Control para los recambios usados de automóvil

Solo los CAT estarán autorizados para vender estas piezas

Desde la entrada en vigor de la llamada Ley de Recambios, el pasado mes de enero, la compraventa de piezas usadas de automóviles solo puede realizarse a través de los Centros Autorizados de Tratamiento (CAT). La nueva ley obliga a que, en 2026, estos centros den utilidad, a través de piezas y componentes, al menos al 10% del peso del vehículo que retiran de uso, medido en peso.


El concepto de economía circular se ha abierto paso como la mejor expresión del cambio radical que la Unión Europea quiere introducir en las pautas de producción y consumo de los países que lo integran. Se trata de sustituir una economía lineal, basada en extraer, producir, consumir y tirar, por un modelo circular en el que se reincorporen al proceso productivo los materiales que contienen los residuos para nuevos productos o materias primas. Pero, también, de la reutilización de piezas o componentes ya usados y que todavía pueden cumplir con su función.

Un ejemplo de los pasos que se van dando para lograr ese cambio de modelo es la nueva regulación que desde el pasado mes de enero se aplica en la gestión de los vehículos fuera de uso, porque uno de los objetivos que persigue es fomentar el reaprovechamiento de las piezas que se extraen del automóvil.

Desde la entrada en vigor de la normativa, los Centros Autorizados de Tratamiento (CAT) deberán reutilizar componentes que supongan, al menos, el 5% del peso de los vehículos que hayan desguazado cada año. A partir del 1 de enero de 2021, tendrán que reaprovechar al menos el 10% y, a partir del 1 de enero de 2026, más del 15%.

Un mercado fuera de control

Además, las piezas ya no podrán venderse libremente. La extracción y comercialización de componentes para su reutilización únicamente podrá realizarse en los centros autorizados y solo de vehículos que previamente hayan causado baja definitiva en el Registro General de la DGT y hayan sido descontaminados.

Se intenta poner fin así al descontrolado mercado de venta de piezas usadas, que ha encontrado en la Red el hábitat perfecto para expandirse. Es común encontrar en distintas plataformas por Internet, particulares que ofrecen recambios procedentes de su vehículo, ya en desuso, o que buscan en las piezas usadas, una opción menos costosa que hacerse con otras nuevas.

Con esta nueva norma, la compraventa de esos componentes solo se podrá realizar a través de los centros autorizados de tratamiento o desguaces. La nueva ley de recambios pretende asegurar la garantía sobre el producto y su cumplimiento en materia de seguridad y medioambiente. De esta forma, los CAT cobran un especial protagonismo, al ser los únicos que pueden extraer un rendimiento de las piezas usadas.

A cambio, asumirán nuevas obligaciones. Ahora deberán contar con un departamento que valore y prepare dichos componentes para su reutilización, lo que conllevará inversiones para adaptar el centro, y la contratación de personal con conocimientos de mecánica.

Vigilancia a talleres

La nueva ley pretende perseguir, además, toda actividad relacionada con la compraventa de piezas y recambios usados a través de cualquier medio que no sean los CAT. Incluso, si a la hora de entregar un vehículo a uno de estos centros autorizados para su reciclado, éste detecta que ha sido manipulado para extraer piezas, deberá informar a las autoridades para proceder a sancionar la posible venta de esas piezas usadas a título particular. Esto también será aplicable a talleres de los que se sospeche un posible uso de estos componentes o de la entrega de vehículos manipulados.

También la inspección técnica (ITV) endurecerá la vigilancia sobre el uso de piezas usadas que no provengan de CAT, algo a lo que ya estaba obligada antes de la entrada en vigor del nuevo decreto.

Anualmente, se dan de baja en España en torno a 700.000 automóviles incluidos en el nuevo real decreto (turismos, todoterrenos y vehículos comerciales ligeros). Los últimos datos aportados a Eurostat sobre reciclaje de vehículos fuera de uso (VFU) son de 2014 y calculan para nuestro país un 93,5% de recuperación total (se incluye la chatarra) muy cerca del 95% que fija Bruselas para 2015.

La Unión Europea regula la gestión de residuos generados por el reciclado de automóviles desde el año 2000, una regulación a la que se sumó España desde sus inicios y que con la nueva Ley de Recambios va un paso más allá, regulando la compraventa de piezas usadas para potenciar su reaprovechamiento y ofrecer garantías a los usuarios.

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