Reportaje

El gran bocado de las franquicias de comida rápida en Cantabria

Cuatro grandes grupos se reparten una treintena de establecimientos

La hostelería está al alza en Cantabria, con un reguero de nuevas aperturas que indican el buen momento del sector, lo que no impide que también se produzcan un buen número de cierres. La que apenas tiene mortandad es la comida rápida. Todas las enseñas están desembarcando en la región, o ampliando su red de restaurantes, que ya supera ampliamente la treintena de establecimientos. Negocios muy estandarizados y muy probados, que están en muy pocas manos. Tres franquicias foráneas y una local controlan la mayoría de las marcas de comida rápida y han dado un buen mordisco al mercado hostelero cántabro.


El mercado español de la restauración cerró 2018 con unas ventas de 36.763 millones de euros, lo que supone un incremento del 2,1% respecto al año anterior. Se trata del cuarto crecimiento anual consecutivo de un sector que suma ya 14.000 establecimientos a pie de calle.

Ninguno tiene una fórmula tan estudiada y persistente en el tiempo como las cadenas de comida rápida, cuyos locales facturan hasta dos millones de euros al año, más que un restaurante convencional medio, aunque sus precios sean bastante menores, y consiguen más margen, porque sus procedimientos están muy estandarizados; la afluencia llega a las 2.000 personas diarias; y la escueta y bien estudiada oferta no da lugar a las grandes mermas que padecen los restaurantes de carta.

Su público no pide más, pero parece encantado, porque los números les avalan, y no necesita locales muy céntricos, aunque tampoco los desprecia. Especialmente en Cantabria, prefieren los centros comerciales o aquellos lugares de las afueras donde puedan disponer de un amplio aparcamiento. Incluso dan un servicio de 24 horas, como ocurre con el McDonald’s de la Avenida de Cantabria, de Santander.

El sector local de la comida rápida está controlado por el grupo vasco Kam, que abre un nuevo Burger King en La Albericia; el gigante Zena Alsea, propietario de las franquicias Domino’s Pizza y Foster’s Hollywood; y el Grupo Amrest, que posee los KFC y Pizza Hut, entre otros. En este mundo de grandes master franquicias, que se han quedado con el desarrollo de todas las cadenas de renombre, solo hay un reducto local, una especie de aldea gala dentro del Imperio Romano, la de César Llamazares y su hijo Iñaki, franquiciados de McDonald’s, que tienen ya cinco establecimientos.

Abre un nuevo Burger King

El nuevo edificio de Burger King, situado en la S-20, es el octavo restaurante de la enseña abierto en la región y supone la creación de 25 puestos de trabajo directos.

Burger King suma ocho restaurantes en la región, con la apertura del nuevo local situado en la calle Josefina de la Maza (S-20), de Santander.

Esta hamburguesería llegó a España hace más de 40 años, cuando esta fórmula solo se conocía por las películas. El primer restaurante que abrió en Europa fue el de Madrid, en 1975, y ya suma más de 750 locales en nuestro país. Para el año 2022

espera haber llegado al millar.

En Cantabria, el primero de estos

locales abrió sus puertas en 1994 en el centro comercial Valle Real. Conel paso de los años, los restaurantes Burger King se han ido multiplicando y ya están presentes en Santander, Torrelavega y Castro Urdiales.

Kam es la empresa franquiciadora en exclusiva desde 2009 para la zona norte, donde cuenta ya con 60 de estos restaurantes. Desde que inició su andadura ha sido la responsable de abrir seis de los ocho locales de la región. En este último está realizando una inversión de 1,5 millones de euros y para ponerlo en marcha contratará a 25 personas, aunque no descarta ampliar la cifra cuando el restaurante esté a pleno rendimiento.

La empresa vasca lleva invertidos 16 millones de euros en los Burger King de la región y mantiene en ellos alrededor de 200 puestos de trabajo.

El nuevo establecimiento sigue la línea del que abrió en el área comercial de Ganzo hace apenas unos meses, un patrón denominado Prime, que presume de tener un diseño interior más cuidado, e incluye pantallas digitales para ofrecer una mayor nitidez en las informaciones. También dispone de kioskos digitales, los easy order, para que los clientes que lo deseen realicen el pedido más rápidamente a través de estos totems.

El Grupo Kam destaca la evolución de sus servicios, especialmente la entrega a domicilio, con el que busca dar respuesta a una demanda de la clientela que está creciendo muy rápido.

Cocina americana y mucho más

En los años 70, un grupo de californianos afincados en Madrid decidieron traer el auténtico sabor de América a España y, tan solo un año después, abrieron el primer Foster’s Hollywood en la capital. En su momento fue la primera cadena de restaurantes de estilo estadounidense en España y una de las primeras de Europa.

Veinte años después, estos restaurantes se los quedó el Grupo Zena, una compañía multimarca líder en el sector restauración. Actualmente, existen más de 230 restaurantes Foster’s Hollywood en España.

Todos los establecimientos comparten una misma estética, típicamente estadounidense. Sus paredes están cubiertas con carteles de películas, el mobiliario es rústico y el menú incluye comida tex-mex, costillas, sándwiches, ensaladas y hamburguesas.

El local de La Albericia ha sido la última incorporación de Domino’s Pizza en la región.

Foster’s Hollywood desembarco en Cantabria través de Valle Real, donde ha permanecido durante varios años en solitario, hasta que a finales de 2016, el centro comercial El Alisal estrenó otro. Ambos locales se explotan en régimen de franquicia.

En el más reciente se realizó una inversión de 600.000 euros y entre ambos juntan entre 25 y 30 trabajadores, según las épocas.

La comida italiana también ha entrado en el negocio de las grandes cadenas y especialmente la pizza. La versión americana de este producto, con la marca Domino’s Pizza, ha dado la vuelta al mundo. Desde que en 1960 se fundó el primero de estos restaurantes en Michigan, hasta ahora, el proceso de multiplicación ha sido incontenible, hasta llegar a más de 15.800 locales en 85 países.

Su nuevo mercado está ahora en la comida a domicilio

El Grupo Zena, en vista del éxito de la marca, decidió hacerse máster franquiciado de Domino’s en 2008. En menos de una década ha conseguido estar presente en 106 ciudades españolas, con más de 280 restaurantes.

En Santander ha abierto dos, uno en el paseo General Dávila y otro en la calle Albericia. También tiene otro en Torrelavega, situado en la Avenida de España.

Entre los tres, Zena ha realizado una inversión cercana a 1,2 millones de euros y ha creado 76 puestos de trabajo.

Los restaurantes Foster’s Hollywood apuestan por situarse en centros comerciales de la región. Su segunda apertura, en Carrefour El Alisal.

Son restaurantes orientados al envío a domicilio, cada vez más en auge, aunque Domino’s también trata de atraer al público a sus locales, con una oferta muy popular entre sus clientes que permite comer y beber sin límites dentro del propio establecimiento.

En este sector de la comida rápida impera el comer o ser comido y la propia Zena lo ha vivido. En 2014 otro gigante, Alsea, compró la mayoría de sus acciones. Alsea es el mayor operador de restaurantes en América Latina, con más de 3.438 establecimientos propios y cerca de 67.000 colaboradores, por lo que, tras la operación, el nuevo grupo Zena-Alsea se ha convertido en un coloso mundial de la restauración.

Hace apenas unos meses ha adquirido el Grupo VIPS, por el que ha pagado 500 millones de euros, con lo que ha acabado por reunir más de mil restaurantes solo en España y Portugal, donde facturará este año alrededor de 800 millones de euros.

El comensal probablemente no sea consciente de que, elija la cadena que elija, hay probabilidad de que sea propiedad de esta compañía, que ha pasado a controlar las cadenas Vips, Starbucks, Ginos, Fridays y Wagamama, además de las que ya poseía anteriormente: Foster’s Hollywood, Domino’s Pizza, Burger King, Lavaca y Cañas y Tapas. Tiene, en total, 20.000 empleos, entre los propios y los de sus franquiciados.

Pollo frito

En mayo de 2018, una nueva cadena se estrenó en la región, con gran expectación para los amantes del pollo frito. Kentucky Fried Chicken, más conocido por las siglas KFC, desembarcó en el Centro Comercial Peñacastillo, en un local de 182 metros cuadrados, con 30 trabajadores. Es uno de los 118 restaurantes con que cuenta en España. Una gota de agua en un océano, si tenemos en cuenta que posee más de 20.000 en 185 países de todo mundo, y vende cada día más pollos fritos de los que se producen en la mayoría de las naciones.

El restaurante KFC de Peñacastillo, que lleva abierto menos de un año, tiene capacidad para más de 70 comensales y dispone de servicio a domicilio.

En Cantabria la apertura fue realizada por AmRest, el principal franquiciado de la marca en nuestro país, que suma 56 KFC de los casi 120 que funcionan en España.

Amrest es un grupo originariamente polaco, que ha crecido extraordinariamente en los últimos años –su cifra de negocio superaba los 1.100 millones de euros en septiembre de 2018– y ha empezado a cotizar en la bolsa española. Precisamente en España tiene buena parte de sus 1.802 establecimientos, aunque su negocio de máster franquicia se reparte por 18 países y está compuesto por más de 700 KFC, 400 Pizza Hut, 300 Starbucks y 55 restaurantes Burger King. Además, es propietaria de La Tagliatella, con cerca de 250 restaurantes; Blue Frog; la cadena de hamburguesas española Bacoa, y los más de 160 restaurantes de la cadena Sushi Shop.


Llamazares, el empresario local que está detrás de los McDonald’s

En Cantabria ya posee cinco restaurantes y pronto trasladará el de Peñacastillo a un nuevo local

 

Iñaki Llamazares, el franquiciado de McDonald’s en Cantabria, tras relevar a su padre. En la imagen, delante del restaurante situado en la S-20.

En 1948, los hermanos Richard y Maurice McDonald inauguraron su primer restaurante en California. Ya en la década de los 50 crearon el modelo franquiciado, y en 1981 abrió sus puertas en Madrid el primer McDonald’s de España.

Actualmente, hay 36.000 en todo el mundo, que dan empleo a 1,7 millones de personas. En nuestro país existen más de 500, con 24.000 trabajadores, lo que convierte esta enseña en una de las veinte mayores empresas del país, por volumen de empleo.

Hace más de dos décadas que César Llamazares, un santanderino cuya actividad profesional no estaba relacionada con la hostelería, decidió embarcarse en la aventura de la comida rápida y abrió el primer restaurante McDonald’s de la región, junto al centro comercial Valle Real. Era el año 1998 y su hijo Iñaki se convertía en el gerente de ese primer restaurante.

El éxito de la franquicia fue inmediato, en una región donde la comida rápida prácticamente acababa de llegar, y dos años más tarde abrieron el pequeño restaurante del Centro Comercial Peñacastillo. El recorrido de la empresa marcaba un nuevo hito en 2005, al levantar un edificio en El Alisal para su tercer local. El siguiente se produjo en 2007, con la apertura del primer restaurante McDonald’s de Torrelavega, en el Polígono Industrial de los Ocho.

La última apertura tuvo lugar a finales de 2014, tras la construcción del restaurante de Las Llamas, al borde de la S-20, el único que abre 24 horas todos los días del año. Los demás tienen este horario ininterrumpido solo los fines de semana.

La inversión realizada en cada uno de estos restaurantes es de 900.000 euros y, entre los cinco locales, la empresa de Llamazares suma 240 puestos de trabajo y factura alrededor de diez millones de euros, lo que la convierte en una de las mayores del sector hostelero local. “Hay muchas familias en las que todos sus miembros trabajan en McDonald’s e incluso matrimonios que se han conocido trabajando aquí”, comenta Iñaki Llamazares, que ha tomado el relevo a su padre y es actualmente el titular de la franquicia y gerente de los restaurantes de la región.

Evolución constante

El servicio McCafé dentro de los restaurantes es una de las apuestas del titular de la franquicia para prestar un servicio continuo al público.

Aunque parezca que el patrón decorativo no cambia, varios de los restaurantes han sido remodelados y actualizados a lo largo del tiempo, para poder mantener la atención del cliente. Así, en los últimos años se han ido incorporando los espacios especializados McCafé dentro de los propios restaurantes, las pantallas de autoservicio y, más recientemente, el servicio a mesa, algo que, según el franquiciado, “ha sido muy bien acogido, sobre todo por familias que vienen con varios niños, ya que les facilita mucho la experiencia”.

Iñaki destaca, entre esos cambios, la llegada del servicio a domicilio. En Santander comenzó a prestarlo hace ahora un año, con la app de mensajería Glovo, la empresa que realiza sus repartos. Desde entonces, han podido comprobar que existe un nicho de mercado importante que no se cubría con el servicio tradicional, especialmente los domingos por la noche o los días que hay partido de fútbol.

Muy consciente de que los hábitos de consumo de sus clientes han cambiado, y dado que Glovo no trabaja en Torrelavega, Llamazares adelanta que uno de sus objetivos para este año es implantar este mismo servicio a domicilio en la capital del Besaya, aunque en este caso será de la mano de Just Eat.

En agosto de 2018 finalizaba el contrato de franquicia de su restaurante de Maliaño, ya que la marca establece una duración máxima de 20 años, y ha sido renovado por otras dos décadas.

El próximo restaurante que finalizará contrato será el de Peñacastillo, en junio de 2020, y en ese caso sí que se producirá un cambio. Dado que es el único de los cinco del grupo cántabro que está dentro de un centro comercial –y eso restringe su evolución– la intención es cerrarlo y construir un nuevo McDonald’s en la zona de Nueva Montaña, muy próximo a El Corte Inglés. Una reubicación con el mismo personal.

El nuevo local permitirá disponer de servicio McAuto y McCafé, así como abrir 24 horas, al menos los fines de semana, tal y como hacen el resto de restaurantes. Tres servicios que el franquiciado considera necesarios en la oferta a sus clientes y que ahora no puede ofrecer en el local de Peñacastillo.

Ya se están tramitando las licencias pertinentes para la construcción del nuevo edificio y el empresario espera que el nuevo restaurante esté finalizado el próximo otoño.

Los Llamazares siguen convencidos de que hay más huecos para McDonald’s en Cantabria y uno de los objetivos a largo plazo es la expansión hacia la zona oriental de la región, con la apertura de un establecimiento en la zona de Laredo. Una prueba más de que los restaurantes de comida rápida no van a dejar de dar mordiscos al mercado hostelero de la región.


María Quintana

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