La promotora del parque eólico del Escudo quiere empezar su construcción «a principios de 2022»

Biocantaber, sociedad que reúne a la compañía cántabra Ocyener y a Iberdrola y que es la promotora del parque eólico del Escudo, quiere empezar las obras de construcción «a principios de 2022».

Así lo ha anunciado este miércoles, en un comunicado, la promotora después de el proyecto haya entrado en la recta final de su tramitación administrativa previa a la ejecución del proyecto tras haber recibido recientemente la Declaración de Impacto Ambiental favorable del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico.

Ha resaltado que su proyecto ha superado todos los trámites de información pública y fase de alegaciones que marca la ley para que ciudadanos y colectivos hayan podido plantear sus objeciones o alternativas a la idea original presentada por la empresa.

Ahora, Biocantaber ha explicado que presentará un proyecto definitivo en el que incluirá las observaciones realizadas por los técnicos ministeriales y ha garantizado que el parque eólico de El Escudo será «un ejemplo de desarrollo eólico sostenible para el territorio».

Ha indicado que el proyecto de El Escudo es un trabajo iniciado hace casi veinte años, un tiempo en el que, según ha indicado, los promotores han estado estudiando no sólo las condiciones del recurso eólico –«que es excelente», ha indicado–, sino también la «mínima afección medioambiental en el entorno».

Con este análisis realizado en estas casi dos décadas, Biocantaber ha subrayado que se ha podido presentar un «plan sólido ante cualquier evaluación de impacto» y, de hecho, ha indicado que, por eso mismo, los 25 aerogeneradores autorizados en primera instancia podrán aumentar a 33 si durante cinco años se constata la seguridad para las aves.

Además, ha señalado que la zona escogida para ubicar el parque está fuera de espacios protegidos y ya fue considerada en el anterior Plan Energético de Cantabria (Plenercan 2014 – 2020) como una de las «zonas
preferentes» para la energía eólica en la región.

También ha apuntado que la escasa presencia humana y la gran cantidad
de días nublados de estas cumbres «atenúan el impacto de los aerogeneradores».

OPORTUNIDAD PARA EL TERRITORIO

Biocantaber ha subrayado, además, que el parque eólico de El Escudo reportará al menos unos 400.000 euros anuales en concepto de impuestos locales y alquiler por el uso de montes propiedad de las juntas vecinales, recursos que confía en que supongan «un impulso» de los proyectos municipales enfocados al desarrollo rural, así como a la captación de otras inversiones e iniciativas orientadas a frenar el
despoblamiento del interior de Cantabria.

En este sentido, ha indicado que ya ha mostrado su compromiso de colaborar con los ayuntamientos y las juntas vecinales en la consecución de estos objetivos.

«El parque será un recurso económico principal para desarrollar el territorio y conseguir proyectos que respondan a las actuales políticas
europeas, españolas y cántabras de Reto Demográfico», ha opinado.

Biocantaber ha confiado en que, con el de El Escudo, se repita la «buena experiencia» que, a su juici, ha habido en Soba, donde se levanta el único parque eólico construido hasta la fecha en la comunidad.

«El municipio cántabro es un ejemplo en toda España de buena convivencia entre el entorno rural y las instalaciones de energías
renovables. Ganaderos y hosteleros conviven desde hace más de quince años con el parque sin menoscabo de su actividad económica», ha resaltado.

AVANCE EN ENERGÍAS RENOVABLES

Biocantaber también ha destacado que, gracias a la puesta en funcionamiento de este parque, se podrá evitar la emisión a la atmósfera de 45.000 toneladas de dióxido de carbono al año, a la vez que se produce la electricidad que necesitan 95.000 hogares.

«Cada territorio debe contribuir a realizar una transición
energética desde los combustibles fósiles a las fuentes de energía renovables si queremos alcanzar los objetivos globales propuestos por los organismos internacionales», ha defendido.

Para esta sociedad promotora el desarrollo eólico terrestre es una «opción real para Cantabria, por muy difícil que sea presentar
un proyecto sostenible y adecuado».

A su juicio, la Declaración de Impacto Ambiental favorable para El Escudo es una «muestra del equilibrio posible entre las garantías que exige la legalidad vigente en aras del interés general y la posibilidad real de hacer un aprovechamiento limpio de fuentes de energía renovables».

«Superar un trámite así es demostrar un trabajo profesional y concienzudo en el que colaboran diversos especialistas desde la ingeniería civil a biólogos y científicos de distintas disciplinas», ha reivindicado.

Así, ha destacado que los aerogeneradores previstos en El Escudo incorporan las últimas tecnologías para minimizar el ruido de operación, así como un catálogo pormenorizado escala 1:1 de la
presencia de turberas en el entorno y otros estudios pormenorizados sobre la presencia de avifauna y murciélagos en la zona durante años sucesivos.

Suscríbete a Cantabria Económica
Ver más

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba
Escucha ahora