Las muchas fortalezas de las que Cantabria no saca suficiente partido
El refugio climático, la seguridad, la formación, el paisaje, la cultura, la gastronomía, el Racing...
Ya nadie duda de que Cantabria es un refugio climático y eso va a tener cada vez más importancia. Pero reúne otras muchas ventajas, por su posición geográfica y por su historia, de las que no siempre saca partido. La Cámara de Comercio de Cantabria ha querido analizar todo aquello que la región tiene de positivo, y la realidad es tan abrumadora que cuesta enumerarlas todas sus fortalezas.
Casi todos los análisis sobre la realidad regional o nacional se plantean desde el enfoque de los problemas por resolver. Con la mejor intención o como consecuencia de un sentido hipercrítico, se busca aflorar las debilidades para buscarles remedio o, para mostrar descarnadamente, todo lo que no funciona. Es indudable que eso ha permitido avanzar en la resolución de los problemas públicos, pero para crear economía hay que partir de lo que se tiene más que de lo que se carece, y con esa intención el presidente de la Cámara de Comercio de España ha puesto en marcha unos encuentros regionales en los que se pretende conocer mejor cuáles son las fortalezas de cada comunidad autónoma, desde la forma de vida a la longevidad.
Una docena de representantes de instituciones, empresas y asociaciones cántabros han sido reunidos por la Cámara de Comercio de Cantabria para tratar de aflorar estas fortalezas, de cara a completar un informe nacional. A preguntas del presidente de la Cámara de Cantabria, Tomás Dasgoas, han expuesto lo mejor de la región, demostrando que el eslogan turístico de la Cantabria Infinita no resulta tan exagerado si se tiene en cuenta que entre las principales fortalezas de la comunidad está la insólita concentración de vestigios de la historia de la Humanidad en un territorio cuya superficie es apenas un 1% de la nacional.
Las Cuevas de Altamira, los primeros intentos del hombre de comunicarse con otras personas a través de la escritura, el papel de Cantabria en la Reconquista, en el Descubrimiento de América o en los primeros mapas del mundo conocido, además del que ha tenido en la arquitectura o en la literatura… Un número sorprendente de hitos y personajes históricos que se ha puesto de relieve en un mapa digital que registra estos acontecimientos, donde la densidad de llamadas que aparecen sobre Cantabria es muy superior a la de la inmensa mayoría de los territorios.
Seguridad y factores naturales
La cultura y la historia son determinantes en el reconocimiento y prestigio de una comunidad pero son los factores económicos y sociales los que deciden su peso. Cantabria también debe hacer valer, según los asistentes, dos tipos de seguridades: la que ofrece la calidad y densidad de su red sanitaria y la personal (es una de las zonas con menos delincuencia de España, que a su vez es uno de los países más seguros del mundo). Estos factores, que no se pueden improvisar, tienen una importancia creciente, tanto por lo que representan para la calidad de vida de sus habitantes como por su atractivo para un turismo de alta capacidad económica procedente de países donde estas condiciones no se dan.
A este atractivo se une su condición de refugio climático, con una muy confortable horquilla de temperaturas que no suelen superar los 25º en verano ni bajar de los 10º, algo que se da en muy pocos lugares del globo. Se añaden los factores naturales como el paisaje o el centenar largo de kilómetros de costa cuajados por más de 70 playas enormemente variadas, por sus distintas condiciones de mar abierto, calas, bahías o estuarios.
Desgranar las ventajas parece un ejercicio de chauvinismo, pero lo cierto es que se trata de fortalezas objetivas, como la existencia de un puerto bien enlazado con el norte de Europa, o con una posición estratégica, en mitad de la fachada norte del país.
Las comunicaciones, en cualquier caso, no son el fuerte de la región, lo que no impide que toda su red de autovías sea gratuita, algo que no sucede allí donde las autopistas se construyeron primero.

Marián Martínez, del Cenador de Amós, puso de relieve la capacidad que tiene un restaurante con 3 estrellas Michelín como el suyo, para atraer público de alto nivel económico de todo el mundo. Un turismo que requiere de más establecimientos de lujo para completar sus estancias y que comienza a propiciarlos.
La campeona mundial de vela Berta Betanzos recordó la sorprendente densidad de deportistas de élite que ha dado la región, con figuras mundiales de la talla de Severiano Ballesteros o de Paco Gento, el futbolista con más Copas de Europa. También puso de relieve el atractivo que tiene la bahía de Santander para regatistas de todo el mundo, que vienen a entrenar, aprovechando sus variadas condiciones o el poder vivir en la misma ciudad donde se preparan, algo que no es habitual.
Fátima Sánchez, directora del Centro Botín, señaló el efecto que ya está teniendo la cultura como motor turístico y de prestigio, lo que se multiplicará con la apertura el próximo año del Faro Santander, el Museo Arqueológico y el Museo Reina Sofía-Archivo Lafuente. Por su parte, Pilar Fatás, directora de Altamira, dejó patente su importancia universal (“es una referencia que aparece en los libros de texto de los niños de todo el mundo”) y Conchi López, rectora de la Universidad de Cantabria, la conexión que ofrece el mundo universitario local con los grandes centros científicos.
Para las empresas, quizá no sea el lugar más favorecedor, por la estrechez de su mercado, pero Cantabria tiene ventajas innegables, como un buen clima laboral, unos salarios competitivos, una cualificación del personal superior a la media y agua abundante, algo que es imprescindible para la industria. Incluso hay hitos impropios de una comunidad tan pequeña, como haber creado el mayor banco de Europa, el Santander, o que su presidenta esté entre los cien ejecutivos más influyentes del mundo.
Reforzar los vínculos con los cántabros-mexicanos
El director de Cantabria Económica atribuyó muchas de estas ventajas culturales y formativas al hecho de haber erradicado el analfabetismo una generación antes que la mayoría de las regiones, gracias a las escuelas rurales sufragadas por los indianos, deseosos de reconocimiento en sus pueblos y necesitados de jóvenes formados al menos en las cuatro reglas para incorporar a sus negocios de ultramar.
Recordó que en Iberoamérica sigue habiendo un vínculo emocional muy importante con Cantabria, sobre todo en México, a donde fueron la mayoría de los emigrantes locales, y recomendó refortalecerlos tanto como se pueda. En ese colectivo hay grandes fortunas, que pueden ser potenciales inversores en la región si se les ofrece la información adecuada.
El cambio climático, que está afectando a muchas áreas del planeta, juega en contra de todos, pero un poco menos de Cantabria, convertida en un refugio de temperaturas moderadas. Eso va a atraer cada vez a más visitantes, según el consenso de los asistentes, pero también puede dar lugar a una sensación incómoda de saturación. Una forma de ganar visitantes sin contribuir a esa presión sería, según el director de Cantabria Económica, aprovechar el flujo internacional de nómadas digitales para ocupar nuestra planta hotelera en los nueve meses de temporada baja.
Manuel Higuera, presidente del Racing, puso de relieve el reconocimiento internacional que tiene el club, incluso en países donde el fútbol no está entre los deportes preferidos, como Estados Unidos, de donde van a venir varios grupos nutridos de escolares a hacer estancias.
Desveló, también, que el Racing empieza a ser más conocido fuera por sus acciones en favor de la igualdad, la integración y la diversidad, que por su privilegiada posición en la tabla, y eso es algo de lo que los nuevos propietarios se muestran muy satisfechos.
Muchas ventajas que Carlos Tejedor, presidente del grupo Derwen, constató en su intensidad y cualidad, pero que plantean una duda existencial: por qué no se han reflejado en una productividad mayor que la de otras regiones. Otra materia que convendría analizar sin demora.



