T3 Tenis y Pádel Santander: El resurgir del tenis

Nacho Buen y Andrés Cano están detrás de esta nueva escuela de la capital cántabra

Los santanderinos Nacho Buen y Andrés Cano se conocieron hace cinco años cuando coincidieron en el mismo club como profesores de tenis, su pasión. Hace poco más de un año comenzaron a fraguar la idea de establecerse por su cuenta y, tras muchos esfuerzos, el pasado mes de junio abrió sus puertas la escuela T3 Tenis y Pádel Santander en las instalaciones del club Monteverde. Quieren que el tenis vuelva a resurgir y ayudar a crear una cantera de jóvenes tenistas en Cantabria.


Las vidas de Nacho Buen y Andrés Cano no se habían cruzado hasta hace un lustro. Andrés tiene 34 años y es licenciado en Geografía, mientras que Nacho tiene 31 y es diplomado en Magisterio por Lengua Extranjera. No se conocían pero a ambos les apasionaba el tenis desde pequeños.

Andrés confiesa que durante unos años abandonó su hobby, pero al acabar la carrera lo retomó y comenzó a dar sus primeras clases en el Instituto Municipal de Deportes de Santander. Recuperó su pasión con tantas ganas que decidió que era a lo que quería dedicarse y obtuvo tres títulos oficiales de la Real Federación Española de Tenis (RFET): de monitor, de entrenador y de profesor.

Nacho dio sus primeras clases con 16 o 17 años en Escolapios, el colegio donde estudió. A partir de entonces, compaginó sus estudios universitarios con varios trabajos como profesor, tanto en Feygon, el club en el que había jugado siempre, como en el extinto club Parayas. Al acabar la carrera, se fue a Inglaterra a mejorar su nivel de inglés y estuvo trabajando en un club de tenis de Liverpool. Allí tuvo claro que se quería dedicar al tenis y por ello obtuvo el título de instructor por la federación inglesa, la LTA (Lawn Tennis Association). Al volver a España, añadió los títulos de monitor de tenis y monitor de pádel por la RFET y volvió a Feygon para seguir su andadura profesional, donde ya trabajaba su futuro socio.

Tras más de cuatro años trabajando juntos, decidieron que era el momento de crear algo desde cero y empezaron a desarrollar su idea. Tenían claro que, por la climatología de Cantabria, su proyecto debía contar con alguna pista de tenis cubierta. También, que su objetivo tenía que ser el resurgir del tenis. En el verano de 2018 comenzaron a sentar las bases de su escuela.

Nacimiento de T3

El nombre, T3, surgió porque iban a ser tres socios –aunque finalmente el tercero tomó otro camino– y por su idea inicial de tener tres pistas de tenis. Valoraron la posibilidad de alquilar una nave y construir pistas en su interior, para que estuviesen cubiertas, pero era una idea demasiado ambiciosa que requería más financiación de la que podían asumir.

Nacho y Andrés han construido dos pistas de tenis exteriores nuevas en Monteverde.

Monteverde fue la solución, un conocido club de Santander centrado en el pádel pero con una amplia experiencia previa en tenis. Tras llegar  a un acuerdo con el propietario, se hicieron con el alquiler de la única pista de tenis interior de las instalaciones y con un terreno exterior donde Andrés y Nacho han construido dos pistas al aire libre. En el acuerdo incluyeron una pista de pádel de muro, para completar su oferta.

Monteverde también les permite utilizar otras instalaciones, como los vestuarios y la cafetería.

Tras unos meses de obras y preparación, T3 abrió sus puertas en junio, con un buen número de alumnos. “En el tenis, el alumno se hace al profesor y mucha gente, al saber que nos íbamos, decidió venir con nosotros”, expone Nacho. Las redes sociales y el boca a boca también aportaron un buen número de clientes.

La escuela

T3 ofrece escuela de tenis y pádel tanto para niños como para adultos en grupos reducidos, además de clases intensivas, lecciones privadas, competiciones y alquiler de pistas. Para el próximo año, les gustaría poder añadir campus de verano.

Ya cuentan con 144 alumnos, de los que el 90% juegan al tenis. Lo más demandado es, precisamente, la escuela de tenis (dos días a la semana durante todo el año), especialmente para los niños.

No obstante, son conscientes de que, a pesar de que en Cantabria había una gran afición al tenis, “el pádel ha ganado mucho terreno y la gente y los clubs se han adaptado”. Entre los motivos para que se haya producido este desplazamiento entre deportes señalan un hándicap del tenis y es que, “para competir, hay que ser bastante bueno, mientras que en pádel hay competiciones para todos los niveles, lo que lo hace más divertido y más motivante para quienes participan, que pueden ascender de categoría”.

La posibilidad de jugar al tenis en pista cubierta es muy apreciada por el público.

Por ello, otra de las iniciativas de T3 ha sido la creación de un ranking de tenis trimestral que permite competir a quienes se apunten, independientemente de su nivel. “Nosotros los agrupamos por niveles y así puede haber una verdadera competición”, explica Nacho. Una idea que está teniendo muy buena acogida.

Su política se basa en precios populares “tanto para la inscripción de estas competiciones como para el alquiler de pistas, para que juegue mucha gente durante todo el año”, explican.

En mente tienen un objetivo muy ambicioso, convertirse en un club nacional, federándolo en la RFET, lo que les permitirá organizar torneos oficiales, tanto a nivel local y regional como nacional. Esperan haber acabado todos los trámites a principios de año y están convencidos que será un paso importante para revitalizar el tenis en la región.

María Quintana

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