Alquilar por pisos o alquilar por habitaciones, ¿qué resulta más rentable?

Solo hay medio punto de diferencia en los rendimientos y no le compensa a los propietarios de una sola viviendaSolo hay medio punto de diferencia en los rendimientos y no le compensa a los propietarios de una sola vivienda

En el último semestre, la oferta de viviendas en alquiler en Cantabria se ha reducido un 5%. Ni siquiera la regulación del alquiler turístico, que ha expulsado a muchas de ese mercado, ha contenido esta hemorragia. Sin embargo, los precios de los arrendamientos se empiezan a contener, quizá porque han llegado a cuantías que el cliente local ya no puede pagar. En los últimos doce meses apenas han subido un 2,45% y el alquiler medio está ahora en 836 euros mensuales. Para muchos propietarios la duda es si les sale más rentable el alquiler de una vivienda completa o hacerlo por habitaciones y la decisión debe resolver este dilema: el piso compartido apenas deja 7 décimas más, pero requiere una gestión mucho más compleja.


El mercado español del alquiler vive una transformación silenciosa pero profunda. Ante la escalada de los precios de la vivienda y la creciente demanda de alojamiento asequible, cada vez más propietarios optan por una fórmula que hasta hace pocos años se asociaba casi exclusivamente a los estudiantes universitarios: el alquiler por habitaciones.

Los datos más recientes de pisos.com confirman que esta modalidad se ha consolidado como una opción para los inversores particulares. Según el portal inmobiliario, la rentabilidad media del alquiler de una vivienda completa en España se situó en mayo de 2026 en el 7,2%, mientras que esa misma vivienda alquilada por habitaciones deparaba un 7,8%.

El alquiler íntegro de una vivienda depara una rentabilidad anual del 6,2%, y por habitaciones, del 6,9%

La diferencia puede parecer modesta pero, en un contexto de tipos de interés todavía relativamente elevados y de creciente incertidumbre regulatoria, medio punto adicional de rentabilidad supone un incentivo suficiente para que algunos arrendadores abandonen el modelo tradicional.

El incremento del turismo joven ha multiplicado los alquileres de corta duración, pero la regulación de las VUT ha derivado a muchos propietarios hacia el alquiler de temporada. FOTO: RAMIRO SILVESTRE

Según explica Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, el alquiler por habitaciones permite diversificar el riesgo. Si uno de los inquilinos abandona el inmueble, el propietario sigue percibiendo ingresos de las demás habitaciones, algo que no ocurre cuando la vivienda se alquila a un único arrendatario.

Pero no es la única razón. El fuerte crecimiento del precio de los alquileres en los últimos años ha ampliado el mercado de quienes se han de conformarse con una sola habitación. Jóvenes trabajadores, empleados desplazados temporalmente y personas que no pueden afrontar el coste de un alquiler completo se han visto obligados a compartir.

Una diferencia moderada

Como en el resto del país, en Cantabria el alquiler por habitaciones también resulta más rentable que el tradicional, aunque uno y otro están bastante por debajo de la media nacional, que ha subido más de un punto durante el último año por la enorme presión de la demanda.

La rentabilidad media de una vivienda alquilada íntegramente se queda en Cantabria en el 6,2%, mientras que el arrendamiento por habitaciones eleva el rendimiento hasta el 6,9%, siete décimas más.

Aunque la comunidad no figura entre las regiones con mayores retornos para los inversores, sí ofrece una rentabilidad relativamente estable, sustentada por una demanda creciente y unos precios de compra todavía inferiores a los de mercados más tensionados como Madrid, Barcelona o Baleares.

Muchas viviendas turísticas han vuelto al alquiler de temporada, que crece un 31% en Santander

La evolución de los precios del alquiler también refleja esta tendencia. En enero de 2026, el precio medio en Cantabria alcanzó los 10,3 euros por metro cuadrado, tras un incremento cercano al 9% durante el último ejercicio, que se ha frenado sustancialmente en lo que va de año.

Un frenazo que coincide con el que se ha producido en la venta de viviendas, con una caída de un 10% en el segundo trimestre del año, según el portal Idealista. Algo que no se puede achacar a la falta de producto a la venta porque el stock, aún siendo pequeño, es un punto y medio más del que había hace un año.

Santander apuesta por el alquiler de temporada

La situación del alquiler en Santander presenta algunas particularidades. La capital cántabra tiene unos precios de compra relativamente altos en comparación con el resto de la comunidad y el rendimiento porcentual de los alquileres siempre ha sido más bajo que en el conjunto del país. Aunque ha subido desde los valores tradicionales, en estos momentos está en el 5,2%, frente al 7,2% de la media nacional. El alquiler por habitaciones tampoco sube mucho más, al 5,7%, una de las rentabilidades más bajas entre las capitales de provincia españolas.

La zona marítima de la capital, desde la nueva terraza del edificio Faro Santander.

Curiosamente, no parecen influir tanto como se piensa varios factores específicos que lo favorecen: la presencia de la Universidad de Cantabria, los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, la llegada de profesionales temporales vinculados al sector sanitario y tecnológico, así como una creciente movilidad laboral.

Y es que el mercado local de la vivienda en alquiler está pasando por un momento muy complejo tras la regulación de la vivienda turística, que ha expulsado a varios miles de pisos de esta actividad. Esa es, probablemente, la causa de que en el segundo trimestre del año en Santander se haya disparado la oferta de alquileres de temporada –un 31% más que el año anterior– una evolución completamente anómala en un sector en el que el parque de viviendas apenas crece unas décimas de un año para otro.

Más ingresos, pero también más gestión

A la vista de que ese alquiler de temporada ha llegado a suponer el 45% de todos los alquileres que se han ofrecido en el último trimestre, parece que el propietario santanderino está convencido de que es la fórmula más remuneradora para sus intereses. Más que el alquiler convencional y que el alquiler por habitaciones, que además exige una gestión mucho más intensa: los propietarios deben ocuparse de varios contratos, coordinar entradas y salidas de inquilinos, asumir mayores costes de mantenimiento y resolver posibles conflictos de convivencia. Muchas obligaciones para una mejora de rentabilidad de apenas un punto.

Incluso los propietarios que han salido del mercado del alquiler turístico de corta duración, acostumbrados a estas tareas, parecen estar mucho más dispuestos a pasarse al alquiler tradicional de temporada, que siempre ha sido un buen negocio en Santander.

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