VIBUK: La faceta emprendedora de Antonio Resines

El actor cántabro es cofundador de una red social de éxito que pone en contacto a los artistas con productores

El actor torrelaveguense Antonio Resines es una de las figuras más conocidas del cine español pero pocos conocen su faceta emprendedora, que le ha llevado a sumarse a numerosos proyectos empresariales. Hasta el año pasado participó en la propiedad del restaurante Palacio Mijares, de Santillana del Mar, y ahora participa en sociedades como Ymas, que permiten que los productores puedan generar ingresos antes incluso de que se estrene la película, y Vibuk, un buscador online de talento artístico que pone en contacto actores y personal de oficios audiovisuales con productores y agencias de castings y que suma medio millón de usuarios.


Emprender no es solo generar una idea de negocio rentable, plasmarla en la realidad y vivir de ella. Lo tiene claro el actor Antonio Resines, que desde hace varios años ha decidido salir de su zona de confort en el mundo actoral, para embarcarse en proyectos empresariales de personas con las que comparte un  propósito, impulsar la cultura.

Una de ellas es Jorge Martínez, un publicista que ha desarrollado la red social de éxito Vibuk, con la que actores y cualquiera que tenga una habilidad profesional relacionada con el mundo audivisual consigue visibilidad ante las agencias de castings. “Somos el representante de los actores invisibles”, asegura.

Esta plataforma, que Resines apoyó desde sus inicios, buscaba resolver un problema recurrente, sobre todo en el mundo de la publicidad audiovisual. “Cuando busco actores y actrices para mis producciones veo que las caras se repiten y que siempre están los mismos”, constata Martínez.

El comienzo de una aventura

Él grabó un spot publicitario para una marca de vehículos en el que participó Antonio Resines. Seis años después le pidió opinión sobre una idea de negocio que pretendía dar una oportunidad a los actores que aún no la han tenido y que no disponen de recursos económicos suficientes para tener un agente. Resines se mostró receptivo y se acercó a la oficina para conocer al equipo que pretendía poner en marcha la iniciativa.

Martínez necesitaba orientación sobre un “inversor que conociera la industria y que además pudiera facilitar contactos” y después de poner varios nombres sobre la mesa, el actor se le quedó mirando fijamente: “¿Y tú por qué no has pensado en mí?”.

Varios clientes conocen a actores sobre un escenario.

De esta forma, se convirtió en el primer inversor y una de las cabezas visibles de la plataforma Vibuk, que también tiene otros valedores importantes, como Antonio Banderas. “Aprovecho que me conoce la gente y que no le caigo mal para hacer contactos”, resume Resines para explicar con modestia su papel.

Perderse para encontrarse

El objetivo inicial de la empresa era convertirse en un intermediario entre actores y productores para agilizar su contratación y cobrar una pequeña comisión por cada trámite culminado con éxito.

La plataforma pronto alcanzó los 16.000 usuarios, todos actores, pero suscitaba la atención de muchos otros profesionales, a los que no podía atender y acabó por abrirse a todo tipo de perfiles relacionados con las producciones audiovisuales, desde monologuistas a presentadores de televisión, dobles, acróbatas, modelos, cantantes o músicos y roza ya el medio millón de cuentas activas, muchas de ellas fuera de España.

Esta especie de ‘Linkedin del talento’ tiene tres tipos de usuarios bien diferenciados, en función de lo que cada uno busca. Por un lado, están quienes quieren participar en castings; por otro, los productores que tratan de encontrar perfiles con talento y, por último –quizá lo más llamativo– , los padres que desean introducir a sus hijos en el mundo del espectáculo.

Después de registrarse en la red social y ofrecer algunos datos personales e información de contacto, el usuario solo tiene que colgar fotos y vídeos en los que muestre sus capacidades para empezar a darse a conocer.

Gracias a 60 filtros de búsqueda y una palabra clave, los cazatalentos encuentran al candidato que buscan en cuestión de minutos. Además, Vibuk ofrece un chat interno para conversar con el actor en el que se acaban de interesar.

La red social de artistas Vibuk ya tiene casi medio millón de usuarios

Antonio Resines es un actor consagrado y lleva a sus espaldas una gran cantidad de producciones cinematográficas y televisivas, con premios tan reseñables como el Goya a la mejor interpretación masculina protagonista por su papel en la película ‘La buena estrella’. También ha sido presidente de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España, lo que indica su gran ascendiente en el sector y la eficacia de su presencia en la empresa.

Cualquiera podría pensar que él no necesitaría recurrir a una plataforma como la que ha lanzado junto a Martínez, pero es el primer convencido de la utilidad de Vibuk: “Las posibilidades de encontrar trabajo en este sector son bajas, pero si no estás ahí, no te llaman”, asegura.

El modelo de negocio de Vibuk es dual. Proporciona gratuitamente muchas funcionalidades al usuario pero restringe su acceso a otras más específicas y avanzadas. De hecho, los usuarios con cuentas gratuitas no pueden acceder a más de un casting al mes. El que se hace un perfil premium tiene más ventajas.

Como es habitual en este modelo de negocio, la empresa se nutre de los ingresos que obtiene por publicidad y, sobre todo, de las cuentas de pago.

Ahora, la compañía quiere ampliar su cartera de servicios con cursos de formación online para que sus usuarios puedan conocer cómo afrontar una entrevista y mejorar su apariencia, y masterclass con recomendaciones de actores profesionales. Un nuevo reto en el que Martínez seguirá contando con el apoyo incondicional de Resines. “Vive con los pies en el suelo”, subraya para desmentir la idea de que el perfil de un actor nunca encajará bien con el de un gestor, aunque el papel principal de Resines sea el abrir puertas.

La compañía que permite asistir a los rodajes

No es la única empresa de importancia en la que está metido el actor torrelaveguense. La firma Ymas se ha propuesto poner el mundo de las emociones al alcance de cualquier empresa, acercándolas al mundo del cine y la televisión. Su creador, el actor y director Coté Soler tiene como socios en este proyecto a Antonio Resines, Eduardo Noriega y cerca de 80 profesionales más, que facilitan el que sus clientes puedan conocer cómo es el rodaje de un capítulo de una serie, el ensayo general de una obra de teatro, la grabación de una producción cinematográfica o que disfruten del contacto personal con actores como Fran Perea, Úrsula Corberó o Melanie Olivares.

El fundador de Ymas, Coté Soler, junto a Antonio Resines, socio de la compañía.

Además de ser el gerente de Ymas, Coté Soler es actor, productor, director y músico. Su implicación en el mundo de la cultura le llevó, en plena crisis, a buscar posibles alternativas para generar ingresos. La idea le surgió cuando, al final de una obra de teatro, contemplaba cómo el público se rendía al actor Javier Gutiérrez por su interpretación. Pensó que habría que ofrecerles a los espectadores la oportunidad de “conocer nuestro mundo por dentro” y esa especie de turismo de experiencias culturales podía convertirse, a la vez, en unos ingresos extra para los actores y para las productoras de cine y televisión.

Una de las primeras personas con las que contactó fue Antonio Resines, que no dudó en sumarse a la causa. “A Antonio no solo le preocupa que le vaya bien a él, sino también a todo lo que hay a su alrededor”, subraya Soler, que no deja de agradecer la involucración del actor torrelaveguense en el proyecto.

Resines es el presidente de la empresa pero su función consiste, sobre todo, en cuidar las relaciones externas de la compañía y facilitar contactos, aprovechando “la credibilidad que se ha ganado con su trabajo durante estos años”, en palabras de Soler.

Hasta ahora se han llevado a cabo unas 300 experiencias en teatros, rodajes, conciertos y estrenos, a las que han tenido acceso unas 5.000 personas. Aunque el negocio ahora está principalmente dirigido al mundo de la empresa, que son las que lo están contratando para que lo disfruten algunos de sus trabajadores, cualquier ciudadano puede acceder a estos programas a través de sorteos. Antonio Resines recuerda con viveza la primera actividad que organizó la empresa: “Llevamos a una chica de Cáceres a los Goya”, explica, “y se volvió loca”.

Los cineastas siempre han empleado la cartelería, la publicidad y las entrevistas en radio y televisión para promocionar sus obras. Esta nueva práctica les permite obtener ingresos desde antes del estreno y garantizarse futuros espectadores que no quieren perderse aquello que vieron rodar, ya que estas actividades se convierten en una extensión de las propias películas, formando una experiencia cultural única. “Hay que buscar una forma diferente de llegar al público. Una cosa es hacer una buena obra de teatro, un buen film o un gran libro y, otra muy diferente, conseguir que el público se entere”, expone Coté.

A través de Ymas, empresas como Alsa, Cinerama o Endesa llevan todos los meses a grupos de empleados a los estrenos para conocer a los actores en persona.

Las incursiones de Resines en compañías vinculadas a la industria cultural demuestra que son muchas las facetas del emprendimiento, en este caso, para ayudar a los actores a conseguir un trabajo o brindando a cualquier ciudadano la posibilidad de entrar en contacto con sus intérpretes favoritos.

David Pérez                

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