Nueva Plaza

El dinamismo inmobiliario que vive el ayuntamiento de Camargo, especialmente en la zona situada en el eje Muriedas-Maliaño, también se refleja en la inauguración del Hotel Nueva Plaza que, por su privilegiada ubicación y cuidado diseño exterior, está llamado a convertirse en punto de referencia para ese núcleo urbano.
Situado junto a la glorieta en la que confluye la Avenida de Bilbao con las primeras calles de Maliaño, la imagen del nuevo hotel destaca por la elegancia de las líneas diseñadas por el arquitecto Alberto Castaño, autor de otros hoteles muy significados, como el Milagros Golf, de Miengo, o el Olimpo, de Isla, y que también ha dejado su sello en establecimientos de Ibiza.
El promotor y constructor del Nueva Plaza es la sociedad familiar Promociones Lujumifran, formada por Javier Escagedo y su esposa Elisa Alonsótegui, que se hará cargo de la dirección del hotel. La inversión realizada se aproxima a los tres millones de euros y generará 18 nuevos puestos de trabajo para atender las 16 habitaciones, cafetería restaurante y mesón que conforman la propuesta hostelera inicial del Nueva Plaza. Los promotores han dedicado las dos últimas plantas del edificio, de 3.800 metros cuadrados, a la construcción de 19 viviendas y han reservado otra planta para una futura ampliación del hotel si la evolución del negocio lo demanda. “Hemos querido ofrecer un poco más de calidad con menos habitaciones –explica Javier Escagedo– y pensamos que el punto de equilibrio se encuentra, hoy por hoy, en esa cifra”.
Esta es la primera experiencia hotelera de Lujumifran, una sociedad creada en 1999, que ha levantado en el polígono de Guarnizo algunas naves nido y que se dispone a construir en El Astillero un edificio de viviendas.

Clientela de negocios

Frente a la tradicional ocupación hotelera, basada en el turismo, y que plantea un serio reto para lograr su desestacionalización, existe otro tipo de demanda, no sujeta a periodos vacacionales, y que gira en torno a la actividad generada por las empresas. A este tipo de clientela, formada básicamente por agentes comerciales y por proveedores de empresas, es a la que se dirige preferentemente el Hotel Nueva Plaza.
El denso tejido empresarial del valle de Camargo asegura un flujo de visitantes para los que no existe en la zona una oferta hotelera suficiente, por lo que en muchos casos optan por desplazarse hasta Santander. En los polígonos de Camargo se concentra el 12% de las empresas de Cantabria, incluyendo algunas de las más importantes, y la creación de más suelo industrial, como el que se va a habilitar en Las Presas, supondrá un aliciente para el asentamiento de nuevas actividades. El Plan General de Ordenación Urbana prevé también atender a la gran demanda de suelo industrial que existe en ese municipio con la creación una gran bolsa de suelo ubicado en las inmediaciones de la futura Ronda de la Bahía.
Esta actividad empresarial genera necesidades específicas que requieren una oferta hotelera diferenciada. La proximidad al lugar de trabajo es uno de los requisitos que deben cumplir estos hoteles de vocación urbana, que han de contar, además, con salones adecuados para la celebración de reuniones de empresa y convenciones.
El hotel Nueva Plaza dispone de un salón diseñado específicamente para este fin, con capacidad para 50 personas. Las habitaciones han sido pensadas atendiendo a las necesidades profesionales ligadas a los viajes de empresa, donde las nuevas tecnologías juegan también un papel relevante. Así, todas las habitaciones están dotadas con acceso a Internet para facilitar el envío de informes o la consulta de datos.
El hotel cuenta con un segundo salón, situado en la planta baja del edificio, que se va a destinar también a usos sociales y en el que Radio Camargo realizará a partir de este verano dos programas semanales. El Nueva Plaza está dotado de un sistema de seguridad compuesto por cámaras de vigilancia que envían la señal a monitores situados en recepción, desde donde se puede controlar la zonas comunes del hotel y el garaje, en el que se han reservado siete plazas para uso de los clientes.
Los promotores del Nueva Plaza confían en que el pequeño número de habitaciones abiertas en esta primera fase, y el enfoque práctico dado al hotel, les permita contar con una ocupación media del 80%. Esta cifra es el grado de ocupación que la OCDE estima como aceptable para rentabilizar un establecimiento, aunque en Cantabria sólo se alcanza en un breve periodo, durante los meses de julio y agosto. En la época estival, y en otros periodos vacacionales, el hotel Nueva Plaza quiere ser también una alternativa para el alojamiento de turistas que elijan las playas de la capital cántabra, gracias a su cercanía a Santander y a las buenas comunicaciones de las que dispone el núcleo urbano en el que se asienta el hotel.
El propio valle de Camargo aporta recursos que pueden servir de reclamo para el turismo. La riqueza en arte rupestre del municipio es uno de los principales argumentos para atraer la atención del visitante. Desde el pasado mes de marzo se puede acceder a la Cueva del El Pendo, para lo que se ha habilitado en sus inmediaciones un aparcamiento de vehículos y un centro de recepción de visitantes. También se pueden contemplar muestras del arte rupestre en la Cueva de Santillán, que cuenta con formaciones de estalactitas de gran belleza e interesantes representaciones pictóricas.

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