Lidl abre un gran supermercado en La Albericia para sustituir el existente

El nuevo espacio comercial ha supuesto una inversión de cinco millones de euros

Desde que en 1994 llegara a España y a Cantabria, la compañía alemana Lidl ha tenido un crecimiento exponencial. Ya cuenta con una red de más de 630 tiendas, once plataformas logísticas, una plantilla de más de 17.000 empleados y unas ventas netas por valor de 4.825 millones de euros, que le han permitido alcanzar el tercer puesto entre los grandes grupo de distribución del panorama nacional. En Cantabria dispone de nueve tiendas y su última apuesta ha sido reemplazar la que tenía en La Albericia por otra nueva, con el doble de superficie comercial.


Desde este mes de septiembre, los santanderinos contarán con un nuevo Lidl en La Albericia. La cadena inaugura el jueves 23 un gran supermercado en la calle La Tesilla, que sustituirá a otro que tenía muy próximo, en la calle Repuente, 43. Una apuesta con riesgo, porque esta misma zona cuenta con un Mercadona en el Edificio Europa y también están presentes Día, BM y Aldi, estos dos últimos junto a la S-20.

Las obras, realizadas por la constructora Fernández Rosillo, han concluido en menos de un año y la inversión ha superado los cinco millones de euros, incluyendo el  equipamiento.

Asentado en una parcela de 6.000 m2, el nuevo supermercado dispone de 4.753 m2 construidos repartidos en dos plantas.

Va a ser la primera tienda elevada de la compañía en Santander. En la planta inferior se ha habilitado un aparcamiento cubierto de 64 plazas, mientras que la sala de ventas estará en la segunda planta, con más de 1.400 m2 de oferta comercial, lo que la convierte en una de las más grandes de la región.

El nuevo supermercado va a contar con más de 120 plazas de aparcamiento, más de la mitad de ellas cubiertas. Está situado a escasos metros de la S-20 y tiene entrada por dos viales.

El nuevo supermercado, que dobla en superficie y plazas de parking al que viene a sustituir, también podrá ofrecer una gama más amplia de referencias, especialmente en productos de proximidad.

Dispone de dos escaleras de emergencia, un ascensor y rampas mecánicas entre plantas y, además del parking interior, cuenta con otras 58 plazas de aparcamiento en el exterior del edificio, además de los espacios destinados exclusivamente a motos y bicicletas, y varios puntos de recarga para coches eléctricos. También dispone de una zona de carga y descarga y otra ajardinada.

De los 30 empleados que tendrá, la mitad proceden de nuevas contrataciones.

Compromiso con Cantabria

Los nueve puntos de venta que Lidl tiene en Cantabria se encuentran repartidos por toda la comunidad autónoma: Castro Urdiales, Laredo, Reinosa, Astillero, Torrelavega (2) y tres en Santander (San Martín, Cazoña y el nuevo de La Albericia).

La directora regional de Lidl en Cantabria, Garazi Devesa, hace hincapié en los más de 26 años que lleva la compañía y su compromiso con la comunidad autónoma: “en los últimos años hemos abierto dos nuevas tiendas en Santander y esta apertura es solo un ejemplo más de nuestra voluntad de seguir creciendo en esta región y seguir apostando por la creación de empleo local”.

La cadena ya suma más de 200 trabajadores en Cantabria y calcula que genera otros 840 empleos inducidos en la región, donde factura 49 millones de euros anuales.

También aumenta su cesta de productos cántabros. En los últimos cinco años, Lidl ha comprado a proveedores locales por valor de 50 millones de euros y un 19% de esas referencias las ha llevado también a tiendas que tiene fuera de la comunidad.

Actualmente, Lidl trabaja con seis proveedores cántabros de forma continuada, aunque en su surtido cuenta con una quincena larga de referencias de la región –como sobaos, conservas y quesos–, que se venden regularmente en las distintas tiendas que tiene en España y Europa.

Continuo crecimiento

Lidl nació en Alemania en 1977 de la mano de Dieter Schwarz, aunque la empresa familiar era anterior y su padre Josef ya había dividido su actividad en dos ámbitos, la venta mayorista (Handelshof) y pequeñas tiendas de descuento en las que daba salida a los stocks sin vender.

Dieter potenció estos supermercados bajo la marca Lidl y los multiplicó por todo el país y por el extranjero, hasta alcanzar, a día de hoy, una treintena de países. A España llegaron en 1994.

Aunque su origen está en el descuento duro, lo que implicaba que la mayor parte de los productos fuesen de marca blanca y en una única referencia, su evolución en nuestro país ha llevado a la compañía a ofrecer una gama cada vez más extensa de productos y a ampliar los adquiridos a fabricantes españoles (al comienzo, la gran mayoría eran de origen alemán), acercándose cada vez más al formato del supermercado tradicional, también en la generosidad de los espacios.

El nuevo supermercado tiene una superficie de más de 1.400 m2, lo que le convierte en uno de los más grandes de la región. La ampliación de superficie respecto al inmueble que sustituye le ha permitido aumentar el surtido de productos.

Lidl continúa creciendo en España y apuntala sus planes de futuro en el país anunciando la ampliación de sus oficinas centrales, ubicadas en la localidad de Montcada i Reixac (Barcelona), en la que empleará 19 millones de euros.

Durante el pasado ejercicio –Lidl los concluye los 28 de febrero de cada año– la cadena abrió 40 nuevas tiendas en el país, y ya ha superado los 630 puntos de venta en España.

En los últimos cinco años, Lidl ha destinado 1.700 millones a estas aperturas y ha sumado cerca de 5.900 nuevos empleos a una plantilla que ya supera las 17.000 personas.

Un esfuerzo que ha continuado esta año con una inversión récord de 400 millones con los que añadirá otras 40 nuevas tiendas a su red y ampliará sus centros logísticos.

María Quintana

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