El comercio santanderino alcanza los 3.012 locales activos y crece por encima de la media nacional
La Cámara de Comercio acredita un aumento del 14,2% en siete años y sitúa el ritmo de expansión de Santander un 10,7% por encima del conjunto de España
Santander cuenta por primera vez con más de 3.000 locales comerciales en activo. Así lo recoge el Informe de coyuntura del comercio 2025, elaborado por la Cámara de Comercio de Cantabria en colaboración con el Ayuntamiento de Santander y presentado esta semana en la sede provisional de la institución cameral. La cifra exacta asciende a 3.012 establecimientos, frente a los 2.960 registrados en 2024, lo que supone un crecimiento anual del 1,7% y una expansión acumulada del 14,2% desde 2018, cuando el censo apenas alcanzaba los 2.637 locales.
El responsable del Área de Emprendimiento y Comercio de la Cámara, David Ramos, subrayó que el estudio combina fuentes estadísticas —datos del IAE y de la Seguridad Social— con trabajo de campo a pie de calle, realizado cada año por la técnica Pilar, que recorre todos los locales de la ciudad para constatar su situación real. «Para tener una foto real, para que no sea una opinión», explicó Ramos. El informe contempla un concepto amplio de actividad comercial que incluye, además del comercio minorista de productos y alimentos, servicios desarrollados en planta baja: peluquerías, lavanderías, autoescuelas, centros deportivos, clínicas y agencias de viaje, entre otros.

De los 443 viales estudiados, el 59,7% registra algún tipo de actividad comercial o de servicios en sus bajos. El número de negocios activos —que no equivale al de locales, ya que un mismo establecimiento puede albergar varias actividades económicas— ha crecido un 19% desde 2018, pasando de 4.229 a 5.030. «Estamos viendo que se están desarrollando más actividades», señaló Ramos, quien también destacó que el 85,4% del comercio local está adherido a la plataforma comerciosantander.com.
El comercio se mueve con la población
El dato que más llamó la atención de los presentes fue la comparativa con el conjunto del país. Santander crece en actividad comercial al 1,13%, frente al 1,02% de media nacional, lo que sitúa a la ciudad un 10,7% por encima de España en ritmo de expansión. El concejal de Comercio, Álvaro Lavín, quiso vincular ese diferencial al trabajo desarrollado desde el ámbito local: «Quiero pensar que también ayuda todo lo que hacemos a nivel local, desde el café comercial con los comerciantes hasta los bonos y vales que lanzamos». El Ayuntamiento ha elevado el presupuesto destinado al comercio hasta 1,2 millones de euros en el marco del Plan Estratégico de Comercio 2023-2026.
Por zonas, los códigos postales 39004 (Puertochico) y 39011 (Peñacastillo) son los que más crecen en número de negocios activos, con incrementos del 6,45% y el 4,28%, respectivamente. Ramos atribuyó este desplazamiento a una tendencia demográfica clara: «La población se va trasladando a otros códigos postales que no son el centro, y el comercio se desplaza para cubrir servicios de proximidad», apuntó, añadiendo que el envejecimiento de la población refuerza la necesidad de acercar determinados servicios a los barrios.
Por sectores, los mayores crecimientos entre 2023 y 2025 corresponden a bienes de segunda mano —de 30 a 38 establecimientos, un 27% más—, combustible —de 49 a 58, un 18%—, vehículos —de 173 a 197, un 14%— y frutas y verduras —de 51 a 56, un 10%—. En el lado negativo, carnicerías y pescaderías acumulan caídas superiores al 10%, aunque el vicepresidente de la Cámara, Miguel Ángel Cuerno, matizó que esa merma no refleja una pérdida real de actividad: «Bajan porque se trasladan a los supermercados, que abren muchísimos; la actividad no decrece, sino que probablemente aumenta, aunque sea una nota negativa para el local tradicional». También retroceden los establecimientos de venta de tabaco y los de instrumentos musicales.
Sobre la percepción generalizada de que el comercio de centro mengua en favor de otros puntos de la ciudad, Cuerno ofreció una lectura de largo alcance: «Los locales del centro que hace años eran de comerciantes privados han sido sustituidos por multinacionales que montan sus tiendas en todos los centros de las ciudades. Eso no es un problema de Santander, es un cambio de sociedad».



