El primer campo público de 18 hoyos
Los 18 hoyos del campo de Nestares son, más que una apuesta por el desarrollo del golf, una apuesta turística por Reinosa, una ciudad donde el declive industrial exige alternativas inmediatas. El campo ha tenido una buena acogida, pero sus posibilidades están por descubrir, dado que con una promoción adecuada puede llegar a captar jugadores de Madrid, Burgos y Bilbao y con ello dar un empuje a la zona. La fuerte revalorización de los terrenos próximos indica que, al menos ya se ha creado una expectativa en ese sentido.
Una evolución rápida
Un campo de golf es una realidad cambiante y necesita varios años para alcanzar su punto óptimo. En Nestares, a pesar de que han transcurrido unos pocos meses desde la apertura y de que el clima es más rudo que en la costa, la evolución es muy rápida y sus diseñadores están muy satisfechos del resultado, tanto que aseguran que en cinco años estará en disposición, por belleza y por longitud, de acoger torneos internacionales.
En el campo se han puesto tepes de hierba natural en los greens y en los tees de salida y se han plantado 500 árboles de unos cuatro metros de porte. En las calles, la hierba autóctona ha demostrado ser la más adecuada, si bien es probable que se incorporen sistemas de riego para mantenerla verde permanentemente, al menos en la zona de caída de las bolas. La jardinería la ha realizado la firma Parques y Jardines Abadiano, que desde hace 25 años se dedica a recuperaciones ambientales, hidrosiembras y campos de golf.
La casa club está situada en un punto estratégico, desde el que se disfruta una vista panorámica de todo el conjunto. Tiene una superficie construida de 1.640 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas y la obra ha sido realizada por la constructora Brues. En el edificio se ha conjugado la utilización de materiales modernos, como los 475 m2 de muro cortina o los 570 m2 de cubierta de madera laminada, con los clásicos, como los 920 m2 de piedra natural empleados en el revestimiento de fachadas.
La casa club está dotada de instalaciones de aire acondicionado-calefacción avanzadas, de las que se ha encargado la empresa Tecniambiente y cuenta con vestuarios, servicios con duchas, cocina capaz de abastecer a 500 comensales en un salón exento de pilares, montacargas, elevaplatos, tratamiento de aguas residuales, etc.
En la planta alta se han ubicado el comedor, las cocinas, el cuarto de máquinas, las oficinas y el almacén, entre otros servicios. La planta baja alberga la cafetería, el salón social, los vestuarios y la tienda de artículos de golf.
La albañilería ha corrido a cargo de la empresa R. Cotera Construcciones y los sistemas de seguridad han sido instalados por Montañesa de Protección contra Incendios. Oficinas, comedores y cafetería fueron amuebladas por Herpesa, mientras que una compañía de la zona, Pinturas Campurrianas, ha decorado los paramentos verticales. La misma empresa preparó las puertas, los soportes de las luminarias y ha realizado un pintado en imitación de hierro de forja en las columnas metálicas circulares de la cafetería y el hall.



