El 5% de los trabajadores concentra el 45% de las bajas en Cantabria que sigue creciendo en absentismo
Los procesos de más de dos años de duración se disparan un 97% y las causas psicosociales aumentan un 7% en la región
La incidencia del absentismo laboral siguió creciendo en 2025 en Cantabria y se produjo un notable incremento de los procesos de incapacidad temporal (IT) de larga duración (+34%), aunque el 82,5% de los trabajadores no tuvo ninguna baja a lo largo del año y son solo un 4,7% los que concentran el 44,7% del total de bajas.
Así se desprende del informe que elabora anualmente Mutua Montañesa en el marco del foro del Observatorio de Absentismo Laboral de Cantabria promovido junto a CEOE-CEPYME, que se ha presentado este jueves en Santander y que revela que el pasado año se perdieron en la comunidad 4.179.211 jornadas por las bajas (un 5,9% más que en 2024) y 11.450 trabajadores no pudieron acudir al trabajo cada día por IT.
Esto supondría casi 754 millones de euros de pérdidas para las empresas de Cantabria en 2025 (un 16,8% más que en 2024), y un gasto que, si se incluye el coste en prestaciones abonadas por las mutuas, supondría el 5,3% del PIB de la región.
Uno de los datos que destaca del informe es que existe un patrón de repetición semanal, en el que los lunes son el día en el que se producen más bajas.
El estudio refleja un aumento de la incidencia y la prevalencia de las bajas por contingencia común (situaciones ajenas al puesto de trabajo), que crecen un 5,4% y un 6,1% respecto al año anterior, respectivamente. Desde el año 2019, estas cifras se han disparado un 67,9% y un 59,3%, lo que confirma la «estructuralidad» del problema.
Además, crecieron un 34% las que duran más de un año, y se dispararon un 97,3% las de más de dos años.

En contra de lo que ocurre con la contingencia común, hubo un descenso del absentismo motivado por accidentes de trabajo, cuya incidencia cayó un 7,2% respecto a 2024 y un 1,35% si se compara con 2019. Así, la contingencia común ya equivale a 7,16 veces más de jornadas perdidas frente a las producidas por accidente laboral.
AUMENTAN LAS PATOLOGÍAS PSICOSOCIALES
Otro de los aspectos que destaca el informe de 2025 es el aumento del peso de las patologías psicosociales (+6,9%), que absorbe la reducción en músculo-esqueléticas y lesiones traumáticas (-6%) derivado de esa reducción de la siniestralidad. Así, las patologías psicosociales son ya la segunda causa de IT después de dolores o asuntos traumatológicos.
Con todo, el ejercicio 2025 se cerró con casi 18 jornadas perdidas por cada trabajador en Cantabria, con el mayor peso relativo en la enfermedad común, que supone el 87,7% de ellas, frente al 12,3% por accidente laboral.
En cuanto a sectores, se mantienen las tendencias generales en afectación presentadas en observatorios anteriores, siendo el de recogida, tratamiento y eliminación de residuos el que acapara el 30,7% de las bajas; seguido de la metalurgia, fabricación de productos de hierro, acero y ferroaleaciones (20,1%); la industria de la alimentación (20,9%), la construcción de edificios (25,1%); la fabricación de otros productos minerales no metálicos (24,6%) y la fabricación de productos metálicos, excepto maquinaria y equipo (22,9%).
Estos son los principales datos del informe que este jueves ha presentado el director gerente de Mutua Montañesa, Alberto Martínez Lebeña, en una jornada organizada conjuntamente con CEOE-CEPYME y en la que también ha participado el presidente de esta patronal, Enrique Conde.
Martínez Lebeña ha destacado que la tendencia de bajas por accidente laboral «parece que va tomando un rumbo de descenso», si bien las provocadas por contingencia común hacen que «no podamos hablar de que sea un tema coyuntural, sino que ya es una cronificación de este tipo de absentismo».
«Vemos unos crecimientos importantes que no tienen ninguna forma de mitigación», ha dicho, al igual que ha subrayado el crecimiento «constante y continuo» de las bajas por efectos psicosociales, que apunta a que también va a ser un problema «estructural».
Por otro lado, ha puesto el foco en el «embolsamiento» de IT con duraciones muy largas, que tienen «impacto en todo el sistema», incluidos el Servicio Cántabro de Salud, la Seguridad Social y las mutuas.
El director gerente de Mutua Montañesa ha señalado que los estudios de la entidad son «un instrumento bastante fiable», ya que los datos a cierre de 2025 constatan las previsiones que lanzó en mayo, con un margen de error del 2%.
«EL MAYOR LASTRE» PARA LA COMPETITIVIDAD
Por su parte, el presidente de CEOE-CEPYME ha considerado que, ante la tendencia de subida continua del absentismo, «es el sistema el que no está funcionando» porque «no está pudiendo atender a la gente», y «si no actuamos sobre ello, esto no va a cambiar».
Conde ha opinado que el absentismo es «el mayor lastre y el mayor condicionante para la competitividad» de las empresas cántabras, incluso en algún sector con «cerca del 20%» de sus empleados de baja, sumado a la dificultad para sustituirlos ante la «falta de personal que existe a nivel profesional».
«Esto afecta a la productividad y hay que pensar que hoy en día no estamos compitiendo con otras comunidades autónomas solamente, sino que estamos compitiendo con otras zonas geográficas del mundo donde este problema no existe», ha advertido.
Ante este panorama, cree que los empresarios pueden hacer tres cosas: «la primera es denunciar, llamar a las cosas por su nombre sin tapujos y sin miedo. La segunda es ayudar: proponer iniciativas, empujar, presionar a los poderes públicos e imitar, es decir, aprender de los que lo hacen mejor. La tercera idea es que los empresarios seamos ejemplares en nuestra responsabilidad, creando las mejores condiciones en los lugares de trabajo, facilitando el bienestar y creando una cultura de seguridad y salud en los entornos laborales».
A lo largo de la jornada se ha presentado también la experiencia de Castilla y León -debido a que afronta una problemática «muy similar» a Cantabria- de la mano del CEO del Grupo Mirat, Enrique Gómez; así como la perspectiva del sistema sanitario en Cantabria con el gerente del Hospital Santa Clotilde, Ricardo Sanchís, que ha puesto el foco en cómo la colaboración público-privada es «necesaria, positiva y refuerza el sistema sanitario» y la atención a los pacientes «descongestionando los servicios públicos».



