En tiempos del Coronavirus. Oportunidad para el planeta

Por Maria Luz Villamil Calva, Consultora de Innovación y Desarrollo Económico

Las consecuencias de esta crisis sanitaria serán mas o menos drásticas en función de la duración del confinamiento y de si volvemos a tener otro brote o no. No obstante hay ciertos hechos contrastados que no pueden ni pasarán desapercibidos por los gobiernos, las empresas y la sociedad.

A nivel mundial está visto que no hay un gran pacto de respeto comercial ante una crisis, hay una OMS (Organización Mundial de la Salud) a la que no se respeta como se debería, hemos visto como se ha especulado con material sanitario, como ha sido retenido en países etc. Aunque también hemos visto la solidaridad entre otros. A nivel Europeo esperamos una gran respuesta conjunta a esta crisis, de hecho, desde mi punto de vista, dependerá el futuro de la Unión. También hemos visto que la dependencia de terceros países es un peligro para la economía nacional y europea, que el planeta desde el confinamiento parcial del mundo está regenerándose de una forma asombrosa. Las personas hemos visto lo vulnerables que somos y que nuestro mundo, tal y como lo conocemos hoy, puede ser diferente en un abrir y cerrar de ojos.

Tenemos tecnología a nuestro alcance que, a pesar de facilitarnos la vida y la actividad de nuestras empresas, estaba siendo muy poco a poco implantada por la resistencia al cambio y esta crisis sanitaria acelerará el proceso de adaptación a la Era Tecnológica.
Los gobiernos deberán impulsar la inversión en infraestructura de telecomunicaciones y planes de digitalización5G y en grandes Centros de Datos, en el desarrollo inteligente de los municipios de manera que sean más sostenibles y faciliten servicios y mejoren la vida de los ciudadanos mediante la mejora en la toma de decisiones y planificación con la recopilación y análisis de datos, también tendrán que fomentar la inversión en la industria de internet puesta al servicio hasta de la empresa más pequeña y artesana y/o el ayuntamiento más remoto, fomentar la transformación digital con servicios online del comercio minorista, la educación, servicios médicos, y servicios de profesionales. Tendrán que potenciar aún más la investigación y el desarrollo de energía limpia apostando por los campos eólicos y solares, la autosuficiencia, el transporte interurbano, estaciones de carga de vehículos, la Inteligencia Artificial, la economía circular, el consumo de proximidad y la Responsabilidad Social Empresarial, estas últimas tan puestas en valor en estos tiempos de confinamiento.

Está claro que, en mayor o menor medida, esta crisis sanitaria va a afectar a todas las empresas. De hecho, esta crisis sanitaria ha creado pánico en toda la sociedad mundial y ha producido la caída dominó de empresas. Otras encuentran oportunidades, como en todas las crisis, en esta ocasión vemos como las empresas de alimentación, desinfectantes, cuidado personal, mascarillas, conservas, ropa de casa, utensilios de cocina, ropa de deporte, material de oficina, material informático y ofimático se ven beneficiadas, otras se encuentran perjudicadas como las empresas de ropa, calzado, accesorios, perfumes y maquillajes, viviendas, automóvil, las de productos de lujo, bares, restaurantes, hoteles, campings, pero algunos sectores reprimidos se recuperarán por la subida exponencial de consumo una vez que finalice el confinamiento, otras serán desbordadas por el límite de atención de demanda máximo por tamaño y estructura del sector, otras quedarán heridas por la falta de liquidez y el stock generado en sus almacenes y las más débiles cerradas para siempre.

Las empresas de logística evolucionarán hacia puntos de servicio de entrega ciudadana incrementando los almacenes urbanos, se generalizarán las plataformas de video llamadas y de trabajo remoto, la venta online se generalizará y la entrega a domicilio, eliminando también intermediarios. Está claro que las empresas supervivientes tendrán que pensar en el largo plazo, minimizar los costes para recuperarse ya que las empresas se están viendo con tensiones de liquidez aún teniendo líneas de crédito, que no deja de ser endeudamiento que hay que amortizar y reforzar su empresa para estar preparada ante un imprevisto de esta magnitud. El ahorro tanto en empresas como en familias preveo que se va priorizar, tal y como viene pasando después de cada crisis o guerra. Las empresas dependientes de países terceros pensarán en la posibilidad de minimizar esa dependencia y quienes aún no se han subido al carro de las nuevas tecnologías y la venta online estarán pensado en incorporarlas.
En la venta online, tenemos dos alternativas, incluir nuestros productos y servicios a los Market places ya creados como Amazon, El Corte Inglés, Ebay o generar Market places con denominación de origen, o por sectores, como podría ser el caso de la hostelería en Cantabria con un Booking Cántabro o un Market Place de productos Agroalimentarios y otros muchos que fabricamos en nuestra región.

Para retomar el nivel de confianza, tanto de los stakeholders como de la marca, debemos marcarnos unas expectativas bajas puesto que estas a la larga son mejores que las sorpresas dolorosas. Cualquiera de los stakeholders apreciará más este tipo de posición empresarial porque le proporcionará certidumbre y esto a su vez calma y compromiso con el objetivo y nueva hoja de ruta de la empresa.

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