Grupo Tejedor Lázaro logra el Distintivo IGE en Buen Gobierno
La compañía santanderina, referente en nutrición y bienestar animal, refuerza así su apuesta por una gestión ética y transparente
Grupo Tejedor Lázaro, empresa familiar con amplia trayectoria en el sector de la nutrición, la salud y el bienestar animal, y referente nacional e internacional en acuicultura y alimentación animal, ha obtenido el Distintivo IGE en Buen Gobierno, concedido por el Instituto de Gobernanza Empresarial (IGE). El galardón reconoce el compromiso de la compañía con un modelo de gobernanza sólido, profesionalizado y alineado con sus valores fundacionales: el origen, la familia, el esfuerzo, el buen humor y la sostenibilidad.
El reconocimiento llega tras un diagnóstico técnico exhaustivo basado en 42 indicadores, agrupados en cuatro grandes ejes: sistema de gobernanza y sostenibilidad, equilibrio de poderes, mecanismos de seguimiento y control, y rendición de cuentas. Como parte del proceso, la empresa ha recibido una hoja de ruta personalizada que le permitirá seguir reforzando sus estructuras internas y avanzar hacia una gestión más eficaz, transparente y orientada al largo plazo.
Desde la dirección de la compañía han subrayado que este logro «refuerza nuestra convicción de que una buena gobernanza es clave para garantizar la sostenibilidad y la continuidad de un proyecto familiar, generar confianza en nuestro equipo, clientes, proveedores y colaboradores, y seguir creciendo como referentes del sector sin perder nunca nuestro origen ni nuestra esencia».
En esa línea, Sofía Arévalo, directora general corporativa de Grupo Tejedor Lázaro, ha destacado el papel del presidente de la compañía: «Nuestro presidente Carlos Tejedor es un firme defensor de todo lo que representa este distintivo y para él, todo esto ha sido posible gracias al trabajo de la gran familia que forma el Grupo».
Por su parte, Eva Turanzo, directora del Instituto de Gobernanza Empresarial, ha valorado el caso de la compañía cántabra como un ejemplo destacado: «Grupo Tejedor Lázaro es un ejemplo de cómo una empresa familiar con proyección internacional puede integrar modelos avanzados de gobernanza sin renunciar a su esencia. Este distintivo reconoce no solo las buenas prácticas actuales, sino también la voluntad de seguir evolucionando hacia estructuras más resilientes, transparentes y alineadas con su propósito».



