Los emprendedores demuestran ante los empresarios un torrente de nuevas ideas

La Cámara de Cantabria saca músculo de su servicio de emprendimiento

¿Se puede crear un negocio rentable vendiendo tartas de queso, patatas fritas de Valderredible o libros de segunda mano? Una decena de emprendedores demostraron en el Círculo Empresarial Cantabria Económica cómo han conseguido salir adelante con sus iniciativas, sobreponiéndose a los obstáculos. Además del tesón y el estusiasmo, todos ellos han contado con el asesoramiento de la Cámara de Comercio de Cantabria, que consigue que el 70% de las iniciativas que tutela se mantengan vivas a los cinco años de su constitución. Las brillantes exposiciones que realizaron los emprendedores ante los empresarios más veteranos demostraron que en el futuro inmediato de la comunidad no van a faltar ideas y capacidad para sacarlas adelante.


Comenzar un proyecto emprendedor es lo más parecido a iniciar una travesía por el océano y para llegar al destino es crucial contar con un faro orientador. Desde hace casi tres décadas, la Cámara de Comercio de Cantabria ayuda a los emprendedores de la región a saber si su proyecto es viable o no y a dar los pasos necesarios para asegurar su supervivencia en el tiempo. Lo hace a través del Programa PAIPE, diseñado para dar cobertura a las iniciativas empresariales en todas sus etapas, desde la idea inicial hasta la consolidación del negocio.

El responsable de este área de la Cámara, David Ramos, recordó en la última edición del Círculo Empresarial de Cantabria Económica que cada año atienden alrededor de 1.500 proyectos, aunque solo unos 300 llegan a darse de alta. En parte, porque ellos mismos les desaniman: “Nos visitan emprendedores con muchas ideas, pero algunas se pueden llevar a cabo y otras no”, admitió, insistiendo en el empeño que ponen en asesorar con realismo y no crear falsas esperanzas.

Los asistentes de la última edición del Círculo Empresarial posan en la terraza del Hotel Real.

Ramos destacó que la filosofía de los emprendedores cántabros ha cambiado sustancialmente a raíz de la crisis económica de 2007. A comienzos de milenio, recibían a muchas personas que ni siquiera habían perfilado un proyecto, “solo venían a preguntar por ayudas y subvenciones”. Ahora, llegan más dispuestos a informarse a fondo antes de lanzarse a la piscina.

Cámara: ‘Desanimamos a bastantes de los que vienen. No podemos crear falsas expectativas’

David Ramos, Jesús Collado, Rosa Vega, Rosendo Ruiz, Alberto Ibáñez, Bruno Sánchez-Briñas, Diana del Campo y, en primer término, Emilio Cuadrado.

Pero no todos buscan una opinión profesional previa y recomendó con énfasis: “si conocéis a un emprendedor, sugeridle que no se dé de alta sin consultar primero a una agencia de desarrollo local o a una consultoría”. “Que no se fie de lo que dice su primo”, añadió, consciente de que algunos dan el paso sin contar con una evaluación profesional previa, y sabedor de que este impulso basado únicamente en la ilusión resulta muy arriesgado si no se analiza bien la viabilidad del negocio, la estructura de costes y la previsión de ingresos.

Ramos explicó que la motivación de los emprendedores actuales ya no responde a la necesidad de autoemplearse sino que surgen por haber detectado una necesidad en el mercado o una oportunidad de negocio. Un punto de partida mucho más maduro, que mejora las perspectivas de éxito. “En 25 años hemos atravesado varios ciclos económicos. Ahora vemos propuestas con sentido y con muchas posibilidades de mantenerse en el tiempo”, dijo.

Un emprendedor de 24 años con una cadena de tiendas de tartas de queso

El encuentro mensual del Círculo Empresarial Cantabria Económica no solo abordaba el emprendimiento desde un punto de vista teórico, sino también práctico, ya que junto al responsable del área de la Cámara acudieron una decena de emprendedores que ha asesorado. Entre ellos, los jóvenes responsables de JM Cakes, una tienda santanderina de tartas artesanales de queso que abrió hace dos años y en este breve espacio de tiempo ha pasado a tener locales, también, en Pamplona, Bilbao y Valladolid: “Nacimos con el sueño de reinventar la pastelería tradicional y llevarla al siguiente nivel”, explicaron sus creadores, Alejandro Ruiz y Breixo Balboa, que acaban de abrir otro establecimiento en su Noja natal.

Además de la asesoría para testar la viabilidad de su negocio, los emprendedores que acuden a la Cámara de Comercio pueden acceder a financiación de CaixaBank gracias a un convenio con esta entidad. Uno de los muchos que lo han conseguido es Santiago López, y le sirvió para abrir como franquiciado Re-Read, una librería de segunda mano ubicada en la calle Rualasal de Santander.

‘Pasé por muchos empleos y me di cuenta de que no podía trabajar para otra personas’

López reveló que, antes de obtener el préstamo, visitó sin éxito 26 sucursales bancarias y agencias de gestión de crédito, que declinaron apoyarle. El sí de CaixaBank resultó decisivo porque “no tenía capital suficiente. Vengo de una familia humilde, con los recursos justos, y necesitaba 50.000 euros para abrir el negocio”, confesó.

David Ramos dejó constancia de que “Cantabria es la comunidad que más ayudas proporciona a sus emprendedores, pero aún así siempre hace falta un empujón”.

Inaugurar el comercio le supuso a Santiago López un gran esfuerzo y un continuo goteo de reuniones con los profesionales de la Cámara, pero pasar de trabajar por cuenta ajena a cuenta propia ha sido muy satisfactorio. “Pasé por muchos empleos y me di cuenta de que no podía trabajar para otra persona. Necesitaba introducirme en algo que pudiera hacer a mi manera”, relató.

De la obra a las patatas

Emprender tampoco fue sencillo para David Fernández. Era encargado de obra y, como consecuencia del estallido de la crisis financiera e inmobiliaria, se quedó sin empleo. Como el sector prácticamente estaba en quiebra, se vio obligado a buscar otra salida profesional y optó por emprender. Después de pensarlo mucho, decidió tratar de sacar partido a un producto muy reconocido de su pueblo de origen, las patatas de Valderredible.

Tras un análisis concienzudo, decidió elaborar un snack frito de calidad con la marca Patatas Vallucas, una decisión que su familia no encajó con demasiado entusiasmo, ya que paralelamente había creado otra empresa, DF Plac, especializada en aislamientos y montajes de placas de yeso, cuya actividad era más que suficiente para asegurarles el sustento económico. Tanto era así que su empresa de construcción se convirtió en una red de franquicias con importantes clientes. “Hemos trabajado para cadenas como Domino’s Pizza, KFC y Telepizza”, confirmó.

La directora de la Cámara y el responsable de Emprendimiento posan con un grupo de emprendedores que asesora la entidad y que expusieron sus iniciativas en el Círculo Empresarial Cantabria Económica.

Con el dinero ahorrado, David Fernández adquirió una nave industrial en Valderredible, pero tardó alrededor de tres años en obtener la licencia de apertura, un tiempo que  trató de aprovechar adecuando la fábrica a su gusto.

Aunque gracias a la otra empresa pudo esperar a recibir las autorizaciones, reconoció que muchos emprendedores no pueden permitirse aguardar durante tanto tiempo sin generar ingresos por asuntos meramente burocráticos, mientras se acumulan los gastos de la empresa que han creado.

Patatas Vallucas arrancó su actividad en 2018, y tuvo una ayuda que le deparó una visibilidad extraordinaria, una visita del entonces presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, que produjo una oleada inesperada de pedidos. “Casi morí de éxito. Sabía que era una persona muy mediática, pero no tanto. Aparecimos en todos los medios de comunicación nacionales y regionales, y fue un empujón enorme”, manifestó agradecido.

Su plan inicial consistía en empezar a trabajar en la fábrica con solo dos empleados, su hermano y él “pero se nos fue de madre”, bromeó.

La marca de snacks artesanales ya dispone de tres gamas de producto –las patatas fritas originales, las de sabor a huevo frito y las sazonadas al ajillo– y cuenta con el respaldo de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) de las patatas de Valderredible, un sello de calidad que reconoce el valor de utilizar en el proceso de elaboración este recurso de la comarca.

Prueba de que el negocio ha superado con creces las expectativas de Fernández es que cuenta con varios acuerdos de distribución a nivel regional y nacional, se ha introducido en las cadenas de productos de alimentación y el año pasado ya produjo unas 300 toneladas de patatas fritas.

A lo largo de su andadura, Vallucas ha recibido varios galardones, como el Premio Emprendedor en Alimentos de Cantabria en 2020, el Premio Producto del Mes en El Comidista y la nominación al Premio Innovación en Alimentos de España por sus patatas con sabor a huevo frito.

Tanndem

La carrera de otra emprendedora presente, la regatista santanderina Berta Betanzos, es de esas que enorgullecen a los cántabros. En 2011, junto a Tara Pacheco, se proclamó campeona del mundo en la categoría 470 femenino en el Mundial de Perth (Australia) y en ese mismo año ganaron el Campeonato de Europa de Clases Olímpicas, sin olvidar que también participó en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y obtuvo el Premio Reina Sofía del Deporte.

Ahora que vive alejada del foco mediático y ha concluido su trayectoria deportiva, ha decidido fundar Tanndem, un centro de preparación física y fisioterapia ubicado en la capital cántabra que ha impulsado junto a una socia, Elena Vila.

En su charla en el Círculo Cantabria Económica, relató que esta iniciativa le ha permitido encontrar una ocupación laboral con la que conciliar su vida profesional y personal, un anhelo que siempre tuvo en su etapa como regatista. “Estudié Ciencias en Actividad Física y el Deporte, y ahora tengo un proyecto pequeño con Vila que está creciendo poco a poco”.

En Tanndem diseñan planes de entrenamiento personalizados y adaptados a todos los niveles de condición física, y matizó que su foco está principalmente en atender a usuarios principiantes, más que a deportistas de alto rendimiento. “El 80% de nuestros clientes son mujeres, porque Elena está especializada en el abordaje de suelo pélvico, un servicio mucho más demandado por ellas que por ellos, aunque también es saludable en hombres que han podido sufrir un cáncer u otra patología”, detalló.

Entre las habilidades empresariales que más ha reforzado gracias al apoyo de la Cámara citó la capacidad de analizar si es razonable o no comenzar un proyecto y la importancia de saber repercutir los costes en las tarifas: “Al principio no tenía tan clara esa perspectiva de viabilidad y me ayudaron bastante”.

El director de Cantabria Económica, Alberto Ibañez.

La Cámara de Comercio realizó esa misma labor con el responsable de La Quesona, David Fernández, antes de que empezase a vender sus tartas de queso en la calle Arrabal de Santander.

Su testimonio fue uno de los que más sorprendió a los empresarios presentes, por la sinceridad y, especialmente, por reflejar la experiencia que se produce al pasar de ser un operario por cuenta ajena a convertirse en el contratador: “Ahora sé que yo era un mal trabajador”, confesó, “pero solo me he dado cuenta al cambiar los papeles”.

Fernández reconoció que los primeros seis meses tras la apertura fueron muy intensos, por el volumen de trabajo que gestionaba en el obrador, por lo que ha tenido que ampliar la plantilla. “Me ha costado, pero he ido delegando funciones. Ahora voy a dar un paso que ni siquiera había buscado, vamos a abrir una segunda tienda, en el centro comercial Valle Real. Tenemos mucha ilusión y ganas de abrir”.

Nuevos retos

La Cámara de Comercio ofrece su apoyo al emprendedor en varias sedes repartidas por la región. De hecho, a las de Laredo, Reinosa y Bezana, se le sumará pronto otra en Camargo. Según David Ramos, esta red permite que los emprendedores de esas zonas consulten sus dudas sin necesidad de desplazarse a Santander.

A pesar de que reciben un mejor servicio, consideró que los emprendedores afrontan varios desafíos que deben abordar cuanto antes, como el impulso que la Administración Pública está dando a la vía telemática para resolver gestiones burocráticas. “Todavía hay emprendedores que no conocen la tramitación online o no pueden llevarla a cabo porque no tienen certificado digital”, advirtió.

‘Ahora me he dado cuenta de que yo era un mal trabajador’

Esta inmersión de los emprendedores con empresarios veteranos del Círculo Cantabria Económica resultó inspiradora para unos y otros y supuso un soplo general de optimismo, tanto por la cualificación y entusiasmo que demuestran los futuros empresarios de la región como por la constatación de que la mayoría de las iniciativas tuteladas por la Cámara sobreviven, al menos, a los cinco primeros años de actividad. “El 70% se mantiene”, aseguró rotundo su responsable de emprendimiento, todo un récord, porque la estadística general indica que en España solo una de cada tres iniciativas consigue superar los tres años de vida.


Una papelería especializada en Bellas Artes

Manuel Mantecón, de Cromática.

Manuel Mantecón, Julio Bravo y Mariana Puente son tres veteranos en el pequeño mundo de las librerías y las papelerías de Santander. Durante décadas trabajaron en Estvdio pero, al cerrar, tuvieron que adaptarse a una realidad que les era desconocida.

Aprovechando su bagaje profesional, decidieron abrir la tienda Cromática en la calle San Francisco, una papelería en la que se puede encontrar desde lo más esencial para la oficina y la escuela hasta los materiales más exclusivos de Bellas Artes. Cromática trabaja con fabricantes internacionales que desarrollan líneas de productos específicas para artistas, tanto profesionales como aficionados, desde lápices de colores de alta pigmentación hasta pinceles de fibra natural.

Mantecón reconoció que dar el paso no fue fácil, pese a su experiencia en el trato directo con el cliente y sus conocimientos sobre el producto. El problema radicaba, explicó, en su falta de información sobre los trámites burocráticos y la gestión administrativa que implica la constitución de una empresa.

De resolver estas dudas se ha encargado la Cámara de Comercio, un organismo que sigue visitando a día de hoy para asesorarse. “Hace tiempo que en Santander no había una tienda de referencia y desde que abrimos las puertas, hemos notado mucho movimiento”, indicó.



IA para pymes y autónomos

Estela Molinero, responsable de Sancantia. FOTO: RAMIRO SILVESTRE

Estela Molinero, una joven madrileña afincada en Cantabria, está decidida a romper con la idea de que la inteligencia artificial es solo cosa de grandes corporaciones. Con esa visión ha fundado Sancantia, una consultora tecnológica que quiere llevar la automatización y la IA al corazón de los pequeños negocios, principalmente comercios locales, pymes y autónomos.

Molinero propone soluciones accesibles que alivian tareas repetitivas y optimizan la atención al cliente. Por ejemplo, chatbots que responden dudas sobre el stock sin interrumpir el trabajo del dependiente, asistentes virtuales que toman pedidos o sugieren productos, y automatizaciones que agilizan la facturación de las compañías. La emprendedora, que anteriormente lideró el equipo de productividad comercial de Mapfre a nivel mundial, resalta que la inteligencia artificial también puede servir de ayuda a profesionales como los fisioterapeutas, que emplean buena parte de su tiempo en elaborar pautas de ejercicios y planes de tratamiento personalizados, en detrimento del abordaje in situ del paciente. “La idea me surgió durante una sesión con mi fisioterapeuta. Me contaba sus problemas para levantar el teléfono, recordar las citas y realizar las facturas”, relató.

Cree que su proyecto tiene perspectivas reales de crecimiento, pues sin haber casi empezado a rodar, ya cuenta con varios clientes en lista de espera y ha sido finalista en la última edición de los Premios UCem 2025.



Las tartas de queso más juveniles

Breixo Balboa, cofundador de JM Cakes.

La historia de los jóvenes Alejandro Ruiz y Breixo Balboa demuestra que no hay edad para el emprendimiento. En 2023, vislumbraron la posibilidad de abrir una tienda de tartas de queso en el centro de Santander y solo dos años después también tienen establecimientos en Bilbao, Valladolid y Pamplona. “Nuestra empresa cuenta con 17 empleados y, de ellos, 16 tienen menos de 30 años”, apuntó Ruiz.

Aunque el acceso a la vivienda y a oportunidades laborales estables son dos grandes preocupaciones para los jóvenes de hoy en día, él cree que la situación económica del país no tiene por qué impedirles perseguir sus sueños y lanzar iniciativas emprendedoras con las que poder autoemplearse.

De hecho, en su exposición en el Círculo Empresarial admitió que su empresa, JM Cakes, ha conseguido salir adelante gracias al impulso de recibido de la Cámara de Comercio de Cantabria y de otros organismos. “Caemos siempre en el discurso fácil de la queja y de que nadie nos ha ayudado ni nos ha regalado nada. Quizá sea cierto, pero hay que empezar a comunicar que sí te pueden ayudar a lanzarte a la piscina”, dijo. Dispuesto a desmontar muchos otros tópicos, no dudó en apostar por el optimismo: “Animo a las personas de mi edad a que den el salto. Lo que una noche puede parecer una locura, al día siguiente puede ser real”, dijo.



Turismo experiencial en Picos de Europa

Óscar Sebrango, responsable de Pico Xtreme.

Descensos en canoas, trekking, raquetas de nieve, vías ferratas en Camaleño y La Hermida o trail running. La compañía cántabra de aventuras Pico Xtreme, dirigida por Óscar Sebrango, realiza todo tipo de actividades experienciales en los Picos de Europa, uno de los destinos de montaña más visitados de España.

La empresa se creó para ofrecer el disfrute de la naturaleza en la mejor compañía, de ahí que su responsable organice expediciones con grupos reducidos para favorecer la conexión emocional y la amistad entre sus integrantes. “Nuestros clientes siempre viven aventuras con nosotros como si lo hicieran con amigos de toda la vida y es lo que les permite llevarse un pedazo de esta tierra de leyenda en el corazón”, reza su página web.

Los clientes de Picos Xtreme comparten dos rasgos: su fascinación por la montaña y las ganas de experimentar emociones nuevas. Sin embargo, su perfil es variado. Hay escaladores que hace tiempo que no practican o les genera respeto y personas a las que caminar les sabe a poco. Cualquiera que sea el caso, para disfrutar de un viaje agradable la compañía recomienda tener, como cabe esperar, una mínima forma física y una relativa familiaridad con las alturas.



Equipos deportivos singulares

Ángela Laza, gerente de Demar Sport.

El turismo de experiencias –talleres gastronómicos, visitas guiadas y deportes al aire libre– gana terreno en Cantabria frente al tradicional de sol y playa. Por eso, Ángela Laza, procedente de un entorno pesquero, decidió crear en Castro Urdiales la firma Demar Sport, dedicada al alquiler de kayaks y tablas paddle surf con fondo transparente.

Al estar fabricadas con materiales translúcidos, sus clientes pueden ver el fondo marino mientras navegan, algo que no es posible con el equipamiento convencional. Según Laza, su compañía ofrece nuevas formas de vivir el mar y convierte esta actividad deportiva en una experiencia visual y sensorial mucho más rica, con la que es posible disfrutar del paisaje costero, pero también visualizar peces, algas, formaciones rocosas, bancos de arena o incluso la textura del fondo marino, tanto con amigos, pareja o familiares. “Pensé en ofrecer algo diferente para que los usuarios puedan aprovechar su estancia en la playa y no solo estar tirados en la arena. Es increíble ver el fondo marino mientras que estás con tu hijo y tu mujer en el kayak”, asegura.

Ángela se mostró convencida de estar mentalmente preparada para afrontar los retos que implica lanzar su propio proyecto profesional. “Dicen que los emprendedores no tenemos una vida estable y vamos como locos por la vida, pero esta es la vida que he decidido yo y en la que me siento a gusto”, dijo.



Gabriel Sota Golf

Gabriel Sota, responsable del Taller y Museo de Golf Gabriel Sota.

Ramón Sota fue, junto a Seve Ballesteros, una de las mayores leyendas que ha dado el golf español. Su hijo Gabriel, que, como el resto de la familia, mantiene la vinculación con este deporte, acaba de inaugurar el Taller y Museo de Golf Gabriel Sota, un centro de tecnificación indoor situado en Agüero (Marina de Cudeyo).

Esta instalación, que hace homenaje a la figura de su padre, está dirigida a principiantes interesados en introducirse en el mundo del golf y a deportistas que buscan depurar su técnica. “Este negocio se llama ‘taller’ porque sirve para reparar lo que hacemos mal y lo que no funciona”, comentó en el Círculo Empresarial.

Para ello, dispone de varios simuladores de alta precisión que permiten jugar en campos virtuales famosos y obtener información específica de cada golpeo. Otra de las ventajas de jugar de manera virtual es que los deportistas pueden practicar sin depender de las condiciones meteorológicas.

Uno de los mayores atractivos del centro es su decoración museística, con la que es posible conocer el origen del golf, sus primeras reglas y muchas referencias sobre el palmarés de Ramón Sota, a través de vinilos y cristaleras. Una gran foto de este campeón de golf cántabro fallecido en 2012 preside la entrada. “Fue un gran campeón”, sentencia orgulloso su hijo.



Una librería de segunda mano

Santiago López, responsable de Re-read.

Las librerías de segunda mano están viviendo una segunda juventud. Lo que antes se consideraba un reducto para coleccionistas o nostálgicos hoy es una opción cada vez más popular entre lectores de todas las edades. En primer lugar, por el precio, ya que los clientes adquieren en estos establecimientos obras a mucho menos de su valor original, y en segundo, porque esta forma de consumo es más respetuosa con el medio ambiente.

El fenómeno, que se ha hecho notar en todo el continente europeo, también ha recalado en Santander. Santiago López regenta Re-Read como franquiciado, una librería lowcost donde solo se venden libros en buen estado de uso. “Lo que mejor se me da y lo que más me gusta es el mundo del libro. Por eso, decidí montar una librería”, justificó López durante su exposición.

Antes de echar a rodar, se enfrentó a una realidad muy común entre los emprendedores: la falta de capital para iniciarse en un negocio. Esa necesidad le llevó a solicitar financiación sin éxito en más de una veintena de entidades bancarias. Todo cambió cuando presentó su proyecto a La Caixa, guiado por la Cámara de Comercio de Cantabria. “Sin su financiación, no hubiese sido posible. Empezamos con deudas, pero nos estabilizamos y, tras seis años de actividad, ya nos conocen en Santander”.



Tartas de queso artesanales

David Fernández, gerente de La Quesona.

Pocos negocios logran hacerse notar tanto en sus primeras semanas de vida como lo ha conseguido La Quesona, un pequeño obrador de tartas de queso artesanales que ha encendido el entusiasmo de los santanderinos desde que abrió sus puertas hace poco menos de un año en la calle Arrabal. Tan desbordante ha sido la acogida que en más de una ocasión su impulsor, David Fernández, ha tenido que colgar el cartel de cerrado por agotamiento de existencias.

Siempre le gustó la cocina, pero fue hace apenas tres años cuando el flechazo con la repostería se volvió irresistible. “No tengo estudios previos de cocina ni de hostelería”, reconoce. Empecé a cocinar durante la pandemia cuando no podíamos salir de casa y, siempre que había alguna celebración, de postre pedían mi tarta de queso”.

La puesta en marcha de La Quesona fue un proceso de reconversión profesional en toda regla. Antes, David trabajaba como estibador en el Puerto de Santander. Un empleo que no colmaba sus expectativas y por eso optó por dar el salto, aprovechando el tirón que ya tenían las tartas de queso artesanales en otras ciudades españolas. “Este modelo de negocio ha triunfado en Madrid y Barcelona. Pensé que si lo implantaba a menor escala en Santander, podría irme bien y estamos muy contentos”, confiesa.



Prendas para ciclistas

Laura Fomperosa y David Galarra, fundadores de la marca Ebbro.

Los catálogos de las firmas de ropa deportiva para ciclistas ofrecen una amplia gama de productos para hombres pero no para mujeres, quizá por la menor presencia femenina en este deporte. Sin embargo, el ciclismo capta cada vez más adeptas y, conscientes de ese mercado, Laura Fomperosa y su pareja, David Galarra –ciclista profesional– han creado Ebrro, una marca que produce y comercializa prendas con un diseño muy pensado en la morfología corporal femenina. “Todo surgió a raíz de una situación de desempleo, de cambio de sector y no saber a dónde ir”, confesó Laura.

Al principio, los pedidos de maillots y culottes llegaban a cuentagotas, pero en un momento determinado la iniciativa despertó el interés del público: “Agotamos el stock en una semana y ahí nos dimos cuenta de que podíamos dedicarnos a esto en serio”, explicó esta emprendedora que ha convertido su afición al ciclismo amateur en una salida profesional.

La compañía ha ido dando pasos y hace un mes anunció a través de sus redes sociales que vestirá a los ganadores masculinos y femeninos de la modalidad MTB (Mountain Bike) y Ebike (bicicleta eléctrica) de la Night City Trail By Quimera Infinita, un trail nocturno que tiene lugar en Torrelavega, cuya última edición reunió a más de 2.000 participantes.


 

David Pérez

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