LaIA: Una IA para agilizar la atención de pacientes con problemas de salud mental
El psiquiatra Jesús Artal es uno de los confundadores
En los últimos años, la inteligencia artificial ha transformado la medicina. Jesús Artal, jefe de Psiquiatría de Valdecilla, ha dado comienzo a una iniciativa que busca aplicar estos avances a la salud mental, junto a otros socios, entre los que se encuentra Pedro Prada, responsable de Oncología Radioterápica. Juntos impulsan LaIA, una plataforma que permite entrevistar a pacientes y ayudará a los médicos de Atención Primaria a tomar decisiones más rápidas y precisas.
El jefe de Psiquiatría de Valdecilla, Jesús Artal, acaba de demostrar que ejercer la Medicina e impulsar iniciativas emprendedoras de impacto social son actividades compatibles. El doctor y Pedro Prada, responsable de Oncología Radioterápica del Hospital, trabajan junto con otros dos socios en el desarrollo de LaIA, una solución digital basada en inteligencia artificial que realice entrevistas a pacientes con problemas de salud mental y elabore informes con la información clínica más relevante.
La herramienta, desarrollada en colaboración con una empresa tecnológica vasca, se perfila como un apoyo para los médicos de Atención Primaria, que a menudo gestionan un elevado volumen de pacientes sin la posibilidad de recibir una valoración especializada de manera inmediata. “Va a ayudar a detectar pacientes de riesgo”, asegura Artal.
Debido a la elevada carga asistencial, los especialistas de Psiquiatría de Valdecilla tardan entre tres y cinco meses en responder a las llamadas de los médicos de Primaria que solicitan su opinión, lo que dificulta la toma de decisiones sobre el tratamiento más adecuado y suele traducirse en derivaciones innecesarias al hospital o en retrasos en la atención de casos que requieren una intervención temprana y luego se cronifican. “Tratar a un paciente con problemas de salud mental es como jugar una partida de ajedrez. Hay que mover las piezas bien y a tiempo. El médico de familia puede hacerlo, pero necesita recibir apoyo más rápido”, explica Artal.
LaIA cumple precisamente esa función. Organiza los datos del paciente de manera automática, detecta señales de alerta como cuadros iniciales de estrés y depresión, comportamientos suicidas e incluso indicios de psicosis y sugiere recomendaciones al médico de familia.
Una de las principales ventajas de la plataforma es su capacidad de filtrar y priorizar los casos que realmente requieren atención urgente. De esa forma, podrá liberar a los especialistas hospitalarios de parte de su carga de trabajo para centrarse en pacientes más complejos.
El proyecto coincidiendo con un momento crítico para la salud mental. En la última década, y de forma más acusada tras la pandemia, los trastornos de este tipo han aumentado de manera sostenida en todos los grupos de edad, una coyuntura que ha llevado a Atención Primaria al límite de su capacidad.

Un reciente informe del Ministerio de Sanidad ha revelado que, entre los principales problemas crónicos registrados en Primaria, los de salud mental se sitúan en tercer lugar –afectan a un 20% de los españoles–, solo por detrás de los relacionados con el colesterol alto (26%) y la hipertensión (21%). Este mismo estudio también pone de relieve que España es el tercer país de la Unión Europea con mayor consumo de antidepresivos y el quinto en el de sustancias hipnóticas y sedantes.
Las listas de espera han engordado como consecuencia de esta creciente demanda asistencial, un fenómeno alimentado –entre otras razones– por la escasez estructural de profesionales. “Uno de cada dos pacientes atendidos por un médico de familia presenta algún tipo de problema de salud mental”, señala Artal, si bien es cierto que “la mayoría son de carácter leve o moderado, potencialmente abordables en el centro de salud”.
Sin límite de tiempo
LaIA funciona como un asistente que replica la dinámica de una entrevista clínica. Primero realiza preguntas abiertas para que el paciente se exprese libremente sobre sus síntomas, hábitos, antecedentes médicos y su estado emocional y, posteriormente, formula preguntas de comprobación, como haría un profesional durante la consulta. El objetivo es que el paciente se sienta cómodo y pueda aportar información completa.
LaIA puede acompañar al paciente “durante horas e incluso la noche”, a diferencia de lo que ocurre en una entrevista convencional, en la que el tiempo del médico está estrictamente limitado. Según Artal, con esta inteligencia artificial, el paciente podría explayarse, sin prisas ni interrupciones.
El psiquiatra destaca que la intención no es reemplazar al profesional, sino identificar patrones que puedan pasar inadvertidos en una revisión rutinaria y matiza que la decisión sobre el tratamiento siempre la toma el médico. “Hoy en día todavía no me subiría a un avión que no tenga un piloto humano”, explica, recurriendo a una de sus metáforas favoritas. “Pero tampoco quiero subirme a uno que no tenga piloto automático”.
La Atención Primaria está desbordada por la creciente incidencia de problemas de salud mental
El siguiente desafío, explica, es aprovechar los datos personales para detectar –si existen– posibles situaciones de soledad no deseada y conectar a los pacientes con recursos comunitarios como por ejemplo grupos de apoyo, actividades sociales o programas de seguimiento.
Artal calcula que la primera versión funcional de la solución digital podría estar lista en un plazo de entre seis y ocho meses. Sin embargo, la incorporación de avatares interactivos que acompañen al paciente durante la entrevista requiere un complejo desarrollo técnico y es un paso que pretenden dar más adelante, una vez consigan la financiación que necesitan para desarrollar el prototipo.
Su intención es implementar LaIA en el sistema sanitario regional, aunque no descartan exportarlo a otras comunidades autónomas, donde los servicios de salud mental también están tensionados.
El psiquiatra se muestra convencido de que Cantabria es el lugar ideal para impulsar esta iniciativa, dado que cuenta con un hospital de primer nivel como Valdecilla y una infraestructura avanzada de historias clínicas centralizadas, lo que facilita el acceso seguro a los datos necesarios para entrenar la inteligencia artificial, sin olvidar los aliados que puede encontrar en otras entidades como el Idival y el Hospital Virtual Valdecilla, un ecosistema único para probar y perfeccionar herramientas digitales antes de aplicarlas en la práctica clínica real.
En este viaje empresarial, cuenta también con el apoyo de Sodercan, un aliado estratégico. “Nos han indicado cuáles son las posibles vías de financiación. Ahora estamos a la espera de captar un inversor externo”, aclaran.
David Pérez



