Miguel Ángel Otero, economista del FMI, reivindica el valor del capital humano: ‘La formación continua es la clave»‘
También alerta de los riesgos de la fuga de talento y del impacto de la inteligencia artificial en el empleo
El desarrollo económico de un país depende de muchos factores, pero uno de los más determinantes es el talento de las personas. Esa es la idea que defenderá esta tarde Miguel Ángel Otero Fernández, economista del Fondo Monetario Internacional, en la conferencia ‘Capital humano. Factor clave para el desarrollo económico’, que se celebrará a las 20.00 horas en el Centro Cultural Doctor Velasco de Laredo, dentro del programa de los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria. El ponente, que el año pasado recibió el reconocimiento como Alumni Distinguido de la UC, sostiene que «el capital humano es un activo intangible, pero que tiene mucho valor», y que constituye una de las principales diferencias de desarrollo entre países.
Otero defenderá que disponer de recursos naturales o de inversiones materiales resulta insuficiente si no existe una población preparada para transformarlos en riqueza. «Un país puede tener recursos naturales e inversiones materiales, pero esas no son las únicas fuentes de desarrollo económico. El capital humano es fundamental», argumenta. Aunque reconoce el papel de la educación reglada, insiste en que el conocimiento debe actualizarse constantemente: «Tenemos que interiorizar que la formación continua es la clave. No basta con adquirir conocimientos en la universidad y pensar que ya no hace falta nada más».
LA COMPETENCIA POR EL TALENTO Y EL RETO DE LA IA
La conferencia abordará también desafíos como el envejecimiento demográfico, la movilidad internacional del talento y la competencia entre países por atraer profesionales cualificados. Sobre este último punto, Otero advierte de que la facilidad con la que hoy circula el talento supone tanto una oportunidad como un riesgo: «Si un país no cuida de su capital humano, ese capital humano va a tener movilidad hacia otros países que sean capaces de atraerlo».
El economista analizará además el impacto de la inteligencia artificial y la automatización sobre el empleo, un fenómeno que, lejos de restar importancia al factor humano, la incrementa. «La inversión en capital humano va a ser incluso más importante ahora porque las personas tendrán que adaptarse a las nuevas realidades y a los cambios tecnológicos para seguir siendo productivas», sostiene.
Para Otero, invertir en capital humano genera beneficios tanto individuales como colectivos, y potenciar las capacidades y conocimientos de las personas permite construir sociedades más innovadoras y preparadas para el futuro: «Invertir en capital humano es invertir en uno mismo, pero también contribuir al desarrollo de toda la sociedad».



