Las empresas nacionales ya ven la botella medio llena

Las economías familiares ni siquiera intuyen la salida de la crisis pero las grandes empresas nacionales sí y han decidido escenificarlo, para colaborar a un cambio emocional que acelere la recuperación. El Consejo de la Competitividad, creado por estas compañías, ha presentado en Santander los motivos para ser optimistas. Los otros, que también los hay, quedan para quienes prefieran ver la botella medio vacía. Y entre los empresarios cántabros asistentes el optimismo aún sigue sin cuajar, salvo en las empresas que tienen sus principales mercados fuera del país, como Textil Santanderina o ICT, que expusieron sus ejemplos.

Matías Rodríguez Inciarte, vicepresidente del Banco Santander, trasladó a un centenar de empresarios cántabros las conclusiones del estudio del Consejo Empresarial para la Competitividad con el semblante satisfecho de quien está echando el telón final a la crisis. Quizá Santander no sea el mejor lugar para sostenerlo, aunque tanto él como el presidente del Gobierno regional enfatizaron que Cantabria es una de las regiones mejor dispuestas para el despegue. La realidad es que los datos del estudio son todos de índole nacional. Los más reconfortantes son estos:

LA BALANZA DE PAGOS CAMBIA CLARAMENTE DE SIGNO.– La balanza comercial (los intercambios de bienes y servicios) ha sido enormemente deficitaria mientas España vivía en plena burbuja económica. Comprábamos fuera mucho más de lo que vendíamos. Sin embargo, la crisis ha provocado un vuelco que Rodríguez Inciarte asegura que nunca pudo imaginar. En solo seis años las exportaciones han pasado de aportar el 25% del PIB al 34% y de los 96.000 millones de euros de déficit comercial del 2006 pasaremos a un superávit de unos 13.000 millones este año.

MEJORA DE LA COMPETITIVIDAD.– El radical cambio en la balanza comercial lo atribuye el estudio a la mejora de la competitividad (no cita, en cambio, que los españoles, al perder poder adquisitivo, importamos bastante menos). Pero sí reconoce cuál es el motivo de esta mejora de la competitividad: la depreciación de los salarios. Los costes unitarios en España han caído un 5% en estos años, mientras que en Francia, Alemania, o incluso en Italia, que padece problemas como los nuestros, subían en torno a un 10%. La subida media en la Zona Euro ha sido de un 7%, con lo que los productos españoles han ganado unos doce puntos de competitividad por esta vía.

SANEAMIENTO DE LAS ECONOMÍAS PRIVADAS.– Por convicción o por no encontrar quién les preste (probablemente más lo segundo), las familias y las empresas han reducido en 18 puntos sus necesidades de financiación en estos años de crisis. No obstante, el encaje de la deuda todavía está a medio recorrido. La familiar ha bajado sensiblemente y ya está por debajo de la que tienen los países comparables, pero todavía hay un 20% de las empresas sobreendeudadas (en el 2007 eran el 40%).

ALIVIO EN LA DEUDA PÚ­BLICA.– El déficit público ha pasado del 9% en 2011 al 6,5%. Aunque no parezca mucho, no hay precedentes de ajustes parecidos en otros países. La deuda pública, en cambio, no está disminuyendo, pero al haberse casi-cumplido el exigente objetivo fiscal de 2012, la prima de riesgo se ha relajado mucho y resulta más fácil pagarla. España se va a ahorrar este año unos 8.000 millones de euros en intereses por la mejora del diferencial en los tipos de interés.
También se han disipado las dificultades para financiarse en los mercados, algo a lo que ha contribuido el que las necesidades se hayan reducido en un 17%.

CAMBIO EN EL CLIMA INTERNACIONAL DE OPINIÓN.– Rodríguez Inciarte destacó la notoria diferencia que hay al acudir ahora a los mercados con respecto al año pasado, cuando el estado de opinión sobre España era tan negativo, por las sucesivas caídas del rating otorgado por las agencias de calificación, los duros informes bancarios sobre nuestro país y los demoledores artículos en publicaciones de referencia, como Financial Times, The Times o New York Times.
El clima de opinión prácticamente se ha invertido. Los mercados han dejado de pensar en España como una inversión de alto riesgo y han pasado a considerarla una oportunidad de negocio. Y como recordó Inciarte, los fondos tienen un cierto efecto de contagio en sus estrategias. Cuando algunos invierten en un mercado con posibilidades, el resto no quiere perderse el posible festín. Eso avalaría la teoría de Botín de que está entrando dinero en España a manos llenas.

REFORMAS.– España ha pasado a ser el país más reformista de toda la OCDE, en cuanto al número de medidas puestas en marcha. Basta con enumerar las principales: Reforma laboral, liberalización de los servicios profesionales, simplificación para la apertura de nuevos negocios, disposiciones en favor de la unidad de mercado, reforma de las pensiones, estabilidad presupuestaria, programas de racionalización del gasto público, reforma financiera, reforma energética, reforma fiscal… Todo está puesto en cuestión en España, lo que quizá resulte exagerado, a la vista de que, en ese ranking del reformismo, EE UU está al final de todo.

NO SE CREA EMPLEO, PERO SE CREARÁ.– Por cada punto porcentual en que se incrementan las exportaciones se crean en España unos 65.000 empleos, más que en cualquier otro países comunitario, a excepción de Irlanda. Por tanto, paradójicamente, para incentivar el consumo interno lo rentable es invertir en el sector exterior.

MÁS CAPITAL HUMANO.– España tiene más intensidad en conocimiento que los países nórdicos o los centroeuropeos, aunque aún está a cierta distancia de los anglosajones. Nuestra producción científica crece a un ritmo anual del 7% que, obviamente, no alcanzan los países con mucha mayor tradición. Entre los ocupados españoles, un 38% tiene titulación universitaria, frente al 30% de la UE.

… Y MÁS BARATO.– Los costes laborales caerán otro punto y medio entre este año y el próximo, según el estudio, y con las pérdidas anteriores de poder adquisitivo ya son entre un 12% y un 30% menores que en los países equiparables al nuestro. La Comisión Europea calcula que el coste compensado por trabajador español será de 34.400 euros en 2014, frente a los 43.000 del promedio Francia-Italia-Alemania. Mientras que en 2007 la productividad compensada del español era de 20.700 y de 25.200 en el promedio de esos tres países, en 2014 estaremos prácticamente a la par.

CALIDAD Y CANTIDAD DE INFRAESTRUCTURAS.– España figura en el décimo puesto del mundo por sus equipamientos. Tiene la primera red europea de autovías y autopistas; la tercera para el tráfico aéreo; la cuarta para el marítimo y la segunda red más grande y modernizada del mundo en alta velocidad. A esos activos se une una posición geoestratégica clave para acceder a mercados de gran potencial.

EMPRESAS COMPETENTES, PERO DEMASIADO PEQUEÑAS.– Las empresas españolas tienen productos de valor y tienen tecnología, pero no el tamaño suficiente para dar el salto internacional. El informe pide unas políticas fiscales que fomenten su crecimiento en tamaño.

LOS SECTORES EXPORTADORES SON DE GRAN VALOR.– Muchas de las exportaciones provienen del sector automotriz, donde el porcentaje de trabajadores cualificados duplica la media europea y en el que están previstas inversiones de las multinacionales extranjeras por valor de 3.000 millones de euros. En el caso de las empresas de biotecnología, sus ventas al exterior han crecido un 134% en solo tres años. También es cierto que una parte significativa de nuestras exportaciones siguen siendo agropecuarias, pero incluso esas han aumentado un 36% desde el comienzo de la crisis.

EMPRESAS LIDERES EN SECTORES CLAVE.– Los casos del Banco Santander o de Zara no son únicos. También se pueden encontrar ejemplos en liderazgo empresarial español en la construcción de infraestructuras, energías renovables, telecomunicaciones, transporte, alimentación o turismo. Y lo más sorprendente es que este grupo de grandes empresas internacionalizadas tiene una productividad un 10% mayor que sus semejantes alemanas y un 20% superior a las inglesas.

PERSPECTIVAS DE FINANCIACIÓN PARA LAS PYMES.– La recuperación económica y el saneamiento del sistema financiero propician que las fuentes del crédito empiecen a manar de nuevo, aunque probablemente sea un gota a gota, por el momento. El saneamiento no ha sido barato, pero si se compara con el de otros países, tampoco ha sido demasiado caro, ya que ha costado el 5,7% del PIB, frente al 8,8% del Reino Unido o el 12,7% de Holanda.

MEJORA EN EL MERCADO LABORAL.– El informe del Consejo se aparta en este caso de los datos para hacer un juicio de valor. Estima que gracias a la reforma laboral (que, obviamente, apoya) España podrá empezar a crear empleo a partir de un crecimiento del PIB del 1,5%, mientras que anteriormente necesitaba un 2,5%. Los empresarios también son muy benévolos al extender hasta 2001 la base de cálculo sobre la evolución del empleo, lo que les permite estimar que la mitad del desempleo no ha sido ocasionado por la crisis sino por el crecimiento de la población activa en este periodo. Y también encuentran una justificación para el desempleo: la educación secundaria. De hecho, mientras que España tiene más jóvenes universitarios en la población activa que la media, tiene muchos menos con educación secundaria, lo cual quiere decir que los trabajadores actuales, o se han quedado en la primaria o llegaron a la educación superior, sin términos medios.

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