Círculo Empresarial

‘El tejido empresarial tiene ahora mucho más músculo y Cantabria crece por encima de la media’

EVA DÍAZ TEZANOS, vicepresidenta del Gobierno de Cantabria y presidenta de Sodercan:

Eva Díaz Tezanos, vicepresidenta regional y presidenta de Sodercan, defiende que la situación de las empresas han mejorado sensiblemente en estos cuatros años de legislatura. La sociedad pública de desarrollo es un buen termómetro de las iniciativas empresariales y en estos cuatro años ha atendido más de 900 proyectos de emprendedores. Díaz Tezanos intervino en la última reunión del Círculo Empresarial Cantabria Económica e hizo balance de otra de sus competencias, el urbanismo, donde rechazó tácitamente que se produzcan dilaciones indebidas, al recordar que se han tramitado un millar de autorizaciones ambientales. En el ámbito de la política social, recordó a los empresarios que la Ley de Dependencia ha abierto un gran campo de actividad económica y de empleo.


Pocos miembros del Gobierno cántabro han acumulado más poder que la actual vicepresidenta, Eva Díaz Tezanos, aunque su discreción invite a pensar lo contrario. Y en una charla-balance ante los empresarios del Círculo Empresarial Cantabria Económica se vio impelida a hacer un repaso muy rápido por todas sus competencias, desde la Universidad a las políticas sociales y desde el urbanismo y la investigación a Sodercan.

De todas extrajo una conclusión común: las cosas están mejor que hace cuatro años, y en cada una de ellas quiso acercarse al punto de vista de los empresarios, invitándoles a pensar en términos de oportunidades de negocio y no únicamente como gasto.

Uno de los objetivos que se impuso el actual Ejecutivo de coalición, según Tezanos, fue dar respuesta a “una Cantabria más desigual, fruto de una crisis económica financiera”. “Nos encontramos”, añadió, “con una situación muy complicada, con un empobrecimiento generalizado de las clases medidas y trabajadoras y con un adelgazamiento de todo cuanto tiene que ver con el estado del bienestar. También teníamos una industria que perdía dinamismo y con muchas dificultades”. Ese análisis dio lugar a que se optase por poner en marcha un plan de emergencia, con 126 medidas de todo tipo, pero especialmente en favor del empleo, que afectan a todas las consejerías. Se trataba de garantizar necesidades tan básicas como la alimentaria, la vivienda, el acceso a suministros básicos, a la salud, a la movilidad o para favorecer la inserción laboral de los ciudadanos con mayores dificultades económicas.

Parte del auditorio que acudió a la ponencia del Círculo Empresarial Cantabria Económica.

En el primer año, se destinaron a ese programa algo más de 85 millones de euros, que se incrementaron el año pasado en ocho millones más. El Gobierno ha optado, finalmente, por prolongar hasta 2020 estas medidas, a la vista de que la recuperación económica no ha resuelto muchos de los graves problemas sociales.

Por más iniciativas que se impulsen y más presupuesto que se les dedique, Díaz Tezanos advirtió que los cambios no se producen de la noche a la mañana. “Soy consciente de que hay medidas cuyos resultados tardan en verse”, reconoció. No obstante, existen indicadores, como la tasa de paro, que han experimentado un punto de inflexión importante, a pesar de que la precariedad laboral y la incertidumbre en las condiciones de trabajo aún persisten.

‘Nos encontramos un empobrecimiento generalizado de las clases medias y trabajadoras’

A finales de 2015, la tasa de desempleo era, según la Encuesta de Población Activa (EPA), superior al 18%. Ahora, está casi diez puntos por debajo, es muy inferior a la media nacional, y la cifra de parados ha bajado de los 48.600 de entonces a 25.900. Es el resultado de la recuperación económica y de que “tenemos una Cantabria que está creciendo por encima de la media”, sostuvo.

La dependencia: Un sector pujante

Durante la conferencia, Díaz Tezanos dejó clara la importancia de vislumbrar oportunidades ahí donde otros solo ven obstáculos y, frente al envejecimiento de la sociedad cántabra, la consejera de Política Social animó a ver el impulso que su departamento le ha dado a la dependencia como un reactivador de la economía. “Yo siempre digo que La Ley de la Dependencia de 2006 lo que hizo fue crear un sector. Crea empleo de calidad, que no se deslocaliza y que se reparte por todo el territorio”, dijo.

Con ese mismo punto de vista optimista abordó el problema del envejecimiento. El que se haya prolongado la esperanza de vida de los cántabros “ha de ser considerado como un éxito, y sí es verdad que eso obliga a poner a disposición de la tercera edad más recursos, más residencias, centros de día y apoyos. Pero también hay que tener en cuenta que todo eso crea actividad económica”, añadió.

Para revertir la pérdida de prestaciones y servicios originados por los recortes anteriores, el Gobierno impulsó varias actuaciones, como la rebaja de los copagos farmacéuticos, la apertura de nuevas residencias y centros de día (algunas estaban construidas y sin inaugurar) y la puesta en marcha, de nuevo, de la teleasistencia domiciliaria gratuita, un dispositivo que permite a las personas mayores reclamar ayuda en casos de emergencia a través de vía telefónica. “Es el medallón que lleva la gente mayor que vive sola y al que muchos tuvieron que renunciar porque no podían pagar los 20 euros al mes”, explicó.

‘La Dependencia ha creado un sector y genera empleo de calidad y repartido por todo el territorio’

También se han aumentado las horas de ayuda a domicilio y se han concertado casi 600 plazas en centros residenciales de la región. En esta legislatura se ha alcanzado el récord de usuarios dependientes atendidos (15.283), con el mayor gasto público del país por persona dependiente (7.683 euros), solo por detrás de País Vasco, según reveló el Observatorio de Dependencia en 2018.


La importancia de la seguridad jurídica

Las autorizaciones ambientales integradas suelen suscitar una gran polémica en la región, por la lentitud de sus tramitaciones o por los muchos requerimientos técnicos. Díaz Tezanos dijo entender las urgencias de los empresarios y se mostró de acuerdo en acortar los plazos pero dejó claro que al final “hay que garantizar la seguridad jurídica del proyecto”, y recordó los numerosos asuntos que han acabado en Cantabria en manos de los tribunales, algunos de ellos con indemnizaciones muy cuantiosas. A eso añadió el hecho de que varios funcionarios hayan sido llamados a declarar en causas judiciales, lo que su opinión ha dado lugar a que “las cosas se miren ahora mucho más de lo que se miraban en otros tiempos”.

Díaz Tezanos recordó que para acortar los plazos “hay que cambiar la legislación, porque si no, es imposible”. No obstante, la consejera de Medio Ambiente matizó las críticas por falta de agilidad administrativa: “En esta legislatura hemos tramitado más de 1.000 expedientes para grandes y pequeñas empresas”, dijo.

La vicepresidenta recordó la gran cantidad de alegaciones y recursos que se presentan en Cantabria a cada expediente, hasta el punto que, “como dice mi director general, Miguel Ángel Palacio, cualquier pequeño proyecto parece que se tratase de una central nuclear”.


El apoyo empresarial de Sodercan

Como presidenta de Sodercan, Díaz Tezanos hizo hincapié en la situación en la que se encontraba Sodercan a comienzo de legislatura: “Me la encontré diezmada en recursos humanos, porque se había despedido a cerca del 50% de la plantilla”, relató, y advirtió sobre los peligros de que se produzca una vuelta atrás, a cuando era “un cascarón vacío de actividad” y con una “plantilla desmotivada”.

La empresa pública sigue estando muy lejos de las cifras de personal que tuvo en otros tiempos, a pesar de lo cual, en esta legislatura ha atendido a más de 900 compañías y ha contribuido a la creación de otras 400. “El tejido empresarial de Cantabria tiene ahora mucho más músculo que hace cuatro años”, sostuvo Tezanos, sin atribuirse directamente el mérito.

Parte del auditorio que acudió a la ponencia del Círculo Empresarial Cantabria Económica.

Puntualizó que le hubiera gustado haber podido movilizar 200 millones de euros en Sodercan, en lugar de los 80 con los que ha contado, pero aseguró que, con los fondos disponibles, se ha podido facilitar al empresariado “una atención de calidad” y “digna de elogio”.

Desde 2015 hasta ahora, Sodercan ha destinado 33 millones de euros para promover la I+D, con lo que se ha recuperado una parte del terreno perdido desde 2010, y la investigación supone ahora el 0,84% del PIB regional. Tezanos aprovechó su comparecencia ante los empresarios para pedirles más inversiones en esta materia y recordó que no puede ser una responsabilidad exclusiva del ámbito público.

Otra parte de los recursos de Sodercan se dedicaron a impulsar el emprendimiento (cinco millones de euros) y más de 15 millones a participaciones accionariales, como la tomada de la fábrica de Sidenor en Reinosa. En 2017 la empresa pública adquirió el 25% del capital social de la planta de Campoo, y el fabricante de aceros especiales se comprometía a cambio a darle continuidad, a mantener la plantilla y a crear una nueva sociedad para la sección de forjado de piezas, además de hacer dos inversiones, una de 4,5 millones de euros en la nueva empresa y otra de 1,5 millones en la sección de laminados.

Sodercan: ‘Me encontré con una empresa diezmada en recursos’

Sodercan también ha hecho prestamos a otras compañías por valor de más de 18 millones de euros y ha impulsado la exportación, con las misiones de prospección de nuevos mercados. Díaz Tezanos resaltó lo importante que es facilitar a las pequeñas empresas este tipo de apoyos para que consigan rebasar los límites regionales. “Las grandes empresas exportadoras no nos necesitan, pero las pequeñas sí”, dijo con rotundidad.

La máxima responsable de Sodercan siempre se ha mostrado favorable a la formación de clústers empresariales para poder abordar con fortaleza suficiente las oportunidades comerciales que surgen fuera de Cantabria y señaló que estas agrupaciones van a cobrar “aún más importancia” en el futuro.

‘Las grandes empresas exportadoras no nos necesitan, pero las pequeñas sí’

En conjunto, la internacionalización ha contado con nueve millones de euros de presupuesto en esta legislatura.

Plan de Residuos

En el ámbito de Medio Ambiente, que también es responsabilidad de su Consejería, Díaz Tezanos destacó las obras de saneamiento, en las que se han empleado 37 millones de euros, y la aprobación del Plan de Residuos, con una retahíla de cien medidas que se están aplicando desde 2017 y que se prolongarán hasta 2023. También se han convocado, a través de Sodercan, ayudas para fomentar la economía circular en las empresas, con unas subvenciones por importe de 300.000 euros.

Una de las iniciativas medioambientales más ambiciosa es la estrategia de acción frente al cambio climático, que se aprobó en abril del año pasado. El plan cuenta con un presupuesto de 45 millones, estará vigente hasta 2030, e implica a sectores tan variados como el ganadero, el transporte o la industria. La meta es reducir los gases de efecto invernadero, aumentar la eficiencia energética de los edificios y hacer un seguimiento para evaluar el antes y el después de aplicar estas medidas.

Avances en los derribos

La consejera, Eva Díaz Tezanos, posa antes de su conferencia.

En materia de Urbanismo y Ordenación del Territorio, uno de los retos más difíciles a los que se ha tenido que enfrentar es el que plantea las sentencias de derribo. Un desafío que azota a la comunidad autónoma desde hace veinte años y que empieza a encontrar soluciones. “En 2015, teníamos en Cantabria 621 viviendas afectadas por sentencias de derribo. En estos momentos, son 362”, dijo. Uno de los procesos resueltos es el del Alto del Cuco, donde, al no haber residentes afectados, ya se ha procedido a la demolición de más de 400 viviendas y a la restauración ambiental de los terrenos.

Según Tezanos, una de las formas de esquivar este penoso y costoso conflicto pasa por los nuevos planes generales de urbanismo. “Muchas de estas viviendas pueden ser legalizadas con la aprobación de los planes”, recordó. No obstante, el desenlace está aún lejano, porque el desarrollo de suelo en Cantabria está completamente paralizado y las perspectivas no son muy optimistas. Basta ver que el plan de Laredo, que antes de ser aprobado por el Gobierno regional estuvo quince años en tramitación, ha vuelto a ser tumbado por el Tribunal Superior de Justicia, a pesar de las modificaciones que se llevaron a cabo para pasar el filtro de la administración judicial.

‘Había 621 viviendas afectadas por orden de derribo. Ahora son 362’

“Comprendo las urgencias y las entiendo”, admitió Díaz Tezanos, no sin señalar que “en este momento tenemos en trámite quince planes generales, trabajando muy de cerca con los ayuntamientos, pero es una materia compleja, porque en todo lo que tiene que ver con la ordenación territorial y el urbanismo hay muchos intereses, y normalmente no son coincidentes”.


‘La reducción de consejerías ha sido un error’

La acumulación de competencias muy diversas en manos de la vicepresidenta regional fue una de las cuestiones que suscitó preguntas por parte del empresariado presente en la charla y Díaz Tezanos se mostró de acuerdo en que el organigrama gubernamental quizá no haya sido el mejor, y lo achacó a la decisión de reducir consejerías. La desaparición de dos de ellas a comienzos de legislatura, para dejar reducido el Gobierno a ocho carteras, resultó en su opinión “un error”, porque daba lugar a estas acumulaciones de competencias que, a su entender no aporta un ahorro significativo “porque los funcionarios son los mismos, y la única diferencia está en unos pocos altos cargos”.

La vicepresidenta del Gobierno también se mostró contrariada por la no aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, que no solo alejan de Valdecilla los 22 millones de euros comprometidos por Pedro Sánchez para pagar los costes de construcción de la última fase, sino que vuelven a dejar en manos de la autonomía la cobertura de más del 80% de los gastos que genera la dependencia cuando la Ley establecía que debían compartirse al 50% con el Gobierno central, y este año por fin iba a incrementarse la aportación estatal.

Como consecuencia de este desfase en los compromisos del Estado en dependencia, Díaz Tezanos calculó que Cantabria ha dejado de invertir en estos últimos años 212 millones de euros.


Tenemos una gran universidad pública

Tezanos también hizo un repaso sobre sus responsabilidades en materia universitaria y afirmó que los institutos de investigación de Cantabria (el de Hidráulica, el IFCA, el Instituto de Biomedicina y Biotecnología y el de Investigaciones Prehistóricas) son “referentes a nivel nacional e internacional”.

La consejera de Universidades e Investigación subrayó que la Universidad de Cantabria se encuentra entre las que consiguen captar mayor cantidad de recursos para la investigación, tanto en las convocatorias nacionales como en las europeas y puso énfasis en defender que la Universidad cuenta con un “buen personal docente e investigador” que “está dando muchas alegrías”, lo que hace que adquiera una notoriedad y un buen posicionamiento, a pesar de su tamaño.

“Tenemos una gran universidad pública”, concluyó en el foro empresarial de Cantabria Económica.

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