Santander concede licencia de obra para la construcción del nuevo MUPAC

El Ayuntamiento de Santander ha concedido licencia para la construcción del nuevo Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria (MUPAC) en Puertochico, según ha anunciado este jueves el concejal de Fomento, César Díaz.

El edil ha subrayado la «agilidad» con la que se han llevado a cabo todos los trámites necesarios para que el Gobierno regional pueda iniciar los trabajos «lo antes posible», y ha indicado que este paso posibilita el comienzo de las obras, que ejecutará la empresa Dragados por 45,4 millones de euros en un plazo de 30 meses.

«Santander y el MUPAC. El MUPAC y Santander, han ido, van y seguirán yendo de la mano durante muchos años más», ha remarcado el responsable municipal, que ha hecho hincapié en la importancia de este equipamiento para una ciudad que ha apostado por un futuro vinculado a la cultura, con este museo unido al Centro Botín, La Florida, el Espacio Pereda, la nueva sede del Museo Nacional de Arte Reina Sofía-Archivo Lafuente, Enaire en Gamazo o las dependencias capitulares de la Catedral con el archivo y los nuevos descubrimientos arqueológicos.

Díaz ha reivindicado que «el empeño» del Ayuntamiento que hizo posible mantener el MUPAC en Santander, así como «todas las facilidades» que, a lo largo de los años, se han puesto a disposición del Gobierno regional en beneficio del museo y su colección.

«Cedimos gratuitamente la parcela de Las Llamas, de más de 35.000 m2, cuando aquella fue la opción elegida para su ubicación; cedimos también gratuitamente nuestra mayor sala expositiva en el centro de la ciudad, la del Mercado del Este, para acoger al MUPAC mientras se resolvía su sede definitiva; y ahora, hemos cedido los viales públicos municipales que son necesarios en la que sí, ya por fin, será su lugar de residencia, en Puertochico», ha repasado el edil.

En este sentido, Santander ha cedido al Gobierno de Cantabria, también gratuitamente, los tramos de viario de las calles Antonio del Puerto y Barcelona (entre Casimiro Sainz y Antonio del Puerto) y ha regularizado las alineaciones con las calles Casimiro Sainz, Juan de la Cosa y San Vicente de la Barquera, lo que supone un total de 753 metros cuadrados.

Según el concejal, esta nueva cesión redundará además en beneficio de los vecinos, al quedar condicionada a que se destinen al uso previsto de museo, pero también a la creación de una plaza pública en la confluencia de las calles Casimiro Sainz con Juan de la Cosa y a la urbanización del perímetro del futuro edificio.

A todas estas gestiones, se suma la tramitación y aprobación de una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para hacer posible su implantación en este lugar.

«Solo resta seguir cumpliendo objetivos para que este importante Museo para Santander y para toda Cantabria cumpla sus plazos y sea una realidad. En el Ayuntamiento siempre encontrarán disposición, implicación y colaboración», ha añadido.

ORIGEN DEL MUSEO

Fue a finales del siglo XIX, principios del XX, cuando el interés creciente por los museos y en concreto en Santander por uno especializado en la joven ciencia de la prehistoria, hizo que el 6 de febrero de 1908, el Ayuntamiento y su alcalde, Luis Martínez, inauguraran el primer museo oficial de la provincia instalando varias vitrinas en algunas salas del recién construido edificio de la Casa Consistorial.

Allí se fueron depositando, bajo la supervisión de la sección santanderina de la Real Sociedad Española de Historia Natural, distintos fondos que completaron entre otras, una importantísima sección de Prehistoria, origen de lo que sería el futuro museo.

Un Museo Municipal que amplió sus instalaciones en 1925, cuando se inaugura la Biblioteca Menéndez Pelayo, y justo ese mismo año y en paralelo, el Padre Carballo creó el Museo de Prehistoria en el Instituto de Segunda Enseñanza (en el Santa Clara).

Tal era el interés del Ayuntamiento por la prehistoria, que en 1931 envió a París al científico Hugo Obermair, con todos los gastos pagados, para recoger y dirigir la catalogación de una amplia colección con las piezas más significativas de las excavaciones de El Castillo, Altamira o Rasines, que habían sido excavadas con la financiación del Príncipe Alberto I de Mónaco, y que había entregado al Ayuntamiento.

Cuando en 1941 se traslada el Museo de Prehistoria de Santander desde el Santa Clara a los bajos del antiguo edificio de la Diputación, el Ayuntamiento acuerda apoyar de manera crucial a esta institución, cediendo en depósito toda su importantísima colección de Prehistoria y Arqueología, quedando tan solo en el Museo Municipal las colecciones pertenecientes a las Bellas Artes.

Por eso hoy, algunos de los destacadísimos objetos de la Historia de la región son de propiedad municipal y están cedidos en depósito al Museo como, por ejemplo, el caldero de Cabárceno, principal pieza de la Edad de Bronce de Cantabria, el excepcional bastón de mando del Magdaleniense Superior de la cueva del Castillo, el Ara romana del pico Dobra al dios Erudino, el Hermes romano de bronce de La Magdalena, y otros cientos de piezas que llegaron al Ayuntamiento por donación, como las de la familia Sautuola o Federico Vial; otras por compra, como la colección de Eduardo de la Pedraja; y otras por acuerdo, como el realizado con el príncipe de Mónaco.

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