La automoción cántabra se reactiva tras la Covid

Grupo de Iniciativas Regionales de Automoción GIRA

El Clúster de automoción GIRA es el más antiguo de los fundados en la comunidad autónoma. Se creó en 2005 de la mano de 16 empresas de piezas, componentes e ingeniería, y fue fruto de las colaboraciones que venían realizando desde hacía tiempo. En Cantabria hay alrededor de 50 empresas que fabrican autobuses, neumáticos, discos de freno, motores de arranque, carrocerías, manguitos de goma, cojinetes, herrajes o pedales, y que son vitales para muchas otras empresas subsidiarias, por lo que su contribución directa e indirecta supera el 30% del PIB industrial que indican las estadísticas.

En 2017, el clúster había crecido sustancialmente y ya aglutinaba el 90% de las compañías cántabras vinculadas a la automoción. En la actualidad cuenta con 31 miembros, al incorporarse recientemente Metal Printed Solutions, una startup torrelaveguense de fabricación aditiva.

Celia Monsalve, gerente del Clúster GIRA.

Cuando se creó, los máximos responsables alemanes de las fábricas de EvoBus, Edscha y Bosch Treto, las tres multinacionales que lideraban el sector, ni tan siquiera se conocían. El clúster facilitó que pudieran propiciarse colaboraciones entre ellos.

Desde la llegada a la agrupación empresarial en 2008 de Celia Monsalve, la gerente de GIRA, las compañías que la integran no han dejado de reafirmar la filosofía asociativa. Un espíritu que han mantenido incluso a la hora de destinar sus esfuerzos a productos que poco o nada tienen que ver con sus líneas de negocio, como la fabricación de geles hidroalcohólicos, piezas para respiradores o EPIS cuando los profesionales sanitarios no disponían de recursos médicos suficientes para atender los casos de Covid-19.

El cluster funciona a través de Grupos de Trabajo centrados en ámbitos como recursos humanos, prevención de riesgos laborales, logística, medio ambiente e industria 4.0. Este último campo es el que ha cobrado mayor protagonismo en los últimos años, como consecuencia de los avances que se han producido en la fabricación aditiva, el internet de las cosas, la visión artificial, los vehículos de guiado automático para transportar mercancías y el big data.

Reunión del Grupo de Trabajo de Medio Ambiente de GIRA antes de la pandemia del coronavirus,

Debido a la crisis sanitaria también se ha prestado especial atención a la prevención de riesgos laborales, y las empresas del clúster están poniendo en común conocimientos y buenas prácticas para garantizar la salud de los empleados en sus puestos de trabajo.

Una recuperación paulatina

Marzo fue un mes angustioso para el sector, pero después del importante desplome en las ventas y las cancelaciones de pedidos, mayo trajo cierta esperanza gracias a las exportaciones y a la venta de recambios. Monsalve indica que la reactivación de la actividad de los fabricantes nacionales ha sido un empujón para las empresas que conforman el GIRA. 

Para ella, resulta alentador que fábricas como la de Volkswagen en Navarra hayan anunciado un incremento de la producción prevista hasta fin de año o que la de Figueruelas haya aumentado su ritmo diario de vehículos de 1.800 a 2.150. “Se están dando buenas noticias”, subraya, “pero esperamos que la tendencia se mantenga en el tiempo y podamos hablar de nuevos proyectos y contratos”, advierte con cautela.

En un horizonte no tan lejano, enero del próximo año, entrará en vigor una actualización de la normativa ambiental europea Euro 6, más restrictiva en cuanto a emisiones que sus predecesoras, pero que afectará muy poco a las empresas cántabras, debido al tipo de piezas que fabrican.

La responsable de GIRA sostiene que “las empresas de automoción de Cantabria son y siempre han sido unas supervivientes”. Aunque la Covid-19 ha paralizado los encargos, prefiere mantenerse optimista respecto al porvenir del clúster y del sector: “Saldrán adelante, aprenderán de lo vivido y sabrán encontrar las oportunidades que las crisis conllevan”, asegura.


El reto del coche eléctrico

El futuro del sector pasa por el coche híbrido y, probablemente, por el eléctrico, lo que representará un problema de adaptación para muchas empresas cántabras de componentes, aunque no a corto plazo. La región cuenta, no obstante, con una ventaja sustancia en este terreno: la planta de SEG Automotive en Treto es un adelantada en este terreno, con su motor de 48 voltios. Al tratarse de un proveedor de primer nivel para las grandes marcas, genera una importante actividad en otras empresas locales que están en escalones inferiores y también garantiza su futuro.


 

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