 1.200 metros cúbicos de agua al mes en la limpieza de sus instalaciones y de esta forma se podrían ahorrar más de 700.000 litros, reduciendo, además, la carga contaminante.

Una fórmula patentada

Foto de todos los premiados en el I Certamen Abierto de Emprendimiento convocado por la Cámara de Comercio de Torrelavega.

Esa fórmula magistral de oxidación se resume en agua ozonizada, sal y electricidad, aunque el método exacto está protegido por una patente, en cuyo desarrollo han trabajado ambos socios varios años. José Luis Otero en su comercialización y Josu Serna en la investigación técnica del proceso. El resultado ha sido la creación de una empresa específica, Eurozon Oxidación Avanzada, que ya cuenta con clientes fuera de Cantabria y que confía en tenerlos pronto en la propia comunidad, porque el sistema ha sido probado en los mataderos de Barreda y Reinosa, y en grandes industrias alimentarias, como Salami y Compesca. De hecho, el Ayuntamiento de Torrelavega podría ser su primer cliente en Cantabria, ya que tiene intención de instalar el sistema de oxidación avanzada en el matadero de Barreda.

Para aplicar este proceso de limpieza y desinfección, las industrias solo deben instalar un generador de ozono. Una inversión que pueden amortizar en año y medio, según los cálculos de Eurozon, un periodo breve si se tiene en cuenta que el generador puede durar veinte años, y los gastos anuales de mantenimiento equivalen al coste que tienen los sistemas de limpieza convencionales en un solo mes.

Las nuevas posibilidades del ozono

El uso del ozono en la industria alimentaria se inició en Estados Unidos hace bastantes años para controlar el proceso de maduración de la fruta desde su recogida hasta su distribución, inyectándolo en los camiones frigoríficos. Se lograba así que llegase al mercado en el momento óptimo para su consumo.

El siguiente paso fue el empleo del ozono en los procesos de limpieza y desinfección. El ozono, el mayor desinfectante natural que existe en el aire, es un agente antimicrobiano muy eficiente por su fuerza oxidante, capaz de destruir la mayoría de microorganismos de un modo rápido e irreversible. Además, no deja residuos, dado que, tras actuar, se descompone en oxígeno.

El sistema de oxidación avanzada supone la evolución de las técnicas que Eurozon lleva más de veinte años desarrollando para lograr procesos de desinfección totalmente naturales y ecológicos en la industria alimentaria. “Han sido bastantes años de ensayo”, señala Otero. “En un principio lo aplicamos para limpiar; después, vas a por la grasa; más tarde, vas a desinfectar; y seguramente que, a partir del momento que se vaya aplicando, se irán pidiendo más cosas”, augura.

De momento, esta nueva técnica abre la posibilidad de un desarrollo industrial que podría generar nuevos empleos en Cantabria.

Jesús Polvorinos

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