El nuevo edificio de Adif impulsa la modernización ferroviaria en Santander con tecnologías sostenibles como BIM
El futuro complejo, cuyas obras han salido a licitación por 30 millones de euros, contará con oficinas, talleres, almacenes y 300 empleados y contempla la integración del Museo del Ferrocarril.
La integración del ferrocarril en Santander avanza con la reciente licitación por parte de Adif, por importe de 29,5 millones de euros, de las obras del nuevo edificio de la estación de la capital cántabra, que se iniciarán este 2026 y se prolongarán durante dos años. El futuro complejo, que contará con oficinas, talleres, almacenes y 300 empleados, será un ejemplo de modernización ferroviaria y de apuesta por la sostenibilidad y la innovación, ya que en su diseño y construcción se incorporan tecnologías punteras como BIM (Building Information Modeling), que garantiza eficiencia, calidad y una mayor y mejor coordinación en los procesos. Además, el proyecto contempla la integración del Museo del Ferrocarril, reforzando la conexión de la ciudad con su patrimonio ferroviario.
La construcción del nuevo inmueble para espacios de uso ferroviario, junto al desvío de las vías convencionales y la adecuación de la estación de ancho métrico como terminal provisional (ambas obras ya licitadas por 41,5 millones de euros), permitirá liberar los espacios necesarios para ejecutar el resto de las obras contempladas en el convenio de integración suscrito por Adif, Renfe, el Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Santander, habilitando para ello un corredor provisional que permita mantener el servicio ferroviario en tanto se desarrollan las actuaciones de integración. El desvío de las vías, la habilitación de una estación provisional y el edificio de usos ferroviarios serán íntegramente financiados por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, a través de Adif; mientras que el Ayuntamiento y el Ejecutivo regional cofinanciarán la reordenación de espacios dentro del complejo ferroviario y la modernización de la estación de largo recorrido.
El nuevo edificio de usos ferroviarios, que se levantará en una parcela de 9.000 metros cuadrados junto al Parque del Agua, será un inmueble versátil con tres plantas de oficinas, además de talleres, almacenes, Centro de Regulación de Circulación, centro de formación y un total de 300 empleados. Su diseño, intuitivo y funcional, se orienta a garantizar el bienestar de la plantilla trabajadora, combinando la sostenibilidad medioambiental con la innovación tecnológica y la flexibilidad. Es por ello que en la licitación del proyecto se solicitan profesionales y requisitos BIM que garanticen la adecuada implementación de dicha metodología de trabajo colaborativo que “permite centralizar toda la información de un proyecto (geométrica, documental, etcétera) en un modelo digital desarrollado por todos los agentes que intervienen”, tal y como destaca Borja Sánchez Ortega, Director de Proyectos y Director del máster BIM mejor valorado en Internet, el Máster BIM Manager Internacional (+IA y VR) de la consultora especializada Espacio BIM -www.espaciobim.com-. En concreto, el pliego de licitación contempla perfiles especializados con dominio de herramientas BIM, que serán recomendadas por los propios profesionales en función de las necesidades del proyecto. Entre las más habituales se encuentran Revit, para el modelado arquitectónico, y Civil 3D, orientado al diseño de infraestructuras y a la ingeniería civil.
El proyecto del nuevo edificio de usos ferroviarios incluye además la urbanización del entorno, lo que incluye viales peatonales y rodados, jardinería, aparcamiento en superficie de unas 150 plazas, y un cerramiento perimetral. Con él, la integración del ferrocarril en la ciudad de Santander da un importante paso adelante en la consecución de tres objetivos: modernizar y ampliar la estación, reordenar espacios para racionalizar la superficie que ocupan la playa de vías y las instalaciones ferroviarias, y cubrir las vías y los andenes desde la cabecera hasta la pasarela peatonal que conectan las calles Alta y Castilla, aprovechando urbanísticamente los suelos liberados.