Acero cántabro en el puente más alto del mundo

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Los puentes atirantados se han convertido en una de las soluciones técnicas más utilizadas por los proyectistas, sensibles a la belleza que aportan estas estructuras y su poderoso efecto visual. Esta elección estética ha beneficiado particularmente a la empresa cántabra Tycsa, cuyos cables de acero se han utilizado en los puentes más conocidos de factura reciente.
La trayectoria de Tycsa en este campo ha culminado este verano con su contribución al levantamiento del viaducto más alto del mundo, el de Millau, en el sudeste de Francia. Esta impresionante estructura se eleva 246 metros sobre el valle del río Tarn, en la autovía que conecta París con el Mediterráneo y, para sostener el tablero del puente, la acería santanderina ha fabricado 1.500 toneladas de cordón postensado que sujetan la plataforma de lo que se ha convertido, por el reto que planteaba su altura y su longitud, en un referente en el campo de la ingeniería internacional.
Los tendones de acero fabricados por Tycsa son una pieza clave para hacer frente a las tensiones que deberá soportar el puente, especialmente las generadas por las 400.000 toneladas que pesa, y confieren un elevado valor estético a esta espectacular obra del arquitecto británico Norman Forster.
Cada tendón está formado por entre 30 y 90 cordones de acero galvanizado de alta resistencia de 15,7 cm de diámetro. Además de la protección anticorrosiva que aporta el galvanizado, los cordones están cubiertos por una funda de polietileno salvo en la zona de anclajes, que es donde se miden las tensiones de cada cable y se igualan para que el puente se mantenga equilibrado. El tendón más largo fabricado por Tycsa para este puente alcanzó los 127 metros.
La rigurosa puntualidad en el suministro de las siete entregas de tirantes –tantas como pilares– a lo largo de los dos últimos años, ha sido clave para la rápida finalización de la obra.
En este sentido, los 800 kilómetros que median entre la fábrica santanderina y el lugar del sudeste francés donde se levanta el viaducto no suponen una especial ventaja para Tycsa frente a la firma coreana que es su máxima competidora en el campo de los cordones postensados. El elevado valor añadido de este tipo de productos hace que las diferencias en el coste de los transportes no sea sustancial en el precio final, por lo que todos los fabricantes están en condiciones de competir en cualquier mercado.

Puentes emblemáticos

Para convertirse en proveedor de esta obra, Tycsa hubo de superar el filtro de la homologación de su producto en Francia, aunque las prestaciones técnicas de sus atirantados ya habían sido confirmadas en puentes construidos en otros países de Europa, como el lisboeta Vasco de Gama, o el de Oresund, en Dinamarca.
Actualmente, la fábrica santanderina está colaborando en la construcción de un puente sobre el río Orinoco, para el que va a suministrar 1.500 toneladas de cables de acero, y su carga de trabajo en el campo de obras singulares no deja de crecer. Dos proyectos de gran envergadura le esperan en el horizonte de los años 2006 y 2007: un gigantesco puente en Shangai (China), que requerirá cerca de 7.000 toneladas de acero, y el que se construirá sobre el estrecho de Messina para unir la isla de Sicilia con la península itálica, un proyecto largamente acariciado por Italia y que será un hito histórico para aquel país.

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