El Puerto quiere crear más 600 nuevos amarres en Marina del Cantábrico
Habrá tres concesionarios y se invertirán 40 millones
El presidente de la Autoridad Portuaria de Santander, César Díaz, ha presentado un proyecto para reordenar toda la superficie del puerto deportivo Marina del Cantábrico. Aunque no aumentará la lámina de agua, aprovechará toda la Zona Oeste, casi sin uso, para añadir al menos 600 nuevos amarres, algunos de ellos para grandes embarcaciones. Marina del Cantábrico pasará a tener tres concesionarios distintos y casi el doble de atraques.

La reordenación que pretende la Autoridad Portuaria afectará a los 177.800 metros cuadrados de lámina de agua y 53.700 de superficie terrestre que tiene el puerto deportivo, y la llevarán a cabo los concesionarios privados que resulten de tres licitaciones diferenciadas: la destinada a la gestión y ampliación de los amarres actuales; otra para la creación de una nueva instalación náutico-deportiva en la zona oeste de la dársena; y la que deparará la explotación del varadero para reparación, construcción y puesta en seco de embarcaciones.
Este planteamiento es consecuencia de un estudio de mercado encargado por la Autoridad Portuaria, que detecta “una disponibilidad de amarres muy limitada y con una rotación bastante escasa; una tendencia de la demanda hacia atraques de mayor eslora y un flujo creciente de embarcaciones de tránsito”, las que recalan, de paso.
Marina Zona Este
La concesión que se plantea para la Zona Este del puerto deportivo coincidirá sustancialmente con la actual, que finaliza el 9 de julio del próximo año, aunque en esta zona de la dársena también se fomentarán nuevas actividades deportivas y de ocio vinculadas al mar.
En esta zona hay 850 amarres, de los que el nuevo titular habrá de dedicar un 60%, como mínimo, a barcos con esloras iguales o menores a ocho metros; al menos un 30% a esloras entre 8 y 12 metros y un 10%, como máximo, a yates de entre doce y dieciocho metros.
Esta concesión tendrá una vigencia de treinta años y llevará incluido el edificio de Capitanía, que, como ahora, deberá estar abierto al público y podrá tener usos de oficina, aseos, duchas, restauración o actividades sociales y culturales.
Marina Zona Oeste
Es en la Zona Oeste de la dársena donde se producirán los cambios más importantes, ya que se pretenden instalar entre 600 y 700 nuevos atraques para dar respuesta a la demanda existente. El concesionario de esta zona deberá reservar al menos un 5% de los amarres para yates de más de dieciocho metros de eslora, y un 10% para embarcaciones en tránsito.

Esta concesión, que también se gestionará por un plazo de treinta años, incluye una parcela en la que se podrán desarrollar usos y servicios asociados a la explotación náutico-deportiva, así como una estación de combustible para atender las necesidades de las embarcaciones y, de manera opcional, de vehículos.
Según ha explicado César Díaz, lo que se busca en esta zona, ahora infrautilizada, es “favorecer el aprovechamiento de la lámina de agua de la dársena, atender la demanda de nuevos atraques en la Bahía y favorecer su revitalización”.
Varadero
La tercera concesión explotará la zona de varadero del puerto deportivo y buscará la adecuación y explotación de esas instalaciones de mantenimiento, reparación, construcción y puesta en seco de embarcaciones.
El adjudicatario dispondrá de una lámina de agua de 3.600 metros cuadrados en la zona colindante al muelle que cierra la dársena por el Este, para permitir tanto la espera como las maniobras necesarias para el izado de las embarcaciones, así como 30.200 metros cuadrados en tierra.
Con esta tercera licitación diferenciada, la Autoridad Portuaria no solo trata de atender la demanda actual de varada y la que pueda surgir. También esperea liberar espacio en el Varadero del Barrio Pesquero y Castilla-Hermida, absorbiendo muchas de las tareas que allí se realizan.
Díaz cree que se trata de una zona “mucho más adecuada”, y que “contribuirá de manera muy relevante” en la transformación de la zona de Varadero, un espacio de la ciudad cuyo futuro, como reconoce, “estamos trabajando con el Ayuntamiento”.



