Nocanor asegura que los retrasos en el proyecto les ha arruinado

Juicio al exalcalde de Noja, Jesús Díaz

El administrador de ‘Nocanor’ ha asegurado que el «goteo» de retrasos en las licencias y tramitación del proyecto de urbanización en la finca ‘Socaire’ de Noja ha «arruinado» a esta promotora, de la familia del actual alcalde, el regionalista Miguel Ángel Ruiz.

Así lo ha manifestado su hermano Fernando este martes en la segunda sesión del juicio contra el exregidor Jesús Díaz (PP) por presunta prevaricación en la citada concesión a las viviendas previstas en esta parcela, en la que habría estado interesado.

Y es que, según este testigo, el ‘popular’ le preguntó si había adquirido la finca -la compró en 2006 por 19 millones de euros- y si le podía «hacer un hueco» para participar en el negocio, a través de empresas inmobiliarias de su mujer, que las usaba «de tapadera».

En su declaración en la vista, que se celebra esta semana en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria, el responsable de la constructora ha indicado que desde la negativa a que Díaz entrase en esta operación empezaron «todas las patadas en las espinillas».

Al respecto, ha relatado que entonces él era concejal del equipo de gobierno y, «de repente», comenzó a ir «todo en contra mía», según ha expresado. «Nos costó Dios y ayuda llevar a cabo» el proyecto urbanístico, ha lamentado, para apuntar por ejemplo que se lo «echaron para atrás» por «no definir una arqueta».

«Esas eran las ganas de dar la licencia», ha ironizado el administrador de ‘Nocanor’ y hermano del actual regidor respecto a su antecesor en este cargo, en el que estuvo 27 años y que, ya retirado de la política, se enfrenta a uno de prisión y doce de inhabilitación por un supuesto delito continuado de prevaricación administrativa y negociaciones prohibidas a funcionarios que le imputa el fiscal.

Acusado del retraso «deliberado» en la concesión de licencias para la construcción de 184 viviendas, Jesús Díaz manifestó durante el interrogatorio -junto al otro procesado en la causa, el exsecretario municipal- que las licencias se dieron conforme a «los informes técnicos y sin ninguna animadversión».

Pero Ruiz Lavín –que empezó el proyecto cuando aún no se «vislumbraba» la crisis económica y que pensaba ejecutarlo en «dos años y medio»– ha comparado su desarrollo con «una carrera».

Tras esto, ha relatado que el estudio detalle tardó «seis meses», y que una vez iniciada la obra estuvo parada «un año» porque desde el Consistorio «mandaron allí a un señor a medir y se dedicaron a sacar faltas», sin «ningún tipo de justificación» y sin que se variara «nada» del proyecto, en el que no se cambió ni «un elemento».

Además, ha señalado que les pedían las cosas «con cuentagotas», mientras se encargaron informes externos -que cree que «influenciaba» y «manipulaba» el entonces primer edil- y tuvo que ir hasta «cinco veces al juzgado» por diversas cuestiones relacionadas con esta promoción.

«El dinero se me marchó por este tipo de actos», ha indicado Ruiz Lavín acerca de un proceder que ha tachado de «inusual», con un «goteo» de actuaciones para «dilatar» las concesiones y «perjudicar» a esta empresa familiar, de «cuarta» generación y de la que el actual regidor sigue siendo socio.

«A mí me han arruinado. A mí y a mi familia», ha apostillado, para considerar que ha sido «por nada», o en su caso «por celos» y «por envidia». El responsable de ‘Nocanor’ ha subrayado que cuando preguntó a Díaz por lo que estaba sucediendo con este proyecto le contestó que no le iba a dar licencia «en la vida».

«TEN EN CUENTA QUE YO SOY EL QUE DA LAS LICENCIAS»

A este último extremo también se ha referido otro testigo: el hombre que vendió la parcela a ‘Nocanor’ y que ha corroborado el interés del dirigente del PP en la parcela. Según ha explicado, en la «última» reunión que mantuvieron para abordar la posible compra de la misma le «soltó»: «Ten en cuenta que yo soy el que da las licencias».

Advertencia que le «sentó mal» y que se tomó como una «amenaza», pues podría «obstaculizar» la venta o no. Finalmente, no llegaron a un acuerdo porque había «mejores» ofertas y condiciones para adquirir el solar. Con posterioridad, ‘Nocanor’ le trasladó que el Ayuntamiento «puso obstáculos continuamente» para la ejecución de la obra.

La misma se desarrolló en un suelo urbano consolidado, según el administrador de la promotora, que ha comparado ese terreno -en el centro de Noja- con el del ‘arco del Santander’ en el Paseo de Pereda de la capital cántabra.

En el plenario también ha declarado el arquitecto municipal en el momento de los hechos, que ha asegurado que no recibió del entonces alcalde ninguna instrucción sobre cómo actuar. «No me indicó nunca ni la dirección ni el sentido», ha zanjado.

Al margen de esto, ha aseverado que la finca era suelo urbano y «especial» por su ubicación, en el centro de la Villa, aunque en «ese momento» no estaba integrada en la malla urbana. Así, ha dicho en el Ayuntamiento tenían «dudas» si el suelo era consolidado o no, por lo que solicitaron un informe externo para aclarar esa cuestión.

«Yo no paralicé nada», ha apuntado este técnico, después de asegurar que en este tipo de terrenos era «obligatorio» presentar tanto el estudio de detalle como el proyecto de compensación, aunque este último «no en sentido estricto», sino una «figura abreviada» al tratarse de un propietario único.

Pero el arquitecto que se encargó del proyecto entendió sin embargo que era suelo urbano no consolidado y aunque las normas subsidiarias de Noja «aconsejaban» el estudio de detalle, cree que no era necesario el proyecto de compensación para esta obra, que se paralizó en 2010 en base a tres informes sobre sendas distancias: a la carretera, entre los edificios y hasta el alero, aunque a su juicio todas estaban «dentro» de lo permitido legalmente.

En este sentido, el perito encargado del dictamen de la paralización concluyó que ésta no fue «correcta» y tampoco ve «ninguna lógica» a la suspensión de licencias. Asimismo, ha tachado de «sorprendente» ciertas actuaciones que ha achacado a una «mal» interpretación de la normativa.

Sin embargo, la arquitecto del Ayuntamiento que intervino en la paralización de las obras ha explicado que se hizo porque lo que se estaba construyendo no era «lo mismo» que se había autorizado en el proyecto. «En ese momento, el edificio no se estaba ejecutando conforme a la licencia concedida», ha justificado, de ahí que se requiriera una «modificación».

Tras esto, ha proseguido, ‘Nocanor’ presentó un modificado -en el que se cambió el tipo de alero y su altura, así como la separación entre los bloques-, en el Consistorio se comprobó que el nuevo planteamiento cumplía la normativa urbanística y se levantó la suspensión de los trabajos.

El abogado de la promotora, citado como testigo por la misma, concluyó que la obra estaba siendo «correctamente ejecutado», la misma conclusión a la que llegó el responsable de otro informe, que consideró por su parte que cumplía «todos y cada uno de los parámetros».

En el juicio también ha testificado el entonces concejal de Obras y Urbanismo, que entiende que no hubo «dilación inusual» en la tramitación de los expedientes y obras de ‘socaire’. Este integrante de la junta de gobierno local ha aludido al interés del exregidor en la finca, aunque luego ha matizado que en realidad lo tenía su mujer, que sin embargo lo ha negado y ha apuntado además que su marido tampoco lo tenía -«en absoluto»- y además «nunca» participó en sus empresas.

El juicio concluirá este miércoles con las pruebas pericial y documental, las conclusiones e informes de las partes, y el derecho de los acusados a la última palabra.

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