El éxtasis por el retorno a Primera se apodera del racinguismo en un fin de semana para la historia
El Racing celebra por todo lo alto el ascenso: rúa por la ciudad y fiesta en el estadio entre cánticos, ovaciones, discursos emotivos y fuegos artificiales
El racinguismo ha vivido un fin de semana histórico tras haber logrado el ansiado ascenso a Primera División 14 años después. La celebración oficial –que estuvo precedida por el éxtasis en forma de invasión de campo tras el pitido final del encuentro del sábado frente al Valladolid y la fiesta multitudinaria con los propios jugadores hasta altas horas de la madrugada por las calles de Santander– tuvo lugar el domingo desde las 19.30 horas.
Y es que aún sobraban energía y ganas para festejar el regreso a la máxima categoría del fútbol tras años muy complicados en los que el club estuvo incluso cerca de desaparecer. Así, un autobús descapotable recorrió con toda la plantilla las principales calles de la capital cántabra arropado en todo momento por una marea verdiblanca que todavía se frotaba los ojos ante lo que por fin se había logrado. Entre cánticos y bengalas, la rúa terminó en los Campos de Sport de El Sardinero donde se puso el broche de oro a un fin de semana que el racinguismo recordará para siempre.
La fiesta en el templo racinguista tuvo de todo: cánticos, ovaciones, discursos emotivos y fuegos artificiales. Y, además, no faltó la trompeta de Asier Villalibre. El delantero de Gernika, que recaló el pasado verano en la entidad verdiblanca, hizo sonar su tradicional instrumento de las celebraciones e interpretó La Fuente de Cacho ante una afición completamente entregada. Y es que la ilusión que llevaba tiempo persiguiendo al racinguismo lo alcanzó y, en la 2026/2027, el Racing jugará su temporada número 45 en Primera División.




Los socios y simpatizantes que pudieron acceder a Los Campos de
Sport de El Sardinero, prendieron el estadio.



