LA IMPLICACIÓN DE LOS TRABAJADORES SE HUNDE.

Las encuestas llevan años detectando fuertes caídas en la implicación emocional de los trabajadores con sus empresas, lo que provoca desafección y pérdida de productividad, pero el problema se está trasladando también a los mandos intermedios. El informe anual de Gallup indica que el nivel de implicación de directores de departamento y cuadros ha bajado en un solo año del 27% al 22%, el descenso más brusco desde que se hacen estas mediciones. Los mandos intermedios cada vez están más presionados, tienen más responsabilidad y, al mismo tiempo, menos capacidad de decisión, por lo que se sienten ignorados. Su pérdida de compromiso es aún más preocupante porque se traslada a los subordinados.
Las encuestas llevan años detectando fuertes caídas en la implicación emocional de los trabajadores con sus empresas, lo que provoca desafección y pérdida de productividad, pero el problema se está trasladando también a los mandos intermedios. El informe anual de Gallup indica que el nivel de implicación de directores de departamento y cuadros ha bajado en un solo año del 27% al 22%, el descenso más brusco desde que se hacen estas mediciones. Los mandos intermedios cada vez están más presionados, tienen más responsabilidad y, al mismo tiempo, menos capacidad de decisión, por lo que se sienten ignorados. Su pérdida de compromiso es aún más preocupante porque se traslada a los subordinados.



