El centro neurálgico de Repsol Eléctrica estará en Madrid

La sede se mantiene en el PCTCan

La antigua fábrica tabaquera de Méndez Álvaro, en Madrid, acoge desde el mes de septiembre las oficinas principales de Repsol Electricidad y Gas, la filial cántabra con la que el grupo energético ha entrado en el negocio de la electricidad y el gas. Allí ha realojado a los 400 empleados que en su día fueron de Viesgo y que, provisionalmente, han estado prestando sus servicios en la Torre Picasso. El edificio aún puede acoger a un centenar más.


Repsol ha cumplido el compromiso con el Gobierno cántabro de mantener en Santander la sede de su nueva empresa, surgida con la compra de los activos de distribución eléctrica de Viesgo junto con un grupo de centrales hidroeléctricas y ciclos combinados, pero el corazón del nuevo negocio va a estar en las oficinas que acaba de abrir en la calle General Lacy, de Madrid, a 800 metros del Campus Repsol, sede del grupo multienergético.


Camino del millón de clientes

Repsol Electricidad y Gas ha superado ya los 930.000 clientes y la cifra crece día a día, gracias a su potente red de comercialización y a los incentivos que ofrece, como los descuentos en las más de 3.500 estaciones de servicio que posee en España. También pretende captar a los consumidores más comprometidos con el medio ambiente, al garantizarles que el 100% de la electricidad que les ofrece procede de fuentes de bajas emisiones.

Repsol ya ha conseguido una posición relevante en la generación de energías renovables, con una capacidad instalada de 2.952 MW, y otros 1.083 MW en desarrollo.


 

Las instalaciones disponen de un centro de control de gestión de la energía en el que se monitorizan en tiempo real los movimientos de los mercados de forma ininterrumpida. En las nuevas oficinas, inauguradas por el presidente del grupo, Josu Jon Imaz, y la presidenta de Repsol Electricidad y Gas, Victoria Zingoni, trabajan ya 400 personas, que hasta ahora habían estado realizando estas mismas funciones desde la Torre Picasso.

Repsol está decidido a ser uno de los grandes operadores eléctricos del país y, al entrar en el negocio, resultaba evidente que no se conformaría con los 750.000 clientes que tenía Viesgo ni con las centrales adquiridas. Su evolución ha sido muy rápida desde que se hizo con los activos de la empresa cántabra y, por ese motivo, ha dimensionado las oficinas de Madrid para poder acoger a 500 trabajadores, un centenar más de los que tiene ahora.

Sus oficinas centrales estarán en el edificio que ha alquilado a Royal Metropolitan para su sede madrileña.

La nueva compañía eléctrica tiene previstas unas inversiones de 2.500 millones de euros en el negocio de bajas emisiones y alcanzar los 2,5 millones de clientes minoristas de electricidad y gas para 2025, lo que le daría una cuota de mercado superior al 5%.

El edificio de tres plantas que ha alquilado tiene 7.000 m2 de superficie construida en torno a un patio central. Son unas oficinas sin barreras, con espacios abiertos y luminosos que facilitan el trabajo en equipo y la flexibilidad, con numerosas salas comunes y zonas de reunión informales.


Viesgo obtuvo 51 millones en plusvalías con la venta de activos

La venta del negocio de distribución eléctrica y de parte de sus centrales le ha servido a Viesgo para reducir sensiblemente su endeudamiento y para anotarse unas plusvalías de 51 millones de euros en el pasado ejercicio. La eléctrica cántabra facturó 624 millones de euros en 2018, un 6% más que el año anterior y cerró el ejercicio con unos beneficios antes de impuestos de 43,7 millones.

Gracias, en buena parte, a los 732 millones que cobró de Repsol, Viesgo ha reducido su endeudamiento a largo plazo en 795 millones de euros, hasta dejarlo en 1.149 millones. La compañía pudo cancelar un préstamo sindicado de 125 millones contraído por su negocio de generación a finales de 2016, que devengaba un tipo de interés de euribor más un 3,75% y que le estaba costando más de seis millones de euros en intereses al año.

También ha amortizado parte de los préstamos concedidos por su accionista, la sociedad Fresco Investments, de la que el fondo australiano Macquarie y el británico Wren House controlan el 60% y el 40%, respectivamente.

En 2017 Viesgo pagó a Fresco Investments 746 millones de euros a cuenta de esos préstamos y, en 2018, otros 71 millones, quedando pendientes 46 millones. Estos créditos devengan unos intereses fijos del 8% anual y vencen en 2020.

El negocio de Viesgo se concentra ahora en sus 31.300 kilómetros de redes de distribución; 23 parques eólicos repartidos entre España y Portugal y una central de carbón de 589 MW en Cádiz (una segunda térmica, la de Puentenuevo, está en proceso de cierre). En total, 1.400 MW de potencia instalada.


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